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Educación

Faltan manos en los comedores de Canarias: Educación apenas encuentra personal para cubrir bajas fuera de las capitales

La Consejería señala que está teniendo problemas para encontrar sustitutos en las cocinas de colegios de zonas periféricas y lo achaca, entre otras cosas, al problema con la vivienda

Niños en comedores escolares

Niños en comedores escolares / E.D.

Santa Cruz de Tenerife

Un grupo de alumnos del CEIP