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Entrevista | Alex Mercurio Creador de contenido y activista LGTBIQ+

Alex Mercurio (creador de contenido y activista Lgtbiq+): «Me gusta estar con el colectivo todo el año, como artista y activista»

Tras una trayectoria internacional en el mundo de la noche y el colectivo Lgtbiq+, Alex Mercurio vive actualmente en Tenerife, donde abrirá a lo largo del mes un nuevo bar con identidad propia

Alex Mercurio.

Alex Mercurio. / ED

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Patricia Ginovés

Patricia Ginovés

Santa Cruz de Tenerife

A punto de cumplir 45 años, Alex Mercurio repasa una vida marcada por la transformación constante. Desde sus inicios como peluquero hasta convertirse en un rostro reconocido del ocio nocturno y del colectivo Lgtbiq+, su historia atraviesa ciudades como Barcelona, Madrid, Londres o Nueva York. De vuelta en Tenerife, prepara ahora la apertura de un nuevo espacio, Señorita ChiChi, un nuevo bar de la avenida de Anaga de la capital chicharrera, un espacio con identidad propia, sin renunciar a la esencia que lo ha acompañado siempre, la autenticidad.

¿De dónde surge el nombre de Alex Mercurio?

Viene de Freddy Mercury. Cuando era jovencito tenía el pelo como él y además llevaba bigote, así que empezó como una broma. Me llamaban Mercury y al final dije ‘Mari, Mercurio me gusta más’. Y así se quedó, hace ya muchísimo tiempo.

Muchos lo conocen por redes sociales, pero ¿qué hacía antes de ese boom?

Estudié peluquería en Tenerife y, antes de terminar, me fui a Barcelona con 19 años. Necesitaba un cambio. Allí trabajé como peluquero unos años y empecé a experimentar con el mundo drag, con los tacones y el maquillaje. Poco a poco empecé a actuar en fiestas y eventos.

Su trayectoria lo llevó por varias ciudades.

Sí, estuve en Barcelona, Madrid, Ibiza, Londres e incluso Nueva York. Siempre dentro del ambiente nocturno y del colectivo Lgtbiq+. Ahí nació el personaje de Alex Mercurio, aunque antes solo aparecía en momentos puntuales; ahora es algo permanente.

¿Ese tipo de actuación se estudia o es algo innato?

No se estudia. Yo preparaba sobre todo los looks, porque siempre me ha gustado la moda, especialmente la femenina. Es algo que te sale. Si funciona, te da dinero y te gusta, lo conviertes en tu trabajo.

¿Qué papel han jugado las redes sociales en su evolución?

Han sido fundamentales. Antes la gente conocía solo la imagen, pero no mi voz ni mi forma de pensar. Las redes me dieron esa oportunidad. Aprendí a expresarme y a comunicarme mejor. Cuando veo vídeos antiguos, noto muchísimo el cambio.

Alex Mercurio.

Alex Mercurio. / ED

¿Le daba vergüenza exponerse así?

Mucha. Soy tímido. Pero ganaron las ganas de hacer cosas que la vergüenza.

¿Por qué decidió volver a Canarias?

Porque necesitaba parar. Viajaba muchísimo, vivía de un lado a otro. Llegó un momento en que necesitaba estabilidad y cercanía con mi familia. Volví con un proyecto claro: abrir una tienda, y así nació Flamingos Vintage Kilo en Santa Cruz. Era una franquicia que ya existía en otras ciudades, pero aquí fue innovadora porque vendía ropa al kilo. La tuve nueve años y fue una etapa muy importante.

En sus espectáculos actuales, ¿cómo prepara los looks?

Es una inversión grande. Me gusta hacer un look por evento, todo a medida y con previsión. Trabajo con diseñadores jóvenes de Tenerife porque siempre apuesto por lo local. Además, en Canarias tenemos el Carnaval, que hace que hasta las Islas lleguen muchos materiales que puedo aprovechar, y eso me ayuda mucho.

Ahora está inmerso en una nueva etapa: la apertura de un bar.

Sí, se llamará Señorita Chichi. Es un proyecto muy personal. Llevo tiempo queriendo crear un espacio así en Santa Cruz, porque no hay opciones para el colectivo.

El nombre tiene una historia detrás.

Viene de una película que me marcó mucho, A Wong Foo, gracias por todo. El personaje de John Leguizamo se llamaba así y, de alguna manera, esa película fue la que me impulsó a ponerme tacones por primera vez.

¿Qué tipo de espacio quiere crear?

Un lugar de encuentro, tranquilo, donde la gente se sienta cómoda. No solo para salir de fiesta, sino para estar a gusto y sin presión. Soy muy exigente conmigo mismo. Pero también estoy ilusionado. Hay mucha expectativa, incluso sin haber abierto ya tenemos miles de seguidores en redes sociales. Eso da vértigo, pero también motivación.

Ha participado además en celebraciones del Mes del Orgullo en Canarias.

Sí, en varios eventos de las Islas. Me gusta estar ahí, no solo como artista, sino también como activista. Intento visibilizar y apoyar al colectivo todo el año.

Tras su experiencia fuera, ¿cómo percibe Canarias ahora en cuanto a la sensibilización con el colectivo?

Cuando me fui, estaba enfadado, no conectaba. Pero con el tiempo entendí que era algo mío. Al cambiar yo, cambió mi forma de ver el lugar. Si estás bien contigo mismo, da igual dónde estés.

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