"Papa León, te queremos un montón": así fue la despedida del pontífice en Gran Canaria
Desde el balcón del Palacio Episcopal, donde pasó la noche, el papa agradeció la acogida de la isla y pidió extenderla también a quienes llegan por mar

Miguel Rodríguez
El papa León XIV cerró su primera visita a Gran Canaria con una escena breve, pero cargada de significado: una despedida desde el balcón del Palacio Episcopal en la que agradeció el cariño recibido en Gran Canaria y vinculó esa acogida con la que, según pidió, debe darse también a los migrantes que llegan al Archipiélago. Este viernes proseguirá su viaje en Canarias con una visita a Tenerife.
El pontífice, que había presidido horas antes una misa multitudinaria ante 41.000 personas en el Estadio de Gran Canaria, quiso despedirse con unas palabras sencillas y muy pegadas a una de las realidades más sensibles de las Islas: la llegada de personas migrantes y el papel de Canarias como tierra de acogida.
El momento llegó en el balcón del Palacio Episcopal, donde León XIV pasó la noche de este jueves, 11 de junio, durante su primera visita a Canarias. Allí, ante quienes se habían reunido para verlo, el papa expresó su gratitud por el recibimiento y dejó una reflexión que fue más allá del protocolo.
“Estoy muy agradecido por la acogida”, vino a decir el pontífice, antes de enlazar ese gesto con una petición clara: que esa misma actitud se mantenga también con quienes llegan a las Islas en situación de vulnerabilidad.
Su mensaje tuvo un eco especial en Canarias, un territorio marcado en los últimos años por la ruta migratoria atlántica y por el debate permanente sobre la respuesta humanitaria, institucional y social ante la llegada de cayucos y pateras.
“Acoger también a los migrantes que llegan”
La frase más relevante de la despedida fue su llamada a acoger también a los migrantes que llegan. No fue un discurso largo ni solemne, pero sí uno de los momentos con mayor carga simbólica de toda la jornada.
León XIV agradeció que los canarios hubieran sido generosos y acogedores con él y planteó esa acogida como un modelo que debe extenderse a todos. En sus palabras, pidió construir una comunidad capaz de respetar “a cada uno” y también “a toda la comunidad”.

La misa del papa León XIV en el estadio de Gran Canaria / Andrés Gutiérrez
El mensaje conectó directamente con una de las claves de su visita: la idea de una Canarias abierta, solidaria y consciente de su posición como frontera sur de Europa. El papa no entró en cifras ni en debates políticos, pero colocó el foco en una consecuencia humana: quienes llegan también necesitan ser mirados con dignidad.
Una misa histórica antes del adiós
La despedida desde el Palacio Episcopal llegó después de una tarde que Gran Canaria vivió como un acontecimiento histórico. El Estadio de Gran Canaria se transformó por unas horas en una gran iglesia al aire libre, con las gradas llenas, pantallas gigantes, coros, orquesta y miles de fieles llegados desde distintas islas.
Donde normalmente ruge la afición de la UD Las Palmas, se levantó una gran plataforma litúrgica presidida por las imágenes de la Virgen del Pino y del Cristo de Telde, trasladadas expresamente para la ocasión.
Cuando el papamóvil apareció por uno de los fondos, el murmullo se convirtió en una ovación. León XIV recorrió lentamente el césped durante más de siete minutos, saludó a los fieles y bendijo a varios niños, la mayoría bebés, que fueron acercados hasta el vehículo por el equipo de seguridad.
El estadio entero coreó el “pío, pío”
La celebración tuvo también un cierre profundamente canario. Tras la misa, el obispo de Canarias, José Mazuelos, agradeció la visita del pontífice con una frase que encendió las gradas: “Papa León, te queremos un montón”.

El Papa León XIV recorre en papamóvil el centro de la ciudad, a 11 de junio de 2026, en Las Palmas de Gran Canaria, Islas Canarias (España). La alcaldesa Carolina Darias hace entrega de la Llave de Oro de la Ciudad, la máxima distinción institucional que / Roberto Medina / ACFI - Europa Press
El estadio respondió puesto en pie, con una ovación de casi tres minutos y miles de brazos acompañando el clásico “pío, pío”. León XIV, visiblemente divertido y conmovido, respondió con gestos de agradecimiento antes de impartir la bendición final.
La comunión había dejado antes una de las imágenes más humanas de la tarde: 400 ministros extraordinarios distribuidos por el estadio para repartir las formas consagradas entre los asistentes, mientras las pantallas alternaban primeros planos del altar y panorámicas del mar de fieles.
Aunque la misa reunió la imagen más multitudinaria de la jornada, la despedida desde el Palacio Episcopal concentró el mensaje que puede marcar el recuerdo de esta primera visita: Canarias acogió al papa y el papa pidió que esa misma acogida alcance también a los migrantes.
En una isla que durante unas horas pareció respirar al mismo tiempo bajo la mirada de la Virgen del Pino y del Cristo de Telde, León XIV dejó una idea sencilla y directa: la hospitalidad no debe quedarse en los grandes acontecimientos, sino aplicarse también a quienes llegan buscando ayuda.
Fuente: La Provincia - Diario de Las Palmas
- Un tinerfeño denuncia a una funcionaria por una notificación entregada a un tercero y acaba pagando 4.000 euros de costas procesales
- Confirmado: estos son los horarios de todas las actuaciones del Tenerife Cook Music Fest
- El CSIF denuncia que el Ayuntamiento de Santa Cruz usa seguridad privada en funciones de Policía Local
- Lo que era y lo que es: Cuesta Piedra
- Quevedo llega a Bajamar: un artista crea un mural en el antiguo Hotel Neptuno con la imagen del cantante de moda
- Tenerife habilita ocho pantallas gigantes para ver la semifinal del Mundial
- La Seguridad Social cambia las normas: solo podrás cobrar la ayuda anual de 1.380 euros por hijo si tienen menos de esta edad
- El Cook Music Fest saca a la venta 200 entradas sorpresa para ver a Don Omar tras agotarse el aforo