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Música

El músico canario Diego Barber compone un himno electrónico para el eclipse solar

El lanzaroteño estrena una pieza de carácter atmosférico y electrónico basada en una profunda documentación del fenómeno y que se inspira en la ancestralidad del evento

Diego Barber

Diego Barber / ED

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Patricia Ginovés

Patricia Ginovés

Santa Cruz de Tenerife

El guitarrista y compositor canario Diego Barber firma el que será el acompañamiento sonoro del eclipse solar de este 12 de agosto, un fenómeno que podrá observarse de forma parcial desde Canarias. Para la ocasión, el músico lanzaroteño ha concebido una pieza de carácter atmosférico y electrónico, pensada como un "hilo conductor" que acompañe la experiencia visual y emocional del evento.

La propuesta, que se estrenará en el marco de Famtàstic, una cita que combina música, gastronomía, cine y arte en un formato multidisciplinar, se aleja de los códigos más reconocibles del Barber guitarrista clásico para adentrarse en un terreno sonoro más experimental. "Voy a estar haciendo electrónica, creando muchas atmósferas, he compuesto música exclusivamente para ese día", resume el músico, quien compartirá escenario con el baterista Akior García en un directo concebido a modo de performance.

Una vida de música

Nacido en Lanzarote, Barber inició su formación musical a los 11 años, con una base académica ligada a la guitarra clásica que le llevó a estudiar en Madrid, Grecia, Alemania y Austria antes de instalarse durante más de dos décadas en Nueva York. En la ciudad estadounidense amplió su lenguaje hacia la improvisación y el jazz y consolidó una trayectoria internacional que le ha situado como uno de los guitarristas españoles con mayor proyección en este ámbito. "Toda mi formación fue clásica, pero con el tiempo la composición y la improvisación han sido lo que más me ha apasionado", expresa el músico.

Ese tránsito entre disciplinas es el que ahora se materializa en su aproximación al eclipse. El músico reconoce que el proyecto le ha permitido explorar nuevas herramientas sonoras, especialmente en el campo de la electrónica, un terreno en el que lleva años trabajando. "Para un día como el que está por llegar entendí que las atmósferas eran fundamentales. Por eso el directo será principalmente electrónico, y cambiaré mi guitarra acústica por la eléctrica", señala.

Trabajo de documentación

El proceso creativo partió de una fase de documentación previa. Antes de escribir una sola nota, Barber se sumergió en la observación y el estudio del fenómeno. "Hice un pequeño trabajo de investigación, viendo el minutaje del eclipse, recopilando información y también escuchando músicas de otros compositores que habían trabajado sobre este tema", indica el creador, a quien ese acercamiento le permitió articular un discurso sonoro que dialoga tanto con la ciencia como con la dimensión simbólica del fenómeno.

En ese sentido, el compositor subraya la doble condición del eclipse como acontecimiento contemporáneo y, al mismo tiempo, profundamente ancestral. "Me llamó la atención pensar que es algo tan primitivo, que la humanidad lleva viendo miles de años. Esa idea me inspiró mucho a la hora de componer", apunta. De ahí que, pese al peso de la electrónica en la propuesta, haya optado por mantener la presencia instrumental en directo, buscando así un equilibrio entre lo orgánico y lo digital.

Música a medida

El resultado es una partitura concebida casi en su totalidad para este evento concreto. Barber detalla que cerca del 80% del material que se escuchará durante el eclipse ha sido creado específicamente para la ocasión: "Quería que la música estuviera muy ligada al momento, a lo que estará ocurriendo en el cielo". Precisamente esa intención conecta con la tradición de la música programática, en la que el sonido se articula en torno a un relato o un fenómeno extramusical.

Diego Barber.

Diego Barber. / ED

La oportunidad de componer para un eclipse supone, además, un hito singular dentro de la trayectoria del músico de origen canario. "He hecho música para anuncios, para cortos y para muchos proyectos, pero nunca me había imaginado componer para un eclipse", admite el creador quien afirma que, lejos de ser una limitación, este encargo se ha convertido en un auténtico motor creativo. "Tiene una razón de ser muy clara, y eso ayuda a la hora de empezar a escribir", indica.

Más allá del eclipse

Más allá del estreno en Famtàstic, Barber no descarta que esta obra tenga recorrido en otros contextos. De hecho, considera que su naturaleza abierta y atmosférica facilita su adaptación a distintos escenarios, sobre todo al aire libre, en conciertos que se puedan realizar mirando el cielo y las estrellas. "No tiene por qué quedarse solo en el eclipse", afirma y por eso ya contempla la posibilidad de registrar el proyecto en formato discográfico en el futuro.

El estreno será en la esperada cita pero el guitarrista no destacar grabar el material

La creación de esta pieza se ha desarrollado en un plazo relativamente ajustado, de apenas dos o tres meses. Un periodo en el que Barber ha combinado la investigación, la composición y los ensayos. "Me ha llevado más tiempo del que imaginaba, pero estoy muy contento con el resultado", reconoce y añade que, a pesar de la singularidad del proyecto, ha puesto en marcha su metodología habitual: documentarse a fondo antes de abordar cualquier encargo de carácter conceptual.

Disfrutar mientras trabaja

Durante el evento, sin embargo, Diego Barber vivirá el eclipse desde una posición singular, ya que mientras ofrece su música no podrá detenerse a contemplar el fenómeno como el resto de los asistentes. Esta paradoja resume el espíritu de la propuesta, puesto que se trata de una cita que trata de convertir un acontecimiento natural en una experiencia compartida a través del sonido.

Así, mientras el cielo se oscurezca parcialmente sobre Canarias, la música de Diego Barber funcionará como un relato paralelo, una traducción sonora de un fenómeno que, como recuerda el propio compositor, conecta a la humanidad con una misma imagen desde hace miles de años.

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