Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Tragedia en Venezuela

Olga Morales, la canaria fallecida en Venezuela que nunca rompió su vínculo con La Gomera

Sus familiares la describen como una persona "cercana y generosa"

Video: Continúan los trabajos del ERICAM de la Comunidad de Madrid en la zona de La Guaira - Imagen: Un edificio colapsado con la imagen de Olga Morales, canaria fallecida en la tragedia a Venezuela.

Javier Vendrell Camacho

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Andrea Saavedra

Andrea Saavedra

Las Palmas de Gran Canaria

Olga Morales mantenía un vínculo que nunca llegó a romperse con Canarias. Aunque había nacido y vivido toda su vida en Venezuela, era hija de emigrantes canarios y conservaba una relación estrecha con el Archipiélago, donde tenía residencia en La Gomera y una hermana con la que seguía compartiendo visitas y encuentros cada vez que podía regresar.

La mujer, de 57 años, se ha convertido en la segunda víctima canaria de la tragedia ocurrida en Venezuela. Su cuerpo fue encontrado entre los escombros del edificio Costa Brava, en Los Corales ( La Guaira), donde se encontraba alojada temporalmente junto a su prima, Isabel 'Chavela' Jara, delegada del Gobierno de Canarias en Venezuela que también falleció tras los terremotos registrados el pasado miércoles. Según sus familiares, Olga había acudido a quedarse unos días con ella. Fue desde ese momento cuando comenzó una búsqueda angustiosa encabezada por su marido, con quien compartió alrededor de tres décadas de matrimonio. Él fue quien, según relatan sus allegados, "movió cielo y tierra" para localizarla y confirmar finalmente su fallecimiento.

Madre de tres hijos

Olga había construido toda una vida en Venezuela. Casada y madre de tres hijos, era además abuela de dos nietos. Sus hijos residen actualmente en Chile, adonde emigraron a consecuencia de la situación que atraviesa el país. Entre quienes la conocieron permanece la imagen de una mujer "cercana y generosa", marcada por una constante disposición a ayudar a los demás. Su cuñado, Hugo Simanca, la describe como alguien que convertía la ayuda en una forma de estar en el mundo. "Olga quien podía ayudar, ayudaba", recuerda.

Durante años colaboró en actividades vinculadas a personas mayores en La Guaira, donde participaba en tareas de acompañamiento y recreación para ancianos. Quienes compartieron ese tiempo con ella la recuerdan como una persona participativa y entregada a los demás.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents