Carlos Santos y Kira Miró protagonizan 'Solos', la nueva película del tinerfeño Guillermo Ríos
Tras su paso por el Festival de Cine de Málaga, la cinta vive el martes 7 de abril un preestreno en Multicines Tenerife con la presencia de sus protagonistas

Salva Reina, Elia Galera, Kira Miró y Carlos Santos en un momento de la película. / Cris Ríos

Solos es la segunda película dirigida por el realizador tinerfeño Guillermo Ríos. Protagonizada por Carlos Santos, Elia Galera, Salva Reina, Kira Miró llegará a los cines de España el próximo viernes 10 de abril. Tras el preestreno organizado el pasado día 26 de marzo en Madrid, el martes día 7 llegará el turno de las Islas y se hará un pase especial a las siete de la tarde en Multicines Tenerife, a donde acudirán también los protagonistas del largometraje.
Sin embargo, el recorrido de una película no comienza en las salas comerciales, sino mucho antes, en el contacto directo con el público. Así ha sucedido con Solos, que inició su andadura en la última edición del Festival de Cine de Málaga, uno de los grandes escaparates del cine español, y donde formó parte de la Sección Oficial fuera de concurso. Allí tuvo lugar su primer pase abierto, que se completó con un coloquio posterior que sirvió como "termómetro emocional" para medir la recepción de la obra. Así lo expresa el director tinerfeño Guillermo Ríos, quien celebra que la película parece que ha conectado con los espectadores.
Preestreno
El pasado 26 de marzo, con el preestreno en Madrid, la sala se llenó de profesionales de la prensa y del sector y la sensación volvió a repetirse: la propuesta sorprende. Ríos reconoce que no lo hace porque posea grandes giros argumentales ni por un conflicto evidente, sino porque se trata de una historia que fluye, en la que los personajes avanzan, se adaptan y conviven con sus propias circunstancias, generando una narrativa que se aleja de los esquemas clásicos.
La sinopsis de Solos es sencilla. Cuatro amigos se reúnen en una agradable cena con el único fin de disfrutar de su vida, acompañados de una copa de vino y alejados de los problemas personales. Sin embargo, las insatisfacciones comienzan a llegar según avanza la noche y surgen temas que les inquietan, como el miedo, la pareja, la amistad, el sexo, el trabajo, la complicidad o la muerte.
Identificados
En este sentido, uno de los aspectos más comentados tras las primeras proyecciones fue la capacidad de la película para conectar con públicos muy diversos. Aunque podría parecer una historia centrada en la conocida como "crisis de los 40", lo cierto es que también jóvenes de 20 años se sintieron identificados con las emociones y situaciones que se plantean. Esa transversalidad sorprendió incluso al propio director, que encontró en las reacciones del público una confirmación de que "lo cotidiano, cuando se trata con honestidad, se vuelve universal".
Guillermo Ríos asegura que, hasta el momento, los espectadores han coincidido en que la película les deja una sensación de "quedar atados a la silla, sin poder dejar de mirar la pantalla". Y eso no se debe a la tensión de la trama, sino por al ritmo, los diálogos y la música. "La película invita a acompañar a los personajes, casi a sentarse con ellos, a participar de sus conversaciones y silencios. Es una experiencia que se vive, más que se observa", resume el realizador.
Los planos
Ríos habla también de la parte más puramente cinematográfica puesto que la elección de los planos evoluciona a medida que avanza la historia. Al inicio, la cámara mantiene cierta distancia con la acción, observando desde fuera. Sin embargo, conforme los conflictos internos de los personajes emergen, esa distancia se acorta hasta generar una sensación de intimidad casi directa. El espectador deja de ser un observador y pasa a formar parte del espacio emocional de la escena.
Esta tensión ha hecho necesario un trabajo interpretativo muy depurado. Ríos apostó desde el inicio por la naturalidad, buscando que tanto la comedia como el drama surgieran de manera orgánica. Así, los actores han podido construir personajes creíbles y cercanos en los que el humor no resta profundidad, sino que incluso intensifica el impacto de lo dicho. Como señala el director, "a veces las verdades dichas con humor duelen igual o incluso más".
Día a día
Solos llegó a manos de Guillermo Ríos como un encargo pero el director reconoce haber encontrado en este proyecto una conexión personal. "No se trata de una historia autobiográfica, pero sí de emociones reconocibles", precisa y enumera que en la cinta se tratan aspectos como las relaciones, las dificultades del día a día, la convivencia con la pareja, los amigos o los hijos. "Todo ello forma parte de una realidad compartida que facilita la identificación inmediata", concluye.
Además, el rodaje de la película no estuvo exento de dificultades. El principal reto fue el –poco– tiempo. Así, el equipo tuvo que apoyarse en el trabajo previo y en la implicación colectiva. Durante meses, el director fue construyendo la película en su cabeza, tomando notas, revisando el guion y dialogando con los actores, mientras que las lecturas conjuntas permitieron pulir detalles y adaptar los diálogos a cada intérprete, buscando siempre la mayor autenticidad posible. Asimismo, la falta de ensayos en el plató de rodaje obligó a tomar decisiones sobre la marcha pero, indica Ríos, lejos de convertirse en un obstáculo, esta limitación aportó frescura y espontaneidad a muchas escenas.
Adaptación
Solos es una adaptación de la obra homónima de Paloma Bravo, y precisamente ese detalle añade otra capa al proceso creativo. Lejos de verlo como una dificultad, el director lo entiende como una ventaja puesto que contar con personajes ya desarrollados y una base sólida sobre la que construir su visión le da seguridad. Así, la adaptación se ha convertido en un ejercicio de reinterpretación.

Un fotograma de la película. / Cris Ríos
Días antes de que esta película se pueda ver en los cines, la invitación de Guillermo Ríos para el público es clara: «Deben acudir sin expectativas preconcebidas, tan solo deben dejarse llevar». Porque Solos no busca imponer un mensaje, sino generar conversación. "Si al salir de la sala los espectadores sienten la necesidad de seguir hablando, de compartir impresiones o incluso de reflexionar sobre sus propias vidas, el objetivo estará cumplido", reflexiona el director.
Vivir el momento
Solos es, ante todo, una propuesta que incide en lo esencial: personajes, emociones y momentos reconocibles. "Más que contar una historia, propone vivirla porque esta historia encuentra en lo cotidiano su mayor fortaleza", concluye Guillermo Ríos quien añade que, "en última instancia, la cinta invita a abrazar el presente con un espíritu cercano al carpe diem".
Suscríbete para seguir leyendo
- La visita del papa León XIV a Tenerife el 12 de junio obliga a cerrar la autopista del Norte en horas puntas
- Vecinos retienen y golpean a un menor en Tenerife por robar una caja registradora
- Tenerife convierte al Pijaral en el quinto sendero con una ecotasa para el acceso
- Santa Cruz de Tenerife aprueba de forma inicial el plan que la hará más verde y «bella»
- Otilia, Juana y Ramón, las personas fallecidas en el incendio en Tenerife
- El plan de reforma de la avenida de La Trinidad, en La Laguna, se retrasa por el carácter privado de sus soportales
- La Policía Nacional detiene en Tenerife a un peligroso fugitivo reclamado por Polonia con una pena de 485 años de prisión
- Lo que dicen las matemáticas: un 11% de opciones de que el CD Tenerife ascienda este sábado