Investigación
El proyecto 'Carretera Vieja' rescata la memoria del sur de Tenerife a través de la mirada de seis fotógrafas
Este proyecto colectivo financiado por el Ministerio de Cultura revisa la historia de la antigua vía TF-28 y analiza el impacto del turismo en el paisaje rural tinerfeño

Las participantes del proyecto 'Carretera Vieja'. / ED

El sur de Tenerife guarda en sus medianías una memoria que, durante décadas, quedó relegada a un segundo plano por el crecimiento turístico y la construcción de nuevas infraestructuras. La carretera TF-28, conocida como la carretera vieja de la Isla, fue durante años la principal arteria de comunicación. Hoy no es más que una vía secundaria, pero estos días vuelve a cobrar protagonismo a través de un proyecto artístico que propone revisitar su historia desde una mirada contemporánea.
La impulsora de esta iniciativa es Rocío Eslava, fotógrafa y gestora cultural de origen peninsular que hace años se trasladó a Tenerife y comenzó a interesarse por esta carretera, en contraposición a la autopista. Ese primer acercamiento dio lugar, en 2021, al germen de Carretera Vieja, un proyecto colectivo que reúne a seis fotógrafas con trayectorias diversas y un interés común por el territorio. Actualmente, trabajan en esta iniciativa Lilia Ana Ramos, Lucía Pitters, Andrea Alvarado, Valle Martín Palenzuela y Zireja.
Investigación visual
Lo que inicialmente iba a ser un trabajo individual pronto se transformó en una propuesta colaborativa porque "era demasiado para una sola persona", reconoce Eslava. El resultado ha sido el de una investigación visual de largo recorrido que toma como eje la antigua vía TF-28 para analizar la transformación del paisaje y de las formas de vida en el sur de la Isla, y se centra especialmente en el impacto del turismo sobre el territorio rural.
Durante décadas, la conocida ahora como carretera vieja conectó núcleos agrícolas y zonas de medianías. Con la expansión turística, el territorio experimentó cambios profundos en su estructura social, económica y paisajística, y ahora este proyecto combina fotografía, archivo, memoria oral y mediación cultural para construir un relato coral sobre el presente y el pasado de Tenerife.
Diferentes visiones
Cada una de las seis mujeres que trabajan en esta iniciativa, que además ha recibido financiación del Ministerio de Cultura, desarrolla una línea de trabajo propia, pero todas comparten una perspectiva que pone el foco en la memoria, los saberes campesinos y las transformaciones sociales. Rocío Eslava explica que propuso las creadoras en concreto porque formaban parte de su círculo y podían ofrecer una visión determinada a la propuesta.

Las fotógrafas en uno de los recorridos alrededor de la TF 28. / ED
En el caso de Lilia Ana Ramos, por ejemplo, destaca su trayectoria vinculada al fotolibro y su trabajo sobre identidad y territorio. Más tarde, cada fotógrafa ha ido definiendo su enfoque concreto ya que, lejos de mantenerse estático, el proyecto ha evolucionado en paralelo al conocimiento que las autoras han ido adquiriendo sobre el territorio puesto que muchas de ellas no conocían los detalles de esta carretera.
Seis perspectivas
Así, ese proceso de investigación las ha conducido a explorar elementos concretos del paisaje, como los barrancos y puentes que centran el trabajo de Valle Martín Palenzuela, quien asegura que atravesar estos paisajes le ha permitido enfocarse en perspectivas nuevas. Mientras tanto, Eslava centra su investigación en el jable volcánico y la pumita, materiales que el conocimiento campesino transformó en tierra cultivable, entendiendo la carretera como un corte que revela distintas capas temporales del territorio. Por su parte, Ramos analiza la gestión del agua y su relación con el abandono agrícola, mientras que Pitters trabaja con memoria familiar para reconstruir relatos del pasado. Alvarado incorpora la participación directa de los habitantes, construyendo un retrato colectivo, y Martín Palenzuela examina la carretera como una brecha en el paisaje y un dispositivo de memoria.

Las fotógrafas en uno de los recorridos alrededor de la TF 28. / ED
El proceso de trabajo combina lo individual y lo colectivo. Aunque cada autora desarrolla su proyecto de manera autónoma, el grupo funciona como un espacio de intercambio constante. "Estamos bastante alineadas con el gusto de poder compartir los procesos en colectivo", explica la impulsora, quien añade que "a veces buscas una opinión y otras simplemente compartir las alegrías".
Mediación artística
El proyecto incorpora, además, actividades de mediación artística en municipios vinculados a la carretera, donde las creadoras están trabajando actualmente con la ciudadanía. En Guía de Isora, por ejemplo, colaboran con la asociación de mujeres Arcoíris, mientras que en Arico participan grupos intergeneracionales.
En este sentido, la perspectiva de género atraviesa todo el proyecto. "Hay una relación diferente cuando son mujeres", señala Valle, quien destaca principalmente "la escucha y darse tiempo". Así, aunque no se plantea como una reivindicación explícita, el trabajo busca incorporar voces femeninas que históricamente han tenido menos presencia en la construcción del relato territorial y por eso una de las propuestas más significativas ha sido la de Alvarado, quien ha distribuido cámaras analógicas entre habitantes del barrio de Icor para que sean ellos mismos quienes construyan su imaginario visual. Los participantes son, en su mayoría, mujeres que ahora podrán mostrar cómo perciben su propio barrio.
Publicación
Los próximos pasos de esta iniciativa pasan por la publicación de una colección de fotolibros y la organización de una exposición colectiva. La muestra, comisariada por Dalia de la Rosa, está prevista para finales de junio y se celebrará en un espacio cargado de simbolismo como es una antigua casa de peones camineros situada en el kilómetro 25 de la TF-28, en las medianías de Candelaria. La elección del lugar refuerza la conexión entre el proyecto y la historia de la infraestructura que lo inspira. La exposición reunirá parte del material generado durante estos años, aunque el volumen de trabajo es mucho mayor y continuará desarrollándose en futuras fases.
Es por todo ello que Carretera Vieja se presenta, hoy en día, como un proyecto en expansión, que combina la investigación artística, con participación comunitaria y la reflexión crítica sobre el territorio. Así, en un contexto insular marcado por la presión turística, la iniciativa propone una mirada pausada y atenta sobre las medianías, para rescatar historias, prácticas y paisajes que forman parte de la identidad de Tenerife. Además, destaca Rocío Eslava, "no queremos que sea el libro de una autora, sino una colección en la que importe más el colectivo que la autoría individual".
Suscríbete para seguir leyendo
- ¿Cuánto cuesta alquilar un apartamento en la playa este verano en Canarias?
- ¿Cuánto pagará Canarias por reducir el número de alumnos por aula?
- Misa del papa León en Tenerife: la cita con la historia que nadie quiso perderse
- Visita del papa León XIV al centro de acogida Las Raíces: Un amor que no sabe de fronteras
- Marta Pérez (42 años, podóloga y experta en psiconeuroinmunología): «Estamos en el mundo para vivir bien; no tiene sentido alargar la vida si no hay calidad»
- La Aemet prevé un miércoles más nuboso en Canarias, con lloviznas y rachas muy fuertes de viento
- Plan especial de la UNED para garantizar exámenes durante la visita del papa a La Laguna
- Ley de cambio climático: la vía para no expropiar en 2040 los acuíferos de Canarias