Entrevista | Lornoar Cantante camerunesa
Lornoar (cantante camerunesa): "Los canarios son muy auténticos y tienen mucha cultura"
La artista camerunesa presenta en el Festival de Taganana, el próximo sábado 22 de agosto, su propuesta 'Té Mô Dam', una fusión de raíces africanas y sonidos contemporáneos que busca conectar tradición, emoción y comunidad

El Día

La cantante y compositora camerunesa Lornoar regresa a Canarias para participar en el Festival de Taganana con un espectáculo acústico en formato trío, que tendrá lugar el próximo sábado 22 de agosto a las 21:00 horas en la plaza de las Nieves, y en el que ahonda en la dimensión espiritual de su música. Con una trayectoria marcada por la fusión entre raíces africanas y sonidos contemporáneos, la artista entiende cada concierto como una "misión" de intercambio cultural. "Quien escuche su corazón y quiera compartir amor, vendrá a vernos a Taganana", afirma la artista, invitando al público a dejarse llevar por Té Mô Dam, una propuesta que conecta tradición, emoción y comunidad.
Esta no es la primera vez que visita Canarias. ¿Qué significa para usted traer su música a un lugar como las Islas?
Es algo muy bonito para mí, porque es una tierra que representa mucho. La primera vez que pisé Canarias sentí algo muy especial. Me recordó a mi país, Camerún, por el calor, los colores y la vegetación. Para mí, estar aquí es como reencontrarme con mi propia casa. La gente en el Archipiélago es muy auténtica y tiene mucha cultura, y eso hace que me sienta muy cercana a mi propio hogar.
Llega en esta ocasión a Canarias para participar en el Festival de Taganana, que se desarrolla en un pueblo muy especial. ¿Cómo influye el lugar en su forma de cantar y de plantear el concierto?
Para mí cada concierto es una misión porque creo que debo compartir mi cultura con los pueblos del mundo. Y, a lo largo de mi carrera, allí donde he ido, he encontrado raíces comunes. En este caso, creo que en Taganana este hecho se da aún más y por eso creo que será un encuentro cultural con un público que sabe apreciar lo que viene de fuera. Estoy muy impaciente por compartir lo que hemos preparado.
Suele decir que su música habla por usted. ¿Por qué?
Porque lo que hago me representa mejor que cualquier otra explicación. No necesito contar demasiado sobre mí. Mis canciones transmiten los mensajes que quiero llevar y que están cargados de mucho amor, mucha paz y del deseo de compartir. Eso es lo que el mundo necesita hoy más que nunca.
Su estilo combina ritmos cameruneses con elementos contemporáneos. ¿Cómo logra construir su propuesta con equilibrio?
Es algo muy natural. Somos hijos de nuestra época y yo, al igual que muchas otras personas, hemos crecido escuchando música de fuera, pero al mismo tiempo estamos muy conectados a la familia y a nuestras tradiciones. Camerún es un país muy abierto, con más de 250 lenguas y muchas culturas musicales y toda esa mezcla forma parte de nosotros.
¿La música es entonces un lenguaje universal?
Totalmente. Es el primer idioma que entiende el ser humano. Todo en nuestro cuerpo es ritmo, desde nuestra respiración, el latido de nuestro corazón o la forma en la que hablamos. Por eso, la música guía a la humanidad. Incluso cuando caminamos o hablamos, estamos bailando de alguna forma.
«Quien escuche a su corazón y quiera compartir amor, vendrá al concierto en Taganana»
Ese lenguaje universal que usted emplea le ha permitido llevar su música a muchos países. ¿Cómo reacciona el público en diferentes partes del mundo ante su propuesta?
Siempre me han acogido muy bien. Creo que tengo ese don de tocar las almas y los corazones de la gente cuando actúo. Es un milagro de Dios. Muchas de mis canciones nacen de esa inspiración, y a través de la música esos mensajes llegan al gran público.
Empezó su carrera acompañando a otros artistas. ¿Cuál fue el punto de inflexión hacia su carrera en solitario?
Fue un proceso natural. Desde pequeña ya cantaba y mi madre decía que acabaría sobre un escenario. En Camerún nos formamos practicando con otros artistas porque no contamos con conservatorios ni escuelas de música. El gran cambio llegó tras ganar un premio en un festival dedicado a Miriam Makeba. Ese reconocimiento me dio el impulso final para lanzar mi propio proyecto.
En Taganana presenta un formato distinto que lleva por título Té Mô Dam y que es más íntimo. ¿Qué puede esperar el público?
Es un espectáculo acústico, en trío y muy puro. Tiene un carácter más espiritual y lo que queremos es llevar al público a ese lugar, donde la música conecta con el alma. Habrá también temas nuevos, incluso algunos inéditos de mi próximo álbum, porque siempre me gusta ir combinando canciones de diferentes épocas.

Lormoar durante la entrevista. / Arturo Jiménez
Comparte escenario con el guitarrista Michel Vargas. ¿Qué aporta a este proyecto?
Mucho. Es un gran músico de África Central y también participa en la composición de algunos de mis temas. En este espectáculo le damos más protagonismo, y eso enriquece mucho el resultado.
Sus canciones abordan desde el amor, como usted dice, a cuestiones sociales, como la responsabilidad.
Sí, por ejemplo en uno de los temas hablo de la responsabilidad de traer un hijo al mundo. No se trata solo de tenerlo, hay que pensar en su futuro. Son preocupaciones que compartimos muchas personas y creo que yo puedo llevarlas también a aquellas que no se las han planteado antes a través de mi música.
«Creo que tengo ese don de tocar las almas y los corazones de la gente cuando canto»
Habla de amor, de comunidad, de raíces… ¿Cuál es el papel del artista en ese sentido?
El artista es una voz. A veces lo que queremos decir no se puede expresar fácilmente, pero con la música lo conseguimos. Aunque no siempre se entienda de forma directa, el mensaje llega de una u otra manera.
Para terminar, ¿cómo invitaría al público a acudir al Festival Taganana?
Creo que las personas que escuchan su corazón se sentirán atraídas por esta propuesta, y quien quiera compartir amor, vendrá. Todos necesitamos amor. Habrá gente que quiera bailar o que quiera descubrir un poco de mi país, y yo estaré muy feliz de compartir con ellos mi cultura, que es una cultura milenaria que siempre abre sus puertas. En mi pueblo, quien pasa y tiene hambre puede entrar y comer. Esa es la esencia que quiero transmitir: apertura, respeto y conexión con nuestras raíces.
Suscríbete para seguir leyendo
- Susto de madrugada en Añaza: un incendio destruye el almacén de una administración pública en Santa Cruz
- Emergencia médica a bordo en Tenerife Sur: coordinan el aterrizaje prioritario de un vuelo procedente de Leeds
- Adolfo Díaz, presidente del Mercadillo del Agricultor de Tejina, en La Laguna: 'Le estamos dando la vuelta a la situación del campo
- Las batallas de aura 'farmean' en Tenerife: la nueva tendencia juvenil que llena las plazas
- Comienzan las fiestas del Cristo de La Laguna con un pregón que reivindica a los vecinos y la identidad local
- El brunch de Tenerife perfecto para disfrutar en familia: abundante y situado junto a un parque para los niños
- Fiscalización patrimonial en Tenerife: la Audiencia de Cuentas detecta fallos en los inventarios de Santa Cruz, La Laguna y Arona
- Gomis y Jureskin debutan y Dani Fernández y Jesús de Miguel golean en el amistoso entre CD Tenerife y CD Laguna (5-0)