Ordenación y protección del territorio
Canarias entierra los mapas de 1987: el Gobierno lanza un blindaje digital para sus 148 espacios protegidos
La nueva Ley de Digitalización de los Espacios Naturales pone fin a cuatro décadas de cartografía en papel y delimitará al milímetro el 40% del territorio del Archipiélago

El Roque Nublo y el Teide, los dos símbolos naturales de Gran Canarias y Tenerife. / Nacho González Oramas

Canarias dice basta a los mapas amarillentos, imprecisos y anclados en el siglo pasado. La Consejería de Política Territorial que dirige Manuel Miranda activa una revolución silenciosa: la creación de un mapa digital, preciso al milímetro, de los 148 espacios naturales protegidos del Archipiélago. El próximo lunes 6 de abril saldrá a exposición pública la Ley de Digitalización de los Espacios Naturales, una norma que permitirá, por primera vez, contar con un mapa digital de alta precisión –basado en sistemas de información geográfica y tecnología satelital– de los 148 espacios protegidos del Archipiélago.
Durante casi cuatro décadas, los límites de estos espacios –que ocupan cerca del 40% de Canarias– han estado definidos en planos de 1987, integrados como anexos legales desde 1994. Mapas en papel que en pleno siglo XXI resultan tan desfasados como insuficientes ante la complejidad del territorio y el avance tecnológico.
La nueva ley introduce una cartografía digital basada en sistemas de información geográfica y tecnología satelital que permite definir límites claros, exactos y accesibles para todos.

Manuel Miranda (d), consejero de Política Territorial, y Onán Cruz, director general de Ordenación del Territorio. / Miguel Barreto / Efe
Mapas de 1987
El Archipiélago arrastra desde hace décadas un sistema heredado de la Ley de Espacios Naturales de 1994, que incorporó un anexo de reclasificación y otro cartográfico para definir las áreas protegidas procedentes de la anterior legislación de 1987. Aquella fórmula respondió al contexto de su tiempo y permitió ordenar jurídicamente la red de espacios naturales. Pero el paso de los años, la extensión de la administración electrónica y la generalización de los sistemas de información geográfica han dejado obsoleta la base material sobre la que todavía se apoyan esos límites.
Hoy, prácticamente cualquier instrumento de ordenación del territorio se tramita de forma digital. También lo hacen los bancos de datos públicos con los que se coordina la información a nivel estatal y europeo. Y, sin embargo, una parte esencial de la arquitectura ambiental canaria seguía anclada a un soporte que ya no dialoga con fluidez con esa realidad digital. La nueva norma pretende corregir esa anomalía y hacer compatibles los límites de los espacios naturales con el ecosistema digital de la planificación territorial contemporánea.
El director general de Ordenación del Territorio y Cohesión Territorial, Onán Cruz, lo explica con un ejemplo muy gráfico: "Antes delineabas la frontera con escuadra, cartabón y un Rotring con punta del 0.8, quedaba perfecto hasta que se hacía zoom en el mapa de papel y se comprobaba al ampliar que el grosor de la linde tenía cuatro metros de ancho sobre el terreno y que, o bien entraba en una propiedad privada o una propiedad privada entraba en el territorio protegido".
El soporte cartográfico aún vigente procede de 1987 y quedó incorporado como anexo legal en el año 1994
Sin posibilidad de error
Ahora, con el mapa satelital digital, "los límites se establecen al milímetro por mucho que se amplíe el mapa. Ya no hay posibilidad de error", afirma Cruz.
No es un hito menor. En una comunidad fragmentada en ocho islas, con un territorio frágil, una enorme diversidad paisajística y fuertes tensiones sobre el suelo, cada trazo cartográfico tiene repercusiones administrativas, ambientales y sociales.

Parque Nacional de Timanfaya, en Lanzarote. / E.D. / L.P.
O, como explica el director general, "ahora se va a evitar que haya infracciones por despistes basados en errores cartográficos".
"Una línea malinterpretada puede afectar a licencias, proyectos, usos agrícolas, planes urbanísticos o derechos de propietarios. Una línea precisa, accesible y homologable reduce conflictos y aporta certeza", insiste Cruz.
Mayor seguridad jurídica
Por lo tanto, el texto legal da mayor seguridad jurídica a quienes tienen propiedades en los márgenes de los espacios.
Ese es uno de los puntos más potentes del texto: convierte la cartografía en una herramienta de claridad pública porque lo que ahora puede resultar farragoso o ambiguo pasará a estar mejor definido, más accesible y mejor coordinado entre administraciones.
El texto legal da mayor seguridad jurídica a quienes tienen propiedades en los márgenes de los espacios
La tramitación de esta ley, además, viene de lejos. En octubre de 2018 se inició un primer expediente legislativo. El procedimiento avanzó con consulta pública e informes, pero tras retomarse las consultas en 2021, el anterior Gobierno no culminó la tramitación. Posteriormente, los técnicos de la Consejería, a la vista de la paralización y de la entrada en vigor de la ley de 2023, consideraron preferible iniciar un nuevo expediente, incorporando además las 165 sugerencias formuladas en periodos anteriores de información pública.
Cumbre Vieja y los Volcanes de Rosiana
El nuevo impulso se formalizó en febrero de 2025, cuando el Consejo de Gobierno aprobó el informe de oportunidad para reiniciar la redacción de la ley. Después llegaron los informes preceptivos y ahora se abre la fase de información pública. El calendario previsto pasa por resolver las alegaciones, remitir el expediente al Consejo Consultivo y, más adelante, después del verano, enviar el proyecto al Parlamento para su debate y aprobación definitiva.

Parque Nacional de Garajonya en La Gomera / E.D. / L.P.
El contexto tampoco es casual. La Red Canaria de Espacios Naturales continúa evolucionando. En estos momentos está en tramitación la ampliación de Cumbre Vieja en La Palma y la incorporación de dos nuevos espacios ligados a deltas lávicos: Costa del Guirre y Costa del Perdido. Además, se están iniciando los trabajos previos del futuro espacio natural de Volcanes de Rosiana, en Gran Canaria.
La gran fuerza política y simbólica de esta ley está en que no modifica el mapa, pero moderniza la forma de verlo. No cambia la red de espacios naturales, pero sí la capacidad de gestionarla con más rigor.
Qué cambia y qué mantiene la norma
La principal novedad de la norma es tecnológica y jurídica, no territorial.
La delimitación oficial de los espacios naturales pasará a estar digitalizada y adaptada a los actuales sistemas de información territorial. Eso permitirá que los límites sean compatibles con el planeamiento digital, con la cartografía moderna y con los bancos de datos públicos estatales y europeos.
La ley no altera los límites de los espacios protegidos. No modifica la extensión de los 148 enclaves de la Red Canaria ni redefine sus fronteras materiales. Lo que hace es trasladar a formato digital una delimitación que hasta ahora descansaba sobre anexos cartográficos antiguos.
La importancia de esta nueva ley radica en que una nueva cartografía por sátelite y digitalizada es mucho más clara y precisa y evita dudas jurídicas, mejora la gestión pública, reduce conflictos de interpretación y aporta seguridad jurídica a quienes viven o tienen suelos junto a los espacios protegidos.
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