Geotermia para abaratar la factura energética y hacer más sostenibles los hoteles de Canarias
La hidrotermia permite aprovechar el agua del mar para aliviar la estructura de costes de la planta alojativa del Archipiélago

Proyección del hotel Gloria Grand Marella Thalasso & Hotel en Costa Teguise. / González Jaraba

Cada vez son más los hoteles de las Islas que apuestan por la geotermia de muy baja entalpía. Una tecnología renovable que debería denominarse “en realidad hidrotermia”, apunta el ingeniero de Minas José Miguel López.
Sin embargo, no siempre es sencillo integrar esta fuente energética limpia para aminorar sustancialmente la factura eléctrica, una de las principales protagonistas en la estructura de costes de la industria alojativa. Las islas más planas, de menor relieve, lo tienen más fácil; la proximidad del inmueble a la costa es el otro factor diferencial.
Salto competitivo
Dificultades aparte, lo cierto es que los hoteles, sobre todo los de nuevo cuño, siempre exploran la posibilidad de subirse a la sostenibilidad también por este lado del carro. Luego las circunstancias dictan si es o no posible. El salto competitivo en caso de éxito recomienda hacer parada en este capítulo.
Es el caso del Gloria Grand Marella Thalasso & Hotel, actualmente en construcción y que abrirá sus puertas en el año 2028. Se ubica en Costa Teguise, y López, desde su empresa Consulting de Ingeniería Lanzarote se ha encargado de hacer realidad el aprovechamiento de la “hidrotermia”.
El mar que entra en la tierra
¿Por qué la llama así? Porque “no intercambia la energía con el terreno o el subsuelo”. Es decir no busca una gran fuente de calor a la que extraer la energia, “sino que aprovecha el salto entálpico del agua de mar”, que presenta unas “condiciones más o menos estables”, entre 20 y 24 grados centígrados de temperatura.
La hidrotermia (geotermia de muy baja entalpía al modo canario) consiste en buscar esa agua que entra en tierra a través de debildades del terreno, traerla a la superficie y robarle unos grados.
Robar calor
Esa cantidad de calor que se le quita es la que se aprovecha para climatizar las piscinas del hotel o calentar el agua con la que se asean los clientes, por ejemplo. Y como el agua, al sacarle el calor, se queda muy fría, tambíen puede utilizarse para refrigerar, ya sea el ambiente o las cámaras de conservación de los alimentos.
Conseguidas las calorías buscadas, a partir de ahí el funcionamiento preciso es el de una bomba de calor, es decir, el de un aparato de aire acondicionado.
Esfuerzo controlado
Cuando mayor esfuerzo tienen que hacer estos es en los momentos en que el calor del exterior es mucho. De ahí la importancia de esa temperatura estable que ofrece el mar que circunda Canarias; no hay grandes altibajos que exijan a las máquinas grandes sobreesfuerzos.
Tras todo ese aprovechamiento, el agua se devuelve al mar. El proceso no puede ser más inocuo para el medio ambiente, lo que lleva a esta tecnología a ser aprovechada no exclusivamente por el sector alojativo. Ya son varios los casos también en que se aplica en entornos residenciales u hospitalarios.
Profundidad variable
Este de los centros sanitarios es un buen ejemplo para hablar de la profundidad hasta la que es necesario bajar para dar con el nivel freático marino.
Lo ideal es que esté muy próximo a la superficie, porque el abaratamiento de los costes es notable. José Miguel López sitúa la operación descenso entre los quince y los 60 metros, esta última es la profundida a la que se encontró el recurso que surte de hidrotermia al Hospital José Molina Orosa de Arrecife (Lanzarote).
Lanzarote y Fuerteventura
Son las dos islas más orientales las que mayores posibilidades de aprovechamiento presentan. Lanzarote y Fuerteventura son también las más planas y ese es un factor diferencial.
