Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La salud mental muestra signos de mejora: Canarias registra un descenso del 17,3% en los suicidios y revierte la tendencia al alza

Los expertos atribuyen esta mejora a las campañas de sensibilización y visibilización

Aún así, los suicidios continúan siendo la primera causa de muerte no natural en el Archipiélago

Un mural de la planta de psiquiatría del Hospital Universitario de Canarias.

Un mural de la planta de psiquiatría del Hospital Universitario de Canarias. / Andrés Gutiérrez

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Clara Santamaría

Clara Santamaría

Santa Cruz de Tenerife

La salud mental en Canarias comienza a mostrar signos de mejora. El Archipiélago llevaba años registrando un aumento continuado de los suicidios, una tendencia que alcanzó hace tres años su punto más alto con el peor dato de la serie histórica de la Estadística de Defunciones según la Causa de Muerte del Instituto Nacional de Estadística (INE). Sin embargo, los últimos registros apuntan a un posible cambio de rumbo. En 2024, las Islas ya experimentaron un ligero descenso de un 6,2%, aunque entonces era pronto para hablar de un giro en la tendencia. Ahora, los últimos datos disponibles, los de 2025, refuerzan esa evolución con una caída del 17,3%, lo que supone 54 suicidios menos que en el peor momento registrado en las Islas.

Al menos esta es la primera lectura que hace el técnico de la Dirección General de Salud Mental y Adicciones del Servicio Canario de la Salud (SCS) Javier Acosta. Y advierte, además, que aunque las cifras todavía son provisionales, no suelen variar de forma significativa respecto a las estadísticas definitivas. Para el experto, este descenso representa un avance importante. "En 2024 era pronto para sacar conclusiones, pero ahora ya son dos años consecutivos", explica. Y añade que, con unas cifras de esta magnitud, no se trata de una caída casual: "Precisamente porque la prevención del suicidio es una de nuestras prioridades".

Una mejor gestión política del suicidio

Felipe Lagarejo, coordinador del grupo de suicidios del Colegio de Psicología de Santa Cruz de Tenerife, achaca este descenso a la visibilización de esta problemática. "Desde que se ha empezado a hablar del suicidio, se han impulsado campañas de sensibilización y se ha habilitado el 024 —línea de atención a la conducta suicida—, hemos visto que el estigma ha desaparecido y los datos han comenzado a bajar, aunque poco, porque aún no se hace todo lo que se debería", explica.

De hecho, considera que esta bajada se asocia, principalmente, a estrategias nacionales como, por ejemplo, la creación del Observatorio del Suicidio. "Y no es porque nuestros profesionales no sean buenos, sino porque la gestión política en las Islas es mejorable", agrega.

El suicidio, primera causa de muerte externa en las Islas

Pese a esta mejora en las cifras, la realidad es que los suicidios continúan siendo la primera causa de muerte no natural en el Archipiélago. A nivel nacional, las caídas accidentales se posicionan en el puesto número uno del ránking, seguida de los ahogamientos, sumersiones y sofocaciones accidentales. Y las Islas, junto a Aragón, es la única comunidad autónoma en esta situación. "Canarias hasta ahora ha tenido unas tasas de suicidio que han sido superiores a la media nacional, con lo cual no es sorprendente ese dato", reconoce. Y agrega que, aunque el suicidio es multicausal, cuando se aborda desde una perspectiva global las Islas no salen bien paradas.

"Factores como el desempleo, la situación económica o el nivel educativo en el Archipiélago condicionan la salud mental y, de hecho, Canarias figura entre las comunidades con mayores tasas de depresión y problemas de salud mental del país", explica.  Lo cierto es que más de la mitad de los isleños tiene problemas psicológicos y, en la actualidad, el Archipiélago registra hasta 518 casos por cada 1.000 habitantes, frente a la media nacional que se sitúa en 331. Una cifra que representa una diferencia de un 56,5% entre un canario y un español promedio. "Y otro factor que también puede influir es que estamos entre las regiones con mayor prevalencia de consumo de tóxicos", añade.

¿Existe un perfil más predispuesto a desarrollar ideas suicidas?

De los 187 suicidios registrados en 2025, más de la mitad (51,3%) fueron de personas de entre 45 y 64 años. El 21,9% de entre 25 y 40 años y el 16,6% de entre 65 y 79 años. Solo uno fue menor de edad y el resto superaba los 80 años. En cuanto al género, la mayoría de las muertes registradas eran hombres. En concreto, 134 frente a 53 mujeres. De hecho, el género masculino presenta 8,8 puntos más de prevalencia que el femenino.

Aunque no existe un perfil concreto, Lagarejo sí ve un patrón que se repite. "Suelen ser personas con pensamientos dicotómicos, es decir, que no encuentran un término medio entre lo que sienten, con una desesperanza tremenda y desconectados del entorno", detalla. Y añade que "tienden a pensar que su sufrimiento no se les quitará jamás".

Iniciativas de Canarias

Entre las principales actuaciones que se llevan a cabo en Canarias para la prevención del suicidio destaca la mejora de los sistemas de información sobre conducta suicida, con la inclusión de estos datos en la Encuesta de Salud de Canarias, el registro de los intentos atendidos en urgencias en la historia clínica electrónica y la elaboración de informes epidemiológicos anuales a partir de distintas fuentes estadísticas. "En los últimos doce años también hemos realizado hasta doce campañas de prevención del suicidio y promoción de la salud mental", indica Acosta. Y se ha puesto en marcha una web como herramienta de apoyo para personas en riesgo, familiares y profesionales, con información sobre recursos, autoayuda y duelo.

"En cuanto a la formación, hemos reforzado los cursos de distintos perfiles profesionales —sanitarios, de emergencias, educativos y medios de comunicación—", apunta. Y en el ámbito asistencial, el equipo ha actualizado una herramienta de consulta de Atención Primaria sobre el manejo de la conducta suicida y ha incorporado la figura de psicólogos en este nivel de atención.

Para Lagarejo, estas iniciativas carecen de una perspectiva multidisciplinar. A su juicio, el Gobierno de Canarias debería replicar la iniciativa estatal y crear su propio observatorio del suicidio. "Así se podrían coordinar todas las consejerías y se podría agrupar a profesionales específicos como psicólogos clínicos, psiquiatras y algún que otro enfermero para coordinar esta problemática en las Islas", concluye. Además, considera fundamental que las personas al mando hayan ejercido en el ámbito sanitario y conozcan la realidad de primera mano.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents