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El tesón hecho baile: la danza de las cintas de Güímar recibe la Medalla de Oro del Gobierno de Canarias

Desde 1788, los colectivos galardonados este 2026 solo han parado de danzar durante la Guerra Civil y la pandemia de la Covid-19

La danza de las cintas de Güímar recibe la Medalla de Oro del Gobierno de Canarias

La danza de las cintas de Güímar recibe la Medalla de Oro del Gobierno de Canarias / Andrés Gutiérrez

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Leticia Dorta Lemus

Leticia Dorta Lemus

El tesón y la constancia hecha baile reciben uno de los mayores reconocimientos a nivel autonómico: la danza de las cintas de Güímar recibe la Medalla de Oro del Gobierno de Canarias. Las dos asociaciones -San Pedro Arriba y San Pedro Abajo- entienden esta danza más allá de una simple exhibición folclórica. Es como una herencia viva, un vínculo familiar y una seña de identidad que ha sobrevivido generación tras generación.

Desde 1788, los colectivos galardonados güimareros este 2026 solo han parado de danzar durante la Guerra Civil y la pandemia de la Covid-19. La danza no se entiende como una simple exhibición folclórica, sino como una herencia viva, un vínculo familiar y una seña de identidad que ha sobrevivido porque los propios vecinos la han defendido generación tras generación.

Para quien no la haya visto nunca, la danza de las cintas de Güímar es un baile ritual ejecutado alrededor de un mástil de unos cinco metros, probablemente uno de los más altos entre las danzas de este tipo en Tenerife, según explica el vicepresidente de la asociación de San Pedro Arriba, Kevin Fariña. Doce danzadores giran alrededor del palo sujetando cintas de colores mientras bailan un tajaraste de carácter más ceremonial que festivo, con venias a las imágenes religiosas, giros, retrocesos y un juego de trenzado y destrenzado que va vistiendo el palo. La destreza está en hacerlo sin que las cintas se enreden, manteniendo la armonía del conjunto y la belleza del movimiento. El baile acompaña a San Pedro y San Pablo, a la Virgen del Socorro y a San Antonio Abad, aunque su núcleo más profundo sigue vinculado a la fiesta patronal de San Pedro.

Un mundo propio de símbolos

Más allá de la coreografía, la danza conserva un mundo propio de símbolos. El presidente de la agrupación de San Pedro Abajo, Blas García Bethencour, subraya especialmente el valor de la vestimenta, y sobre todo del turbante del danzador, que representa el gorro de San Pedro y que, en muchas casas, funciona casi como una reliquia familiar. En esas prendas viajan recuerdos, regalos, joyas heredadas y pequeños tesoros domésticos que pasan de una generación a otra. La ropa no es un simple disfraz de fiesta: es también memoria material del barrio.

Ambos representantes de la danza güimarera reciben la distinción con una mezcla de orgullo y humildad. Ninguno habla tanto de sí mismo como de quienes estuvieron antes. En ambos discursos aparece la misma idea: que este premio reconoce sobre todo a las familias que han sostenido la danza sin depender de grandes estructuras, sin una tutela decisiva de instituciones o parroquia y a base de transmisión vecinal. Los que están hoy al frente se ven más como depositarios que como protagonistas. El mérito, insisten, está en haber conseguido que la danza no desaparezca.

La Medalla de Oro del Gobierno de Canarias llega en un momento simbólico. No solo como reconocimiento a una historia larga, sino como recordatorio de que conservar una tradición no consiste en exhibirla una vez al año, sino en seguir alimentando el vínculo que la sostiene. Fariña, que prepara un libro monográfico sobre la danza, mira ya al horizonte del 240 aniversario que se celebrará en 2028 y, más allá, al del 300. García Bethencour, por su parte, plantea una ambición parecida: que el premio sirva para proteger mejor la tradición y no para convertirla en una pieza decorativa. Porque si algo parecen tener claro quienes la mantienen viva es que la danza de las cintas de Güímar solo seguirá existiendo mientras sus vecinos sigan sintiéndola como algo suyo. Y ese, más que ningún galardón, ha sido hasta ahora su verdadero secreto.

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