Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Los nuevos jubilados cobran ya el 88% del sueldo medio en Canarias

Las pensiones rozan en las Islas los 1.560 euros frente a un salario medio de 1.776 euros y la brecha se estrecha cada año

Varios pensionistas juegan al dominó.

Varios pensionistas juegan al dominó. / Europa Press

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Irene Mederos

Irene Mederos

Las Palmas de Gran Canaria

La pensión media pisa los talones al salario medio de los canarios. Las nuevas jubilaciones alcanzan el 87,8% del sueldo promedio en las Islas, en una carrera desigual en la que las pensiones avanzan ligadas a la inflación, mientras que las retribuciones laborales avanzan a un ritmo más lento y heterogéneo según el sector. En otras palabras, por cada cien euros que cobra un trabajador, un pensionista cobra 87 euros con 82 céntimos. Y la distancia, se acorta cada año.

El salario medio en Canarias se situó en el primer trimestre de 2026 en los 1.776,29 euros brutos mensuales (con un incremento del 1,7% con respecto al año anterior). El dato se encuentra en la Encuesta trimestral de coste laboral del Instituto Nacional de Estadística (INE) y se refiere al salario ordinario, es decir, que no se incluyen ahí ni los atrasos ni las gratificaciones excepcionales, en el caso de haberlos.

En esos primeros meses del año, la pensión media de jubilación fue de 1.560,01 euros. Los nuevos pensionistas acceden con bases reguladoras mayores y carreras de cotización más largas que en la mayoría de ocasiones dan derecho al 100% de la prestación. ¿Por qué? Pues porque la generación nacida entre finales de los cincuenta y los setenta accedió, por lo general, a mayores niveles formativos que sus progenitores, lo que se tradujo en trayectorias laborales más cualificadas, salarios más elevados y, en consecuencia, pensiones más altas. Así, la paga de los jubilados canarios ya equivale al 87,8% de la nómina de los asalariados.

Este acercamiento entre pensiones y salarios refleja una doble realidad. Por un lado, muestra la capacidad protectora del sistema público español, que garantiza prestaciones relativamente elevadas a los nuevos jubilados. Pero, al mismo tiempo, abre dudas sobre su sostenibilidad a medio y largo plazo. Pues bien, en un sistema de reparto, las pensiones actuales se financian con las cotizaciones de los trabajadores en activo y, cada vez más, con impuestos.

La distancia se ha estrechado de media en el Archipiélago 8,6 puntos porcentuales en los últimos dos años

Además de las transferencias públicas –dinero que el Estado entrega al sistema sin que tenga que devolverse–, cada año se incluye en los Presupuestos un préstamo de 10.000 millones de euros a la Seguridad Social. Ese crédito sirve para cubrir los compromisos de pago, pero tiene una diferencia importante: sí genera deuda. El Tribunal de Cuentas pide que ese préstamo deje de contabilizarse como crédito y se incorpore como transferencia.

De esta manera, el organismo advierte de que la deuda acumulada de la Seguridad Social por estos préstamos asciende ya a 126.171 millones de euros. De esa cantidad, 17.169 millones proceden de préstamos concedidos entre 1992 y 1999, mientras que la mayor parte, 109.002 millones, corresponde al endeudamiento generado entre 2017 y 2024.

La jubilación masiva de la generación del baby boom –aquellos que vinieron al mundo en 1958 en una explosión de la natalidad– aumentará esta presión en los próximos años. Lo cierto es que en Canarias, entre enero y abril de 2026 se registraron 4.469 nuevas altas de jubilación, el mayor dato para un primer cuatrimestre desde 2005. Esto son 37 canarios que abandonan cada día el mercado laboral.

La prestaciones son más altas porque los retirados han cotizado durante más tiempo y con bases más altas

Echando una vista hacia atrás de diez años, en 2016 el pensionista tipo de la región ganaba una media de 1.077,59 euros mensuales, y el asalariado medio percibía 1.402,28 euros. La paga de los jubilados equivalía entonces al 76,8% del sueldo medio. Resulta así que las pensiones se han acercado a los salarios en más de diez puntos –de aquel 76,85% al actual 87,8%– en la última década, o lo que es lo mismo: a cada año que pasa, los jubilados isleños están un punto más cerca, un 1% más cerca, de equipararse a los trabajadores.

La aceleración ha sido especialmente intensa en los últimos años. En 2024, la pensión media equivalía al 79,2% del salario medio, de modo que en apenas dos años la brecha se ha reducido en 8,6 puntos porcentuales. Este salto refleja cómo las pensiones avanzan con mayor rapidez que los salarios y cómo la distancia entre ambas rentas se estrecha a un ritmo cada vez más visible.

A nivel nacional la realidad es similar. La media de todas las comunidades autónomas resulta en un salario de 2.098,61 euros en el primer trimestre de 2026, mientras que la pensión media en estos meses es de 1.726,65. Lo que significa que las pensiones representan el 82,3% del sueldo. Por lo tanto, Canarias supera el porcentaje por apenas cinco puntos y sigue una tendencia que se extiende por el conjunto del país.

Suscríbete para seguir leyendo

Fuente: La Provincia - Diario de Las Palmas

Tracking Pixel Contents