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La edad de oro de la diplomacia canaria: cinco embajadores en un mundo turbio

Los isleños desempeñan un papel decisivo en las relaciones internacionales de España como máximos representantes en la ONU, China, Italia, Malta y Túnez

Héctor Gómez, durante una intervención en una asamblea de Naciones Unidas.

Héctor Gómez, durante una intervención en una asamblea de Naciones Unidas. / ED

Daniel Millet

Daniel Millet

Santa Cruz de Tenerife

Héctor Gómez tiene la agenda tan saturada que en un año no ha podido volver a su Tenerife natal. Y no es solo por su cargo. El embajador de España en Naciones Unidas sabe lo que significa representar a todo un país en la organización mundial en un momento convulso que obliga a todos los diplomáticos de primer nivel, como él, a negociar de forma permanente. Un día es Venezuela, otro es el Líbano, otro es el conflicto entre Israel y Palestina, otro es la invasión de Rusia en Ucrania y ahora es la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán que ha incendiado a todo Oriente Medio y disparado el precio del petróleo. «España se ha convertido en un ejemplo por su defensa de la paz, el multilateralismo y el derecho internacional», destaca Gómez desde su oficina en Nueva York.

En medio de este mundo en llamas, la pachorra y el seseo canario adquieren más peso que nunca en el arte de las relaciones internacionales. Nunca antes hubo tantos embajadores nacidos en el Archipiélago como en la actualidad ni en lugares tan destacados como la propia ONU. Siguiendo la huella de Fernando León y Castillo (Telde, 1842-Biarritz, 1918), el diplomático canario más célebre de la historia, hoy cinco isleños son los máximos representantes de España en el exterior. Además de Héctor Gómez, están Marta Betanzos, en China; Isidro Antonio González, en Túnez; Miriam Álvarez, en Malta; y Miguel Fernández-Palacios, en Italia.

Miriam Álvarez e Isidro González son los últimos en incorporarse a esta relación. Llevan solo cuatro meses en sus delegaciones. La primera, licenciada en Derecho por la Universidad de La Laguna, fue nombrada el 23 de diciembre de 2025 por el Gobierno de Pedro Sánchez para ponerse al frente de la Embajada de España en Malta. En su primer discurso, esta chicharrera de 57 años, que estuvo destinada en las embajadas de Quito, la OTAN, Estocolmo, Rabat y Lisboa, y entre agosto de 2021 y marzo de 2025 fue embajadora en la República Islámica de Mauritania, aseguró que Malta y España «forman parte del euro y mantienen posiciones compartidas en muchos de los temas de la agenda mediterránea a través de su pertenencia común a distintos foros europeos y multilaterales».

De Santa Úrsula a Túnez

En Túnez, otro país mediterráneo, desarrolla su representación, también desde diciembre de 2025 –en concreto desde el día 2– Isidro González, que aunque nacido hace 54 años en Santa Úrsula siempre ha estado muy vinculado a otro municipio del norte de Tenerife: La Orotava. «Túnez no es solo un vecino, es un socio estratégico fundamental», señaló este licenciado en Derecho , Ciencias Políticas y Sociología en su presentación. Antes, como embajador en Sudán, protagonizó un hecho por el que recibió dos condecoraciones: la Encomienda Española de Número de la Orden del Mérito Civil y la Cruz de Oficial de la Orden del Mérito Civil de Polonia.

En abril de 2023, Isidro González lideró la evacuación de españoles y ciudadanos de otros diez países de la capital de Sudán, Jartum, tras permanecer encerrado en su residencia durante diez días en medio de fuertes combates y ataques a otras embajadas y residencias de diplomáticos. Fue felicitado por el rey Felipe VI, en una llamada telefónica nada más aterrizar con los 72 evacuados españoles en la base aérea de Torrejón (Madrid). Asimismo, Polonia lo condecoró porque había personas de este país entre los evacuados, incluido su embajador en la nación africana.

Todos son de alguna manera herederos de la capacidad negociadora del mayor diplomático que ha dado Canarias: el grancanario Fernando León y Castillo. El que también fuera abogado y político fue decisivo para que se realizaran importantes obras de infraestructura en Gran Canaria, como el Puerto de la Luz, el Faro de Maspalomas o el Lazareto de Gando, proyectadas por su hermano, el ingeniero Juan León y Castillo.

