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Derque Martín (guitarrista y timplista): «La fusión de sonidos es una cosa delicada pero si hay intención y criterio, las cosas salen bien»

El músico grancanario Derque Martín impartirá clases magistrales y ofrecerá un concierto junto a Nicolás Mendoza en el Festival de Cuerda Pulsada de La Laguna

Derque Martín.

Derque Martín. / El Día

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Patricia Ginovés

Patricia Ginovés

Santa Cruz de Tenerife

El músico grancanario Derque Martín es uno de los protagonistas de la tercera edición del Festival de Cuerda Pulsada Ciudad de La Laguna, una cita que se consolida en el calendario tinerfeño con una programación centrada en instrumentos de tradición como el timple y la guitarra. El evento, que se celebra entre el 1 y el 8 de julio, incluye conciertos, clases magistrales y actividades formativas impartidas por destacados intérpretes del panorama canario. En este contexto, Martín participará tanto en el ámbito pedagógico como en el escénico, ofreciendo un concierto junto al guitarrista Nicolás Mendoza y varias sesiones formativas para alumnado de todos los niveles.

Va a intervenir en el Festival de Cuerda Pulsada con clases magistrales y con un concierto. ¿Cómo plantea esa doble participación?

Las clases magistrales serán el próximo martes y miércoles en la Casa Museo Los Sabandeños. Tendré diferentes niveles de timple, desde iniciación hasta avanzado, y lo enfocaré tal y como hago como profesor del Conservatorio Profesional de Música de Las Palmas de Gran Canaria, donde trabajo desde hace ocho años. Me baso en esas programaciones, pero también adapto el contenido al alumnado que acude y a su nivel real.

¿Qué papel juega este festival en esa labor pedagógica?

Es muy importante. También en coordinación con David Duque, que es quien organiza y me invita, y que además desarrolla una labor educativa muy relevante. Él trabaja con niveles similares a los de los conservatorios, así que hay una continuidad en la formación que se ofrece. Eso facilita mucho las cosas para los que vamos a participar en esa parte.

En el apartado escénico, no estará solo en su concierto del martes 7 de julio en la Fundación Cristino de Vera.

En este caso voy acompañado de Nicolás Mendoza, compañero del conservatorio y profesor de guitarra clásica. Hace unos seis años iniciamos un proyecto conjunto, Chromatic Duo, que no solo es un dúo musical, sino también una iniciativa para generar material escrito. El año pasado presentamos un libro de partituras en este mismo festival.

¿Cómo ha evolucionado ese proyecto desde entonces?

Estamos ampliando repertorio. Al principio trabajábamos piezas más clásicas, con influencia del folclore de Canarias y Latinoamérica. Ahora hemos incorporado composiciones propias y hemos renovado parte del programa. La idea es seguir ampliando literatura para guitarra y timple y explorar también lenguajes más actuales.

«Hay que ampliar la literatura para guitarra y timple y explorar lenguajes más actuales»

Hace mucho hincapié en la necesidad de ampliar horizontes para el timple.

Exacto. Se trata de abrir fronteras y no limitar el timple al folclore canario. En el concierto, por ejemplo, incluiremos elementos de música country, new age o jazz. Por ejemplo, hacemos una versión de Take Five adaptada a timple y guitarra. También trabajamos arreglos de piezas originalmente compuestas para piano o flauta.

Su trayectoria demuestra una inquietud constante por innovar. ¿Ese impulso surge desde el inicio de su carrera?

Cuando empiezas no tienes un objetivo claro. Simplemente te gusta tocar. El timple es un instrumento agradecido, sobre todo cuando eres pequeño, por su tamaño. Pero con el tiempo conoces a referentes como Domingo El Colorao o José Antonio Ramos, y descubres que el instrumento puede ir más allá.

¿Fue en ese momento cuando inició la búsqueda de nuevos lenguajes?

Sí. Ya en los años noventa se estaban haciendo cosas modernas con el timple. Luego he tenido la oportunidad de grabar discos y participar en proyectos donde se le da una nueva vuelta al instrumento. Yo también tengo formación en guitarra clásica, que tiene una tradición mucho más amplia, y eso influye en mi manera de entender la música.

Desde tu experiencia docente, ¿cómo valora el talento musical en Canarias?

El talento está ahí. Hay muchos músicos desarrollando propuestas interesantes, y también hay productores muy preparados. Las redes sociales han facilitado la difusión y eso ayuda a que el trabajo se conozca más fácilmente.

¿Y en cuanto al timple en concreto?

Se le está dando cada vez más espacio en músicas actuales, incluso en géneros como el pop o el reguetón y eso es muy bueno pero también implica un gran reto.

¿Cuál es la clave para que esas fusiones funcionen?

Sobre todo, el equipo. Cuando trabajas con productores que tienen una visión más orgánica y quieren integrar instrumentos tradicionales, el resultado es más natural. Es un proceso de prueba y error, de ver dónde encaja el instrumento y cómo hacerlo sonar sin perder su esencia. En realidad, es algo delicado, pero cuando hay intención y criterio, las cosas salen. No se trata de forzar un sonido, sino de encontrar el lugar adecuado para cada uno.

«Las redes sociales han facilitado la difusión de la música y eso ayuda a que el trabajo se conozca»

Habla de la importancia de transmitir en el escenario.

Sí, al final lo más importante es eso. Puedes tocar algo muy complejo o algo sencillo, pero si no transmites, no llega al público. Hay que creérselo y conectar con todos los que nos vienen a ver.

En su caso, combina la interpretación con la docencia y la composición. ¿Con qué faceta de las tres se queda?

Es difícil elegir. La interpretación es más inmediata y emocional, mientras que la composición y la escritura permiten reflexionar más y ordenar ideas. En el conservatorio, por ejemplo, escribir es fundamental porque sirve como herramienta pedagógica. El papel de la partitura también es importante, pero no lo es todo. Hay que saber leer, pero también hay que saber soltarse, cerrar los ojos y tocar. La música no puede quedarse solo en el papel.

Volviendo al Festival de Cuerda Pulsada de La Laguna, ¿qué importancia tiene una iniciativa como esta?

Es una grandísima oportunidad. Este es el tercer año y se nota la evolución. Hay una apuesta clara por la música de cuerda pulsada, con presencia del timple, la guitarra y otros estilos. Es fundamental para la cultura en Canarias y para un municipio como La Laguna. Canarias, y en concreto Tenerife, necesitaba un evento así porque en otras islas hay una tradición más consolidada de festivales de este tipo. Ahora, en La Laguna, se está construyendo algo muy importante. Además, los organizadores son músicos con criterio, lo que garantiza una programación de calidad.

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