La facturación hotelera bate récord en Canarias pese al aterrizaje turístico
La rentabilidad de los establecimientos canarios sigue al alza en el último mes antes de la guerra

Dos turistas en el aeropuerto de Tenerife Sur. / Arturo Jiménez
El aterrizaje turístico que se atisba en Canarias desde hace meses parece no afectar a la actividad hotelera, que ha vivido un febrero excelente. La rentabilidad de los establecimiento del Archipiélago está por las nubes y en el segundo mes del año facturaron la mayor suma de la historia, con unos ingresos por habitación disponible (RevPar por sus siglas en inglés) que alcanzaron los 138,7 euros, un 1,4% más que el año anterior. Febrero fue, sin embargo, el último mes de normalidad geopolítica a nivel mundial, ya que solo un día antes de que comenzara marzo, el ataque de EEUU e Israel a Irán hacía saltar por los aires todas las previsiones. La incertidumbre por cómo podrá afectar esta guerra al mercado turístico internacional hace difícil prever lo que pasará en los próximos meses. A priori, el desvío de turistas que pensaban viajar a zonas cercanas al conflicto puede hacer que el número de visitantes de Canarias crezca, pero los efectos que está teniendo en el precio del petróleo y cómo incidirá en las economías de los mercados emisores hace que casi cualquier escenario esté abierto.
Pero, por ahora, el segundo mes del año, siguió la tendencia que la actividad hotelera ha llevado prácticamente desde la recuperación de la actividad después de la pandemia. Alzas de precios y mayor rentabilidad. Los incrementos han sido continuados, –salvo por algunos lunares en el expediente, como la caída de la facturación en mayo de 2025–, los alojamientos del Archipiélago acumulan 57 meses de continuo crecimiento. Así lo evidencia el RevPar, difundido a través de la Encuesta de Coyuntura Hotelera que publicó ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE). Se trata de uno de los indicadores oficiales fundamentales para medir la rentabilidad de este tipo de empresas y en febrero se situó en la cantidad más alta desde que se publican registros. Igualmente notable es la tarifa diaria promedio (ADR por sus siglas en inglés), que rozó los 157 euros por habitación, la más alta para un mes de febrero desde que se publica esta estadística.
¿Qué significa esto? Que los hoteles, aunque también han experimentado un incremento sustancial de sus costes en los últimos años, están ganando más que antes de la pandemia. Y no solo eso, los altos precios –que subieron el año pasado más del doble que la inflación y que este año llevan el mismo camino con un incremento del 6,1% en dos meses frente al 2,1% del IPC– no están ahuyentando a los turistas, ni muchísimo menos. Aunque el número de pernoctaciones se resintió ligeramente el año pasado –el retroceso no alcanzó el 0,09%, pero fue visto como un punto y a parte porque hasta ese momento habían firmado varios años de ascenso ininterrumpido– en febrero sí ha habido número positivos. Las pernoctaciones son un excelente termómetro para medir la actividad turística en Canarias. ¿Por qué? Porque reflejan de forma directa la demanda real y la duración de la estancia del turista, así como el impacto económico, ya que los hoteles cobran por noche y no por viajero. Aunque en enero, este indicador volvió a arrojar un descenso del 1,3%, en febrero aumentaron un tímido 0,15%. El número de viajeros alojados sí que subió tanto en enero como en febrero, lo que arroja un descenso de la estancia media. De 6,4 días en 2025 a 6,3 en febrero de este año.
Para repetir
Buenos datos que llegan en el arranque de un año que precede a un 2025 que será recordado en el sector hotelero isleño como uno de los mejores de la historia. De hecho, cuando se le preguntaba a los empresarios por sus previsiones soñadas para este 2026 había una idea fija: un ejercicio de estabilidad que permitiera, al menos, igualar los datos de 2025. Lo primero, ya no se ha cumplido. La guerra en Oriente Próximo ha hecho saltar por los aires las previsiones que podían existir a principios de este año. Por lo que es muy difícil aventurar el futuro de la actividad en los próximos meses porque no se sabe la duración del conflicto y cómo este puede afectar a uno de los mayores fantasmas que se cierne sobre las economías europeas en estos momentos: el de la inflación.
Lo que sí es seguro es que, si el escenario conforme pasen los meses es similar al que ocurrió durante la guerra de Ucrania –con incremento notables del coste del petróleo– no cabe otra cosa que esperar nuevos incrementos de los precios en todos los servicios y productos. También en el caso de los hoteles. Durante la anterior crisis inflacionista, los establecimientos hoteleros –tal y como hicieron las empresas de todos los sectores– tuvieron que repercutir en sus tarifas los sobrecostes que ellos mismos estaban teniendo. Pagaban la electricidad de las habitaciones más cara, igual que el agua corriente o la comida que servían en sus bufés. Ahora, aunque no será inmediato, un conflicto en Oriente Próximo que escale o se acabe enquistando y se alargue en el tiempo podría tener este efecto también en la principal industria del Archipiélago.
Suscríbete para seguir leyendo
- La Aemet avisa: calima, tormentas, fuertes vientos y temperaturas superiores a los 30 grados este sábado en Tenerife
- Muere una mujer y evacuadas treinta personas durante el incendio de un edificio en Tenerife
- El Celta Fortuna gana y se pone a seis puntos del Tenerife, con un partido más
- La Patrona de Canarias, la Virgen de Candelaria, estará en el altar mayor en la última misa del papa en su viaje a España
- Álvaro Cervera: «A muchos jugadores, el ascenso les cambia la vida»
- Incendio en un edificio de Tenerife: Fallece una de las mujeres ingresadas en un hospital
- Hasta cuándo durará el calor en Tenerife: la bajada de temperaturas comenzará el lunes
- Toda la céntrica calle Castillo de Santa Cruz de Tenerife tendrá sombra, desde Weyler a La Candelaria