Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Sanidad

Las Urgencias del HUC registran una muerte cada 13 horas durante 2025

Los datos emitidos por la propia gerencia muestran un repunte de los decesos en el año en el que el colapso truncó el servicio

Situación de los pasillos de urgencias del HUC el 5 de junio de 2026

Situación de los pasillos de urgencias del HUC el 5 de junio de 2026 / ELD

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Verónica Pavés

Verónica Pavés

Santa Cruz de Tenerife

Una persona falleció cada 13 horas en el área de Urgencias del Hospital Universitario de Canarias (HUC) durante el año 2025. Un total de 660 personas fallecieron durante ese año, un repunte del 20% que coincide con uno de los periodos en los que el colapso del servicio de atención urgente se hizo más patente. Fue, de hecho, tal el hartazgo por un problema acumulado durante décadas que los sanitarios llegaron a alzarse contra la precariedad del servicio, al tiempo que la Gerencia decidía remodelar por completo el servicio con un plan ad hoc para paliar la situación.

Los datos, obtenidos a través del Portal de Transparencia del Gobierno de Canarias, muestran que la mortalidad en el servicio de Urgencias fue de 8,5 por cada 1.000 urgencias atendidas. Una cifra muy superior a lo que se maneja en otros lugares de España. Y es que, en distintos estudios previos, los datos procedentes de servicios de urgencias españoles han mostrado que el 0,1% de las atenciones urgentes finalizan con la muerte del paciente en el propio servicio. Los datos del HUC, que se situarían en un valor del 0,85%, se encontrarían muy por encima de la media.

Una de las razones de este repunte podría estar relacionada con la carga de trabajo que debieron soportar los trabajadores por la progresiva falta de personal –especialmente médico– que sufrió el servicio entre 2020 y hasta el año pasado. No en vano, hay literatura científica que relaciona el riesgo de muerte en Urgencias y la carga de trabajo que soporta dicho servicio.

En el caso concreto del HUC, el último informe de la Diputación del Común –referente precisamente al año 2025– destaca que, al menos durante el verano de 2025, aún había pacientes en los pasillos, pacientes sin vigilancia, familiares de pacientes que llevaban más de 24 horas sin recibir información y saturación de áreas asistenciales como triaje, observación y pasillos. Además, dicho informe hace hincapié en la existencia de menos personal en el servicio del que manifestaba la propia Gerencia.

Problemas por la falta de médicos

Para la elaboración de este informe, la Diputada del Común también realizó entrevistas personales con trabajadores del servicio. Unos diálogos en los que ellos mismos destacan la existencia de una falta de médicos en plantilla debido a las bajas y las renuncias. Según narran en su testimonio, esta situación –sostenida desde 2020– generó que la fuerza de trabajo perdiera experiencia. "El facultativo de mayor antigüedad cuenta con aproximadamente cuatro años de experiencia", reza el documento, que destaca que, antes de la crisis del coronavirus, lo habitual era compartir planta con compañeros que llevaban hasta ocho años en el servicio.

En dichas entrevistas, los trabajadores también narraron que la dotación era desigual y dependía mucho del turno. Los registros internos, en este sentido, mostraban que por la mañana podía haber hasta 9 médicos pero que, en los turnos de tarde o noche, apenas había cuatro o cinco.

Mejora de la atención en 2026

Consultado por este periódico, el hospital defiende que la situación ha mejorado gracias a la puesta en marcha de un plan de choque para reducir esta problemática. Una estrategia que consta con 12 líneas de actuación para cambiar circuitos de atención y la forma de dividir el trabajo, que ya en noviembre empezaba a mostrar sus primeros frutos.

A día de hoy, según los datos oficiales, el hospital ha recuperado su plantilla de médicos –que llegó a estar formada por tan solo 8 facultativos durante la pandemia– hasta llegar a un total de 55. Este incremento del personal, a su vez, ha favorecido que el tiempo de espera por ver a un médico se haya reducido hasta la hora y media, casi la mitad de lo que se tardaba en 2025: 2 horas y 7 minutos.

Por otra parte, aún hay días en los que los pasillos amanecen con algunas camillas, pero el volumen de camas que deben situarse fuera de las habitaciones es mucho menor.

Pese a las mejoras que pudo comprobar la Diputación del Común de primera mano en noviembre, de la valoración de las tres visitas que realizó durante el año (en 22 de junio, 6 de agosto y 25 de noviembre de 2025) concluye que existían elementos estructurales recurrentes, entre ellos la saturación continua del servicio, la presencia reiterada de pacientes en los pasillos, las demoras prolongadas en distintos puntos del circuito asistencial y la ocupación indebida de zonas de tránsito y evacuación. También se constató la dificultad de los familiares para recibir información actualizada y la limitación "persistente" del derecho a presentar reclamaciones en el propio servicio.

Una caída de las reclamaciones

Con respecto a esta situación denunciada por dicho informe de la Diputación del Común, este periódico ha podido acceder a información adicional de la que se sustrae que 2025 fue uno de los años en los que menos reclamaciones se presentaron.

En total, se presentaron 338 denuncias en el Servicio de atención al Usuario, casi un 30% menos que en 2024, cuando fueron 477.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents