Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

«Una especie de esclavitud»: el frente sindical contra el castigo telefónico del SCS a los enfermeros

SATSE y CESM Canarias denuncian un modelo de contratación que vulnera la desconexión digital y expulsa a los profesionales de las Islas. Los representantes exigen eliminar de inmediato las sanciones administrativas para frenar una fuga de sanitarios al extranjero que ya sitúa al Archipiélago a la cabeza de la precariedad nacional

Una enfermera en urgencias de un hospital de Canarias.

Una enfermera en urgencias de un hospital de Canarias. / La Provincia

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Las Palmas de Gran Canaria

La visión de los representantes de los trabajadores es unánime: el actual modelo de gestión de las listas de empleo en el Servicio Canario de la Salud es un «problema histórico» que ha tocado fondo. Yoel Hernández, secretario general de SATSE Canarias, es tajante al definir la Orden del 3 de junio de 2011: «estamos hablando de que esto es una normativa que ya nació vieja en el año 2011 y estamos en el 2026». Para el representante de la enfermería, el sistema no es «magnético» para atraer talento, sino que actúa como un repelente que quema al personal y lo empuja a buscar trabajo en el extranjero.

Desde el sindicato médico CESM Canarias, Eric Álvarez se suma a esta crítica frontal, calificando la situación como «una especie de esclavitud, evidentemente». Aunque reconoce que la escasez de facultativos hace que la administración tenga «más mano izquierda» con ellos para no quedarse sin médicos, advierte de que la norma se aplica de forma arbitraria y absurda a todas las categorías, incluyendo auxiliares y administrativos. «Es una cosa totalmente absurda; te pueden llamar en salientes de una guardia o durante la jornada de trabajo», denuncia Álvarez.

Castigados por cumplir su deber

Uno de los puntos más sangrantes que destacan los sindicatos es la desconexión total entre la normativa y la práctica clínica. Álvarez relata casos descabellados que llegan al sindicato, como el de una profesional que, trabajando en las urgencias de atención primaria y atendiendo una descompensación diabética grave, no pudo coger el teléfono. Al devolver la llamada apenas 15 días después, la respuesta del sistema fue la amenaza de penalización. «Te penalizan por estar haciendo el trabajo para el que te han contratado; es un sinsentido», lamenta el representante de los médicos.

Concentración de enfermeros, fisioterapeutas, auxiliares y celadores en febrero, pidiendo una nueva normativa de contratación.

Concentración de enfermeros, fisioterapeutas, auxiliares y celadores en febrero, pidiendo una nueva normativa de contratación. / Andrés Cruz

Por otro lado, Hernández pone el foco en el agravio comparativo económico. «Una enfermera en un turno de noche con lo que cobra en una hora no puede comprarse dos kilos de plátano», explica con indignación. Con un sueldo de 4,50 euros brutos la hora por trabajar de madrugada, la administración pretende que el profesional viva «esclavizado», pendiente del móvil incluso los domingos. Esta precariedad ha convertido a Canarias en la quinta comunidad con más solicitudes de enfermeros para huir al extranjero.

Hacia una reforma «en dos tiempos»

La ineficacia del sistema es tal que, según Yoel Hernández, la administración llega a realizar «hasta 100 llamadas para conseguir cubrir un contrato», porque las propias sanciones convierten las listas en algo «completamente inoperativo». Ante este colapso, la propuesta sindical es una reforma en «dos tiempos»: eliminar de inmediato las penalizaciones administrativas para dar oxígeno a las plantillas y, paralelamente, negociar un nuevo texto que no nazca «muerto».

«No todo cabe en la palabra vocación», concluyen desde los sindicatos. Mientras la enfermería sigue siendo el colectivo mejor valorado por los usuarios con un 9,5, los representantes exigen que la Consejería de Sanidad devuelva ese esfuerzo con «mimo y respeto» en lugar de castigos.

Suscríbete para seguir leyendo

Fuente: La Provincia - Diario de Las Palmas

TEMAS

Tracking Pixel Contents