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Ciencia

Nate: un proyecto astronómico canario para despertar vocaciones con el eclipse

El Instituto de Astrofísica de Canarias se desplaza este 12 de agosto a Palencia para comenzar la primera fase de esta iniciativa educativa y científica que culminará el próximo año en Marruecos

Varias personas en el Teide, durante el eclipse parcial de 2025

Varias personas en el Teide, durante el eclipse parcial de 2025 / Arturo Jiménez

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Verónica Pavés

Verónica Pavés

Santa Cruz de Tenerife

Apenas restan unos días para que España presencie su primer eclipse total de Sol en más de un siglo y el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) no quiere dejar pasar la oportunidad. Las vistas inigualables de la corona solar –principal reclamo científico de este evento natural "mágico e inolvidable"– son el pretexto ideal para que esas características mariposas en el estómago que ocurren cuando se es partícipe de un evento tan asombroso y único como un eclipse solar, se redirijan y conviertan en vocaciones científicas.

Este es el propósito con el que nace Nate, siglas de North African Telescope Eclipse, un proyecto con sangre canaria creado ad hoc para sacar rendimiento científico a los dos eclipses que vivirá Canarias de cerca: el del este 12 de agosto de 2026 y el del próximo 2 de agosto de 2027.

El objetivo es doble: crear una red coordinada de estaciones con telescopios operados por equipos formados por estudiantes y profesorado de secundaria y universitarios de los tres países involucrados en el mismo (Estados Unidos, Marruecos y España) y astrónomos que puedan tomar una secuencia de imágenes de la corona solar; y estrechar lazos con la Universidad Mohammed VI Politécnica (UM6P), que el año pasado firmó un convenio de colaboración con las universidades de Canarias.

Formación a los líderes

El primer paso de este ambicioso proyecto –que se inspira en el proyecto Citizen CATE realizado en Estados Unidos – empezará este próximo miércoles en el cerro de Otero, en Palencia. Allí, astrónomos e ingenieros canarios, estadounidenses y marroquíes, se reunirán en torno a los telescopios para entrenarse en la observación de la corona solar. La labor científica se desarrollará a la vista del público, y el equipo de expertos se desplegará, además, durante tres días por Palencia y sus alrededores para acercar la pasión por la ciencia, la astronomía y la física solar y redescubrir el cielo como fuente de maravilla

Esta formación previa es completamente necesaria para que un año después, estos "líderes" sepan cómo hacer ciencia del eclipse y enseñárselo a su vez, a la decena de alumnos de secundaria que tendrán la fortuna de vivir la experiencia con ellos en Marruecos. "Se repartirán por toda la línea de totalidad en varios puntos del norte de África", explica el director del IAC, Valentín Martínez Pillet.

Muchos de los que ejecerán de profesores de estos líderes de proyecto son quienes lideraron el proyecto de ciencia ciudadana en Estados Unidos. CATE, financiado por el National Science Fundation y la NASA, tenía el mismo objetivo: capturar imágenes continuas de la corona solar durante los eclipses totales que presenció EEUU entre 2017 y 2024.

La forma de hacerlo también será idéntica a la del proyecto yanqui: desplegar una red de decenas de telescopios idénticos operados por voluntarios (estudiantes, aficionados y científicos locales) distribuidos a lo largo de toda la ruta de totalidad del eclipse.

El culmen del trío de eclipses

El momento culmen del trío de eclipses será el próximo año en Marruecos. Y es que, la corta duración del eclipse de 2026—alrededor de un minuto y medio—y su baja altura en el horizonte—entre 12 y 2 grados a lo largo del territorio español—no lo hace propicio para hacer ciencia, pero sí para preparar experimentos y realizar formación.

La situación cambiará el año que viene, pues la fase de totalidad del eclipse de 2027 en Marruecos durará alrededor de cuatro minutos en cada estación—con una altura óptima de hasta 40 grados—. Esto lo convierte en el eclipse más largo del siglo XXI. Con el conjunto de datos combinado del experimento, los astrónomos podrán saber cómo cambia la corona solar durante el período extendido en que será visible en Marruecos.

Los investigadores esperan que este eclipse sea más espectacular. No en vano, el fenómeno se producirá a plena luz del día sucederá sobre las once menos diez de la mañana, lo que provocará que la caída de la noche sea más abrupta.

Aunque el proyecto actual está pensado para instalar al menos diez telescopios a lo largo de toda la línea de totalidad, el IAC está explorando la posibilidad de instalar estaciones en otros países y, en colaboración con el Instituto Español de Oceanografía (IEO), la posibilidad de instalar una estación en uno de sus barcos a lo largo de la línea del eclipse.

Jóvenes que harán ciencia

Pero lo más especial de esta observación es que implicará también a alumnos de secundaria, tanto canarios como marroquíes. Por tanto, el eclipse no será una experiencia inolvidable para ellos, sino que también supondrá un primer acercamiento a la ciencia en general, y a la física solar, en particular.

El objetivo final es "hacer ciencia", tal y como explica Martínez Pillet. Y es que toda esa información se utilizará, posteriormente, para escribir un artículo científico conjunto sobre la dinámica de los campos magnéticos y el plasma en esta zona de la corona solar. Además, estas imágenes de alta calidad científica, ayudarán a comparar lo que finalmente se suceda en la corona solar con las predicciones que se han hecho en el superordenador de La Palma. "Entenderemos lo que está bien y lo que está mal, y así ajustaremos los modelos", recalca. El eclipse será así una cita idónea no solo para vivir una experiencia inolvidable, sino también para despertar la curiosidad en los que serán los científicos del futuro.

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