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Medioambiente

Los turistas de los hoteles de lujo canarios gastan 500 litros diarios de agua, cinco veces más que un residente

Un estudio de la Fundación Renovable muestra que el gasto de los huéspedes de hoteles cinco estrellas es de entre 500 y hasta 1.000 litros al día, frente a los 115 litros que consumen, de media, los canarios

Varios turistas junto a guaguas turísticas en el Aeropuerto de Tenerife Sur.

Varios turistas junto a guaguas turísticas en el Aeropuerto de Tenerife Sur. / Arturo Jiménez

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Verónica Pavés

Verónica Pavés

Santa Cruz de Tenerife

Un turista que acude a uno de los hoteles de cinco estrellas distribuidos por Canarias consume cinco veces más agua que un canario. En concreto, un visitante que se aloja en uno de estos establecimientos de gran lujo tiende a gastar una media de 500 litros de agua al día, aunque se han llegado a registrar máximos de entre 700 y 1.000 litros de agua al día en algunos hoteles de cinco estrellas. Y eso ocurre mientras, según el Istac, un residente en las Islas apenas consume 115 litros al día.

Si bien parte de esta desigualdad está relacionada con el consumo del propio turista –que, según la ciencia, tienden a relajar su conciencia ambiental cuando están de vacaciones–, gran parte tiene que ver con la propia logística de un establecimiento con servicios de lujo. "Los hoteles de alta gama, que incluyen servicios como piscinas, spas o amplias zonas ajardinadas, pueden multiplicar significativamente la demanda hídrica, siendo el riego de jardines responsable de hasta el 50% del consumo total de algunos complejos".

Así lo expone la Fundación Renovables que acaba de publicar un informe sobre el Consumo de agua en Canarias y Baleares, donde advierte de que este fenómeno tensiona a los archipiélagos, ambos con recursos hídricos limitados y un impacto evidente del cambio climático en su régimen de lluvias, temperaturas y radiación.

En colaboración el Ministerio para la Transición Energética y el Reto Demográfico, la Fundación insiste en que el gasto de agua tiene una vinculación directa con el tipo de establecimiento en el que aloja el turista, pues existe una diferencia sensible entre hacer noche en un apartamento (desde 180 litros de media por día y persona) que hacerlo en o un hotel de gran lujo (500 litros).

El turismo consume el doble que en otras regiones

Con todo, el turismo supone en torno al 11% del consumo hídrico en Canarias. Una cifra que, en islas con mayor presión alojativa, como Tenerife, se eleva hasta el 13,4%. Esto significa que esta media regional duplica el promedio mundial de consumo hídrico del sector turístico, que se sitúa en un 5,8%. "Está intensificando la presión sobre los ecosistemas y comprometiendo el abastecimiento de la población local", sostienen los autores en un comunicado de prensa. Un diagnóstico que comparte el investigador de la Universidad de La Laguna (ULL), Juan Carlos Santamarta –que no ha participado de manera directa en este informe–, quien también considera que "la economía que sostiene las Islas –pues representa el 37% del PIB–, presiona el recurso que las hace habitable".

Pero las estancias no son las únicas que impactan en el consumo. Más allá de los alojamientos, otras modalidades turísticas intensifican la presión sobre los recursos hídricos son los campos de golf, los parques acuáticos y las marinas deportivas. Asimismo, el turismo de cruceros, con puertos como los de Santa Cruz de Tenerife o Las Palmas –que se encuentran entre los más importantes del Atlántico–, genera picos puntuales de consumo en los sistemas de abastecimiento al concentrar en pocas horas la llegada de miles de pasajeros y la necesidad de aprovisionar grandes embarcaciones.

La agricultura consume más de la mitad del agua

Gran parte de los recursos hídricos de las Islas se destina a la agricultura, aunque el consumo es desigual. En las Islas, salvo Lanzarote y Fuerteventura que destinan una proporción baja del agua a la agricultura (7% y 3%, respectivamente), la proporción de agua utilizada para el riego de cultivos es significativa, superando el 40% en las islas centrales (Gran Canaria, El Hierro, Tenerife y La Gomera) y el 87% en la isla de La Palma.

El informe asocia estas diferencias a los tipos de cultivo predominantes en cada isla. El cultivo de plátano es el mayor consumidor de agua en el archipiélago y uno de los más relevantes desde el punto de vista económico. En Tenerife representa el 49% del total de la producción agrícola y el consumo de agua asociado alcanza el 52% del total insular, con una demanda estimada de 50,75 hectómetros cúbicos al año exclusivamente para este cultivo. En Gran Canaria, la demanda de agua de las plantaciones de plátanos se estimó en 21,07 hectómetros cúbicos al año, lo que supone el 32% del consumo total de agua para la agricultura de la isla.

Infraestructuras hídricas obsoletas

La Fundación también ha evaluado las infraestructuras hídricas en un estudio complementario que también trata de sentar las bases de mejora de la situación. Este segundo informe examina los casos de tres islas del Archipiélago: Tenerife, Lanzarote y El Hierro. En concreto, pone de relieve que existen unas enormes pérdidas de agua por el estado deficiente de las redes de distribución. En Lanzarote, el 61% del agua potable producida no llega al usuario final: más de 16,5 hectómetros cúbicos al año. En Tenerife la situación depende de quien la observa. Oficialmente, se pierden el 28% del agua, pero el sector agrario eleva las pérdidas al 60%. En El Hierro, en torno a la mitad del agua nunca llegará al consumidor.

Para estos investigadores, la resiliencia de Canarias no se puede solucionar simplemente "produciendo más agua" a costa de quemar más combustibles fósiles para conseguir agua desalada. Para estos investigadores, la hoja de ruta exige de forma urgente: frenar las pérdidas físicas en las redes de distribución (donde se tira literalmente la mitad del agua desalada), ampliar los tratamientos terciarios para la reutilización y establecer límites al modelo de demanda turística en las regiones con mayor estrés hídrico.

En esto coincide Santamarta, que considera el ángulo más relevante del informe es la oportunidad de mejora. "Canarias dispone de una capacidad de desalación consolidada y de un horizonte claro: alimentar esa producción con renovables, como ya hace El Hierro", insiste el investigador que considera que la cuestión a abordar, en general, "es la eficiencia del sistema en su conjunto". "Resultaría poco coherente incrementar la producción mientras una parte sustancial del agua se pierde en redes obsoletas", sentencia.

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Fuente: La Provincia - Diario de Las Palmas

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