Si se trata de descender lo menos posible, cuanta mayor sea la superficie con una altitud cercana al nivel del mar, mayor claridad para el panorama inicial. "Si estamos en una cota de 150 metros, nos va a costas más que a 5 metros en una playa", resume López.
¿Existen obstáculos?
En un mundo ideal, nadie debería poner freno al desarrollo y proliferación de esta tecnología. Sin embargo, el riesgo no es cero, lo que lleva a los consejos insulares de aguas (uno por cada isla) a mandar parar en muchos casos.
El objetivo de estos organismos que dependen de los respectivos cabildos es evitar la contaminación de los acuíferos de agua dulce. ¿Y cómo podría darse ese caso? A la hora de devolver al agua marina a su medio natural.
Diferentes criterios
El problema es que cada consejo "tiene su propio criterio", lo que en opinión de Jesús Matilla, presidente de la Asociación Canaria de Energías Renovables (ACER), "complica" el desarrollo de los proyectos. Dejar resueltas estas cuestiones es para el también vicedecano del Colegio de Ingenieros Industriales de Santa Cruz de Tenerife, "perfectamente posible".
A esta cuestión, Matilla suma "la atención" que hay que prestar a los pozos "para que no se saturen", lo que interrumpiría la circulación del agua. Algo que se evitaría "tomando el agua directamente del mar".
Más apoyo
En su apuesta por un "mayor apoyo" para el aprovechamiento de esta fuente de energía limpia, Jesús Matilla sostiene que "dos tuberías", una de entrada de agua y otra de vuelta, bastarían para reducir la demanda de energía fósil por parte de los hoteles. Evidentemente, "para los que están muy próximos a la costa".
Y para cuando estos se concentran en un área, el presidente de ACER considera necesario prestar atención a "las redes de distrito". Estas son una especie de mancomunidad para el aprovechamiento de la hidrotermia. "Ya hay grandes proyectos de estas características, como el que sirve para climatizar varios edificios que se sitúan junto al río Sena en París", detalla.
La alta entalpía es otra cosa
Hace poco más de dos meses arrancaron en Tenerife los trabajos sobre el terreno en busca de la energía calorífica que existe bajo la superficie terrestre.
Se trata de la geotermia de alta entalpía, que bebe del origen volcánico de las Islas y que persigue la posibilidad de encontrar fuentes de calor de tal magnitud que sean capaces de generar energía en tal cantidad que permite integrar esta fuente limpia en el mix de generación eléctrica del Archipiélago.
Muy costoso
Para contar con posibilidades de éxito hay que descender hasta profundidades de varios kilómetros -3.000 metros se prevé en el primer pozo que se horada en Vilaflor (Tenerife)- y eso eleva el coste de los trabajos muy por encima del límite de la coherencia cuando se trata de indagar.
Prueba de ello es que no ha sido posible dar el paso, que puede convertirse en estratégico en caso de éxito para Canarias, hasta la llegada de los fondos europeos (Next Generation) habilitados tras la pandemia para la descarbonización de España.
Suscríbete para seguir leyendo
- Canarias, el lugar al que no viajar este año según una revista americana
- Una estudiante de medicina de Puerto de la Cruz entra en el top de las jóvenes promesas de España
- La lucha de la tinerfeña Yurena para recuperar la paz tras sufrir malos tratos a manos de su expareja: 'En comisaría no me querían recoger la denuncia
- Ciencia canaria a 3.000 kilómetros: un virólogo tinerfeño firma el primer mapa genético del hantavirus causante del brote en el crucero
- El catedrático en Parasitología Basilio Valladares, sobre la evacuación del MV Hondius: 'No hubo un aislamiento absoluto
- ¿Cómo funciona el grado III+ de dependencia en Canarias?: hasta 9.000 euros mensuales para pacientes con ELA y otras enfermedades graves
- Choque entre Ascav y Turismo por la ley de vivienda vacacional
- Canarias registra cuatro terremotos este sábado, uno de ellos de magnitud 2.3