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Cabello/Carceller exploran la memoria y la persecución en su nueva exposición en TEA

La muestra 'Notas al pie', que se inaugura el viernes 17 de abril, propone una relectura crítica de la historia a través de obras que abordan identidades y experiencias que desafían las categorías tradicionales

Uno de los vídeos que componen la exposición ‘Notas al pie’.

Uno de los vídeos que componen la exposición ‘Notas al pie’. / María Pisaca

Patricia Ginovés

Patricia Ginovés

Santa Cruz de Tenerife

Notas al pie no solo revisa el pasado desde una mirada crítica, sino que también articula un discurso profundamente contemporáneo sobre la memoria, la persecución y los mecanismos de control que atraviesan la historia. La nueva exposición de TEA Tenerife Espacio de las Artes se inaugura este viernes 17 de abril a las 19:00 horas y llega de la mano del dúo artístico Cabello/Carceller, integrado por Helena Cabello y Ana Carceller. La muestra propone una relectura crítica de la historia desde los márgenes, poniendo el foco en aquello que quedó fuera del relato oficial y cuestionando las narrativas hegemónicas que han configurado la memoria colectiva.

La muestra está comisariada por el director artístico de TEA, Sergio Rubira, y ha contado con la asistencia de Daniasa Curbelo, quien es responsable, junto a Pepe Ramos Arteaga, de la pieza Donde todos son culpables, nadie lo es. La obra presenta un listado de personas que han sufrido distintos tipos de violencia, desde agresiones físicas hasta acoso en sus propios domicilios, con el objetivo de evidenciar una genealogía de la persecución que no desaparece con los cambios políticos. Lejos de ser episodios aislados, estos casos conforman una trama histórica y el título, tomado de una conocida reflexión de la filósofa Hannah Arendt, apunta precisamente a esa dilución de responsabilidades en sistemas en los que la violencia termina normalizándose.

Márgenes

Pero la dimensión colectiva del proyecto va más allá y se extiende también al uso de los espacios del propio museo, puesto que el tándem creador ha trabajado incluso en las salas de máquinas del edificio chicharrero. Notas al pie reúne varias obras que abordan identidades, cuerpos y experiencias que desbordan las categorías tradicionales. Sin embargo, más que completar la historia, las autoras, que obtuvieron en 2024 la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, desean tensionarla y por eso introducen dudas, desplazan la mirada y hacen visibles memorias que han resistido desde los márgenes, al igual que lo hacen esas anotaciones secundarias que obligan a releer el texto principal.

La propuesta de Cabello/Carceller se inserta en una línea de trabajo que, tal y como ellas mismas señalan, no pretende hacer documental, sino desarrollar procesos de investigación que conecten pasado y presente. «Volver al pasado nos permite entendernos», explican, y añaden que muchas de las persecuciones actuales tienen raíces profundas que aún no han sido plenamente analizadas. Así, la exposición se construye como un espacio en transformación, atravesado por lo que denominan una «poética emocional» que apela al conocimiento y a la experiencia sensible.

Tefía

El recorrido de la muestra, concebido como una obra en construcción, articula diferentes piezas que dialogan entre sí a través de la metáfora del margen. Se trata de releer la historia desde aquello que quedó fuera del relato oficial, como los cuerpos, identidades y experiencias que no encajaban en las categorías establecidas y que, por ello, fueron relegadas a las notas al pie.

Varios de los retratos en una sala de TEA.

Varios de los retratos en una sala de TEA. / María Pisaca

Entre las piezas destacadas de esta propuesta, que se podrá visitar hasta el 5 de julio, se encuentra El jardín imposible de Tefía. Prólogo para un campo de concentración, una nueva producción que revisita la Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía, en Fuerteventura, activa entre 1954 y 1966. A través de este trabajo, Cabello/Carceller reflexionan sobre los dispositivos de control y su persistencia en el presente, trazando un inquietante paralelismo entre pasado y actualidad. La obra no se limita a reconstruir la memoria histórica, sino que la reactiva como advertencia. Es por esa razón que entre los ejes de la exposición destaca la conexión con el contexto local. Las artistas han trabajado con personas vinculadas al territorio, reforzando la idea de que estas historias no son ajenas, sino que forman parte de una memoria compartida. En este sentido, el proyecto sobre Tefía adquiere una dimensión especialmente significativa al cuestionar la imagen paradisíaca de Canarias y confrontarla con episodios de represión poco visibilizados.

Otras piezas

Además, la exposición se articula alrededor de figuras históricas como Céspedes, Catalina de Erauso o Agustina González López, que tuvieron vidas complejas y difíciles de clasificar. En Una voz para Erauso. Epílogo para un tiempo trans, el punto de partida es un retrato atribuido al pintor barroco Juan van der Hamen. Por su parte, A/O (Caso Céspedes) analiza cómo los dispositivos legales, religiosos y sociales construyen identidades a través de procesos de clasificación y control. En Locura social. Musical contra un fusilamiento, Cabello/Carceller recuperan la figura de Agustina González López, fusilada en 1936 y posteriormente silenciada y adopta la forma de un «musical degenerado». Otra de las propuestas, Bailando El género en disputa, toma como referencia el pensamiento de la filósofa Judith Butler y lo traslada al cuerpo mediante un proceso colectivo.

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