Arte
La Galería Artizar lleva a su sede en Madrid una reflexión sobre la naturaleza, la ciudad y la hiperrealidad
La institución lagunera presenta en su nueva sede madrileña 'De la tierra al asfalto', una colectiva comisariada por Inés Alonso con obras de Marco Alom, Luna Bengoechea, Laura Mesa, Paula Valdeón y Victoria Valiente

Un detalle de la nueva exposición de Artizar en Madrid. / El Día

La Galería Artizar continúa asentando su nueva etapa en Madrid con De la tierra al asfalto, una exposición colectiva que reúne obras de Marco Alom, Luna Bengoechea, Laura Mesa, Paula Valdeón y Victoria Valiente. La muestra comisariada por Inés Alonso Jarabo, directora del espacio en la capital, propone una reflexión sobre la forma en que el ser humano ha transformado la naturaleza, ha construido sus propias necesidades y ha terminado habitando una realidad cada vez más artificial. Estará disponible para su visita hasta el próximo 1 de agosto.
La propuesta puede verse en la sede madrileña de Artizar (calle Doctor Fourquet, 6) hasta el 1 de agosto y supone una nueva parada en el calendario de la galería lagunera desde su desembarco en la capital. “Desde enero, que es cuando estamos operando con normalidad y con la programación, esta sería la tercera exposición”, explica Alonso, que recuerda que antes hubo una primera muestra breve en septiembre, concebida sobre todo para presentar el nuevo espacio.

Otro detalle de la muestra. / El Día
Una cuestión de fondo
De la tierra al asfalto parte de una idea: las grandes ciudades han sido desde el origen de la civilización el centro neurálgico de las sociedades, pero la polis contemporánea ya no parece un lugar para la pausa ni para la reflexión. En un tiempo marcado por la velocidad, las metas inalcanzables y la adaptación constante al sistema, esta exposición plantea una pregunta que atraviesa todo el recorrido: qué queda de real en la realidad que habitamos.
La comisaria vincula el proyecto con los escenarios que el propio ser humano ha construido y que ahora condicionan su vida cotidiana. “Son escenarios que construimos nosotros mismos con una serie de necesidades inventadas, pero que nos controlan la vida”, resume. De ahí nace el título de la exposición: ese tránsito de la tierra al asfalto que funciona como imagen del desplazamiento desde lo natural hacia lo urbano, desde lo orgánico hacia lo construido.
Cinco artistas, cinco lenguajes
El recorrido reúne a cinco artistas con lenguajes muy diferentes, pero con una preocupación común: la relación entre naturaleza, representación, memoria, cuerpo y artificio. “Ahí está un poco también la labor del comisariado, en cómo cuadrar a personas muy diferentes tanto en su forma de crear la obra como en sus discursos”, explica Alonso. “Veíamos en ellos este punto común”.
La muestra se abre con la obra de Marco Alom, cuyos dibujos activan un universo simbólico poblado por seres que remiten a la antropología, los mitos, la metafísica y la historia. Por su parte, Laura Mesa introduce otra vía de reflexión a través de la tensión entre lo real y su representación. Su serie Apoyo trabaja sobre fuerzas, equilibrios, fragilidades y vulnerabilidades. La artista plantea una investigación teórico-formal sobre aquello que sostiene, aquello que falla y aquello que deja huella.
La dimensión sensorial llega con Victoria Valiente, para quien el agua tiene un papel central en su forma de entender y habitar el mundo. Sus obras buscan capturar lo efímero de mares y océanos sobre el papel. Mientras, Paula Valdeón traslada esa reflexión al entorno urbano. Su obra parte de los ornamentos y patrones con los que las ciudades simulan o incorporan una idea domesticada de naturaleza.
Luna Bengoechea cierra el recorrido con una mirada crítica hacia la producción alimentaria, la explotación de los bienes naturales y la manipulación genética. Sus dibujos a tinta, aparentemente próximos a las antiguas ilustraciones botánicas, revelan bajo luz ultravioleta las alteraciones que han transformado frutas y hortalizas. Su instalación IN GOD WE TRUST, creada especialmente para la ocasión, prolonga esa reflexión sobre la biopiratería alimentaria, la especulación y la salud convertida en moneda de cambio.
Buena acogida en Madrid
Este nuevo proyecto llega además en un momento clave para la galería, que ha encontrado en Madrid una vía para ampliar el alcance de sus artistas. Alonso reconoce que la acogida de la capital ha sido muy positiva. “Estamos muy agradecidos y gratamente sorprendidos, porque al final en Madrid pasan muchas cosas todo el rato, hay muchísimo movimiento, entonces no es tan fácil hacerse un hueco y en este caso nos ha ido muy bien”, asegura.
Una de las singularidades de Artizar en Madrid es precisamente su vínculo con Canarias. La galería lleva a la capital una cantera artística marcada por el Archipiélago, algo que, según Alonso, ha despertado interés entre el público madrileño. “La gente está contenta porque, al tener una cantera fundamentalmente de artistas canarios, está muy sorprendida porque traemos muchas cosas nuevas”, concluye.
Suscríbete para seguir leyendo
- Susto a bordo en un vuelo a Tenerife: un avión procedente de Sevilla aterriza de urgencia por vía directa
- La pala abre camino al Mercado de La Laguna: así avanzan los trabajos para que la recova vuelva a la plaza del Adelantado
- El Reglamento General de Circulación lo confirma: multas de 100 euros para los copilotos que adopten esta postura durante los desplazamientos de verano
- El nuevo delantero del CD Tenerife vendría de Alemania: dan por cerrado el fichaje de Leon Ranos por 300.000 euros
- Detención ilegal en Tenerife: utilizan la vulnerabilidad de un paciente para incomunicarlo y robarle sus ahorros
- Puerto de la Cruz prepara una ordenanza para reducir sus 2.300 viviendas vacacionales
- Un herido en Tenerife durante un accidente que provocó retenciones de tráfico
- La pizzería de Tenerife que sorprende con su propuesta gastronómica: masas artesanales y elaboraciones únicas