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Entrevista | Kinewa Cantante

Kinewa (cantante): «Quiero que la gente perree y también piense en qué está pasando”

La propuesta musical de la cantante lagunera fusiona géneros urbanos con contenido social y una puesta en escena colectiva, marcada por la ausencia de rostro visible

Kinewa.

Kinewa. / ED

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Patricia Ginovés

Patricia Ginovés

Santa Cruz de Tenerife

La artista lagunera Kinewa se ha convertido en una de las voces emergentes más singulares del panorama canario. Su propuesta mezcla géneros urbanos con letras de contenido social y una puesta en escena colectiva, todo ello marcado por el anonimato. Participa ahora en el documental La movida canaria, que aborda la evolución reciente de la música en las Islas. Mientras prepara el lanzamiento de su primer álbum, la cantante reflexiona sobre su trayectoria, su mensaje y el lugar que ocupa Canarias en su discurso. Sin cara visible pero con un mensaje claro, su música aspira a hacer bailar mientras invita a pensar.

¿Cuándo y cómo empezó su relación con la música?

Empezó en casa. Mis padres escuchaban mucha música y mi padre era amigo de la banda Las Ratas. Crecí con eso. Luego, en la preadolescencia, con amigos en la plaza, en el parque, en el carril bici de La Laguna, empecé a escuchar rap, hip hop y reggae. Siempre me han gustado muchos géneros, aunque estuve bastante obsesionada con el rap muchos años.

¿Cuándo dio el salto y comenzó a crear su propia música?

Siempre he escrito, desde los 14 años. A los 16 empecé a grabarme y a los 19 comencé a escribir canciones para otras personas. Estuve seis años como escritora fantasma trabajando para anuncios y distintos proyectos. Eso me dio mucha versatilidad para luego expresarme en cualquier género con mi música.

¿Cómo definiría el proyecto de Kinewa?

Se caracteriza por las letras reivindicativas, aunque no me gusta encasillarme porque también hay días en los que me apetece hablar de cosas más simples. Pero en general hay una intención de proponer soluciones al sistema en el que vivimos y de hablar de lo rural y de la necesidad de volver un poco atrás. De ahí viene también el nombre, que hace referencia a las papas chineguas. Hay un mensaje sobre la gentrificación, sobre el territorio y sobre lo que está pasando en Canarias.

¿Busca conscientemente ese equilibrio entre lo festivo y lo crítico?

Sí. Me interesa que podamos disfrutar y perrear, pero que al mismo tiempo la música tenga contenido para que no todo sea tan banal. Creo que es posible escuchar un reguetón o un trap y que no se esté hablando solo de marcas o de consumo, sino de cosas que nos afectan, aunque sea de forma inconsciente.

¿Toda esa idea también está presente en su propuesta en directo?

Totalmente. Llevo tres años dando conciertos y siempre intento que haya un componente visual potente. Uso imágenes de hoteles explotando o del Teide. Además, el proyecto es colectivo porque llevo a más gente. El vestuario es reciclado y hecho por gente cercana para que todo tenga coherencia.

El anonimato es clave en su propuesta. ¿Por qué decidió mantenerlo?¿Es algo fácil?

Decidí mantenerlo porque así puedo colectivizar mi mensaje y darle importancia al contenido frente a la imagen, sobre todo en una sociedad donde esta última pesa tanto. Y también tiene un componente simbólico, relacionado con todas esas mujeres que han sido anónimas a lo largo de la historia. No es fácil mantener el anonimato, sobre todo en una isla o en una ciudad como La Laguna. Pero lo llevo bastante bien. También es un ejercicio de ego interesante, porque te bajas del escenario y nadie te reconoce ni te felicita.

¿Su mensaje tan local se entiende bien fuera de Canarias?

Sí. He estado en Madrid y la gente se siente identificada porque la gentrificación o la globalización no son solo problemas de Canarias. En Baleares o en Barcelona ocurre algo parecido. Además, me interesa explicar lo que pasa en Canarias, y que se entienda fuera.

¿Qué papel juegan las redes sociales?

Tengo una relación complicada con ellas. Empecé a dar conciertos sin redes y nunca he tenido perfiles personales. Me cuestan mucho. Pero al mismo tiempo han sido útiles porque me han permitido llegar a más gente y recibir feedback. Aun así, mi proyecto es muy de directo y orgánico. La gente me conoce por los conciertos o por haberme visto en festivales, y eso es algo muy bonito, porque demuestra que se puede seguir haciendo música de otra manera, sin depender tanto de las redes.

Kinewa

Kinewa / ED

El pasamontañas es otro elemento distintivo. ¿Qué significado tiene para usted?

Sí, al principio quería hacerlo con tela de saco de papas, pero no era cómodo. Al final lo hizo mi madre, con ese color beige que recuerda al campo y al origen del nombre del proyecto. Es un símbolo de identidad y por ahora siempre uso el mismo.

¿Va a publicar nueva música?

Llevo tres años tocando canciones en directo que ni siquiera están publicadas y hay gente que ya se las sabe. Siento que les debo ese material. Estoy preparando un álbum muy extenso y mi idea es que salga en septiembre.

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