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Editorial

Canarias también juega la final

INGLEWOOD (United States), 02/07/2026.- Pedri of Spain in action during the FIFA World Cup 2026 Round of 32 match Spain against Austria, in Los Angeles, USA, 02 July 2026. (España) EFE/EPA/CHRISTOPHER TORRES

INGLEWOOD (United States), 02/07/2026.- Pedri of Spain in action during the FIFA World Cup 2026 Round of 32 match Spain against Austria, in Los Angeles, USA, 02 July 2026. (España) EFE/EPA/CHRISTOPHER TORRES / CHRISTOPHER TORRES / EFE

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Este domingo, en Nueva York, la selección española de fútbol afronta una cita destinada a permanecer en la memoria de todos. Una final de un Campeonato del Mundo siempre va más allá del deporte. Este partido es punto de encuentro entre generaciones y oportunidad para volver a demostrar que el talento, si se une al esfuerzo, supera cualquier desafío. España busca conquistar su segunda estrella frente a una Argentina poderosa, madura y competitiva, forjada en la adversidad y fortalecida por varias remontadas memorables durante el campeonato. Para derrotarla será necesario desplegar la mejor versión del fútbol español. Y lo mejor de la esencia del fútbol canario.

Canarias forma parte de la historia de la selección desde 1920. Desde los pioneros que abrieron camino hasta las generaciones más recientes, el archipiélago ha aportado 39 futbolistas de variada calidad técnica, personalidad y creatividad. Canarios que defendieron la camiseta nacional en los Mundiales, que participaron en las grandes conquistas y que levantaron tanto la Eurocopa como la Copa del Mundo. Una contribución que refleja el potencial de la cantera isleña.

El fútbol canario siempre ha tenido personalidad propia. Nacido entre calles, plazas y campos logró desarrollar una cultura basada en el dominio técnico, la inteligencia en espacios reducidos, la imaginación y la capacidad para asociarse. Durante décadas, el toque, el regate y la pausa han sido señas de identidad. Una pausa que durante años algunos confundieron con ‘aplatanamiento’ y que fue siempre una virtud.

Esa escuela no ha desaparecido. Al contrario. En los últimos años, la presencia de futbolistas canarios en la élite ha crecido. A la calidad tradicional se han sumado nuevas exigencias físicas, tácticas y psicológicas. El jugador canario ya no solo destaca por su talento con el balón. También compite en intensidad, preparación atlética, disciplina táctica y fortaleza mental. El competitivo y fiero fútbol moderno ha encontrado que la cantera isleña ha sido capaz de adaptarse.

Tras inaugurar una era dorada con las Eurocopas de 2008 y 2012 y el histórico Mundial de 2010, España ha sabido reinventarse sin perder identidad. La actual generación representa una continuidad renovada. Un equipo ambicioso y solidario que vuelve a situarse entre las grandes potencias del panorama internacional. El trabajo de Luis de la Fuente merece reconocimiento. Bajo su dirección, España ha recuperado una estabilidad y una cohesión en la que se impone el bien común.

La exhibición ofrecida en semifinales frente a Francia confirma que este equipo posee recursos de primer nivel y madurez para sostenerse en momentos de máxima presión. La final exigirá un esfuerzo aún mayor. Argentina, en la que también juega un canario, está acostumbrada a competir hasta el límite. Es un rival extraordinariamente peligroso. España necesitará de todo lo que dispone. Tendrá que combinar precisión técnica, disciplina táctica, personalidad y resiliencia si quiere imponerse.

Es además una ocasión para celebrar la riqueza del país. España comparece con un grupo de futbolistas procedentes de ocho regiones y una ciudad autónoma, con acentos, tradiciones y trayectorias diversas. Algunos son hijos de la inmigración o emigrantes que juegan en ligas de países extranjeros reflejo de una sociedad plural. Esa diversidad no debilita al equipo. La suma de talentos, culturas y formas de entender la vida convierte al grupo en una auténtica selección nacional. En esa España abierta, moderna y diversa, Canarias ocupa un lugar propio. No solo por los dos futbolistas que aporta, sino por una manera de entender este deporte que ha enriquecido históricamente al fútbol español.

Hoy jugará España. Pero también jugará una parte de la historia del fútbol canario. Una historia que ha contribuido a construir el prestigio internacional de nuestro fútbol. Si la segunda estrella termina brillando sobre el escudo, será el triunfo de un país entero, de todas sus tierras y de todas las generaciones que hicieron posible este camino. También será una victoria de Canarias. Porque cuando España afronta una final, también juegan con ella todos los lugares que han alimentado su fútbol. Y entre ellos, desde hace más de un siglo, figura Canarias.

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