Durante muchos años formó parte destacada del cuerpo diplomático español. Fernando León y Castillo ocupó la embajada de París (Francia) en diversos periodos (1887-1890, 1893-1895, 1897-1910 y 1916-1918) y realizó importantes intervenciones y negociaciones con el gobierno galo. Se convirtió en una de las figuras más relevantes entre quienes gestionaron la política exterior española.

Fue designado marqués del Muni (río de Guinea Ecuatorial, entonces colonia española) en 1900, en reconocimiento a su labor internacional, por la regente María Cristina de Habsburgo Lorena, madre de Alfonso XIII. Participó en las negociaciones de la Conferencia de Algeciras, en la que se definió el papel de España en el norte de África con Francia frente a los intereses británicos, y firmó, en representación del rey de España, el Acuerdo Internacional para la Supresión de la Trata de Blancas en 1904.

No es fácil defender los intereses de un país en el exterior, sobre todo cuando se ejerce esta tarea en una nación inestable. Le pasó a Isidro González en Sudán y también a otro de los integrantes de esta lista canaria. El 22 de marzo de 2007, el grancanario Miguel Ángel Fernández-Palacios era embajador de la República Democrática del Congo cuando el personal de la Embajada de España en Kinshasa, la capital de esta nación africana, fue evacuada después de que la sede recibiera el impacto de un obús. Fernández-Palacios y el resto de funcionarios fueron desalojados en tanquetas por militares uruguayos de la misión de la ONU, en medio de una lluvia de disparos. Los evacuados fueron refugiados en un edificio bajo bandera de Naciones Unidas.

Las 49 horas en Kinshasa

Aquellas 49 dramáticas horas, en las que tuvo que tomar decisiones difíciles en una situación límite provocada durante los combates del ejército regular congoleño contra las fuerzas del señor de la guerra Jean-Pierre Bemba, las narró Fernández-Palacios en el libro 49 horas en Kinshasa, publicado en 2012. Hoy está en una misión mucho más tranquila. El doctor en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, nacido en Las Palmas de Gran Canaria, fue nombrado el 11 de octubre de 2025 embajador de España en Italia y San Marino.

Otra de las canarias con un puesto de máxima responsabilidad en las relaciones internacionales es la tinerfeña de 68 años Marta Betanzos. Es desde enero de 2024 la embajadora en China, una de las principales potencias y que mantiene estrechos lazos económicos con España. Dirige todas las oficinas, además de la Embajada en Pekín, incluidos los consulados generales en Shanghai, Cantón y Hong Kong. Betanzos , muy vinculada a Galicia, negocia en nombre de España, puede firmar o ratificar convenios, observa el desarrollo de las relaciones bilaterales en todos los campos y se asegura de la protección de los intereses de España y de sus nacionales en la República Popular de China, donde viven alrededor de 5.000 españoles.

«Las sucesivas visitas de alto nivel e intercambios en distintos ámbitos entre España y China, con mención especial al viaje de Estado de los Reyes a China en 2025, constituyen una clara muestra del gran potencial que impulsa y dinamiza la relación bilateral», subraya esta licenciada en Derecho y diplomada en Psicología, que ingresó en la Carrera Diplomática en 1987.

El papel más delicado

Pero seguramente el que está en un papel más delicado es Héctor Gómez, en una época en la que gobiernos como los de la Estados Unidos de Trump o la Israel de Netanyahu han hecho saltar por los aires el orden internacional aprobado tras la Segunda Guerra Mundial. Gómez defiende el «no a la guerra» de Sánchez, uno de los países que más claramente se ha opuesto al uso unilateral de la fuerza. «No olvide que defendemos la misma posición del secretario general de la ONU, António Guterres, que defendió en su última intervención el multilateralismo y rechazó el uso de la fuerza, como recoge la Carta de Naciones Unidas».

Héctor Gómez celebra la edad de oro que vive la diplomacia canaria y puntualiza que no son solo los cinco embajadores actuales. «Hay otros muchos canarios en diferentes niveles diplomáticos y agencias humanitarias que realizan una labor extraordinaria, como en la misma Naciones Unidas».

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