Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Canarias en viñetas: de Cho-Juaá a Padylla

Canarias lleva más de un siglo contemplándose a sí misma en el espejo deformante -e implacablemente sincero- de sus humoristas gráficos

Una viñeta de Cho Juá

Una viñeta de Cho Juá / La Provincia

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Francisco Pomares

Francisco Pomares

Este sábado 30, cuando Padylla recoja el Premio Canarias de Comunicación, el Gobierno autonómico reconocerá oficialmente la importancia del humor gráfico dentro de la cultura periodística de las Islas.

Durante décadas, miles de lectores canarios comenzaron el día observando una viñeta capaz de resumir mejor que largos análisis la realidad política, económica y social del Archipiélago.

La caricatura, el chiste gráfico y la tira humorística no son un simple adorno informativo, sino una forma de información, crítica y memoria colectiva.

Aunque el humor gráfico suele considerarse un género menor, nació vinculado al periodismo moderno y evolucionó junto a él como herramienta de sátira social y crítica al poder.

La caricatura comparte con el editorial la crítica política, con la columna la interpretación de la actualidad y con la crónica la capacidad de retratar una época.

Canarias posee además una tradición especialmente rica y antigua en esta disciplina, ligada al desarrollo de la prensa insular en el siglo XIX.

Publicaciones como El Látigo, El Jaleo o La Caricatura reflejaban una sociedad políticamente dividida donde la sátira se convirtió en una poderosa herramienta de combate público.

En aquellas páginas trabajaron pioneros fundamentales para entender la historia cultural del Archipiélago, muchos de ellos hoy prácticamente olvidados.

La caricatura tenía entonces un enorme impacto social porque en una sociedad pequeña y jerarquizada todos conocían perfectamente al personaje caricaturizado.

Más allá del enfrentamiento político, el humor gráfico se convirtió en una herramienta contra el caciquismo, la solemnidad del poder y la hipocresía social.

La Guerra Civil supuso una fractura brutal para el viñetismo satírico, ya que la censura y la represión política prácticamente eliminaron el humor político de la prensa durante años.

A pesar de ello, surgieron figuras esenciales como Eduardo Millares Sall y su mítico personaje Cho-Juaá.

Cho-Juaá representaba al canario humilde y convirtió el habla popular, la emigración y la supervivencia cotidiana en protagonistas del relato cultural isleño.

El humor de Cho-Juaá se caracterizaba por una ironía compasiva y profundamente conectada con la identidad popular de Canarias.

En torno a aquella generación aparecieron nombres fundamentales como Felo Monzón, Manolo Millares, Noble o Paco Martínez, vinculados a la Agrupación Vanguardista Canaria de Caricaturistas Personales.

La asociación Nos dejaron el baifo ha contribuido en los últimos años a recuperar y preservar la memoria del humor gráfico canario.

Posteriormente llegarían autores como Pastino de Sansofé, Morgan, Montecruz o Eduardo González, considerados referentes del dibujo satírico en las Islas.

Junto a todos ellos destaca la figura de Padylla, cuya obra ha acompañado durante décadas la vida cotidiana del Archipiélago.

Sus caricaturas no solo retratan políticos, sino también costumbres, contradicciones sociales y estados de ánimo colectivos de Canarias.

La viñeta diaria obliga al humorista gráfico a condensar toda la actualidad en una sola idea visual, utilizando apenas unos centímetros de papel.

Por eso las grandes caricaturas poseen un enorme impacto político y social, capaz de perseguir durante años a los dirigentes retratados.

La crisis de la prensa escrita y la expansión del meme digital han transformado profundamente la manera de consumir humor político.

Sin embargo, la caricatura periodística mantiene un valor diferencial porque exige oficio, capacidad de síntesis, cultura visual y mirada crítica.

El reconocimiento a Padylla supone también un homenaje colectivo a generaciones enteras de dibujantes y caricaturistas que ayudaron a explicar Canarias desde el papel impreso.

La historia cultural de las Islas también está escrita en miles de viñetas, caricaturas y dibujos que lograron resumir mejor que muchos discursos la personalidad del Archipiélago.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents