Enfoques
Los terremotos en Venezuela reabren los recuerdos caraqueños de la periodista Soraya Déniz
La subdirectora de La Provincia sigue "con intensidad" lo que ocurre en el país donde nació y donde ella misma y sus padres vivieron terremotos

Lucía Feijoo Viera
Esther Medina Álvarez
La noticia de los terremotos en Venezuela mantiene en vilo a Soraya Déniz, la subdirectora del periódico La Provincia [periódico del mismo grupo editorial que EL DÍA], y no solo como periodista. Este suceso le ha afectado especialmente por el vínculo con el país donde nació y también por su experiencia personal. "Lo vivo con intensidad y no sé bien si es por la profesión o porque conozco el lugar".
Pero, además, ella misma vivió uno en uno de sus viajes de regreso a Venezuela. "En 2009 yo estaba en Caracas y hubo también un seísmo. Lo sentí y lo viví". Recuerda que se encontraba en un restaurante herreño cuando "de repente todo tembló". Aunque aquella vez no hubo grandes daños, sí quedó grabada la incertidumbre del momento. "La gente no sabía qué pasaba, había mucha confusión y empezaron a saltar alarmas".
El recuerdo familiar del terremoto de 1966
Ese episodio le hizo recordar otro relato familiar aún más impactante. Su padre le habló entonces del terremoto que él y su madre vivieron en Caracas en 1966. "Me decía que donde se refugiaron en aquel momento fue justo en la zona donde estaba el restaurante". Una coincidencia que todavía hoy le resulta difícil de olvidar.
Soraya Déniz nació en 1968 en Altamira, una de las zonas de Caracas que estos días ha vuelto a estar en el foco informativo tras el doble terremoto que sacudió el país. Sus padres, emigrantes canarios, habían construido allí su vida. "Mi padre fue en el año 54 y mi madre diez años después".
Los recuerdos de infancia en Venezuela
Allí vivió hasta 1972, cuando regresó con su familia a Canarias, y aunque apenas tenía tres años y medio, conserva recuerdos muy vivos de aquella etapa. "Siempre pienso que cuando a un niño lo sacas de su ámbito, el cambio tan grande hace que algo se despierte y se te quede fijado en esos recuerdos". Lo que permanece en su memoria no son tanto lugares concretos como las sensaciones ligadas a la infancia, como "el entorno familiar en el que vives, tu casa, tus cosas, tu familia".
Aunque mantiene algunos familiares en Venezuela, el contacto con ellos se ha ido perdiendo con los años. Tras los terremotos ha intentado localizarles. "He mandado mensajes para averiguar, pero no he tenido respuesta". Aun así, confía en que el silencio se deba a los problemas de comunicaciones y recuerda que quienes permanecen en el país "no viven tampoco en Caracas, viven en otras zonas".
La arepa y la huella venezolana
La huella venezolana sigue muy presente en su día a día, sobre todo a través de la gastronomía, sobre todo la arepa. Recuerda que en los primeros años de regreso a Canarias era difícil encontrar los ingredientes y que la familia recibía desde Venezuela la harina necesaria para prepararlas. En su entorno familiar mantienen también algunas expresiones y palabras propias del país americano, costumbres que mantienen vivo un vínculo que el paso del tiempo no ha conseguido borrar.
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Fuente: La Provincia - Diario de Las Palmas
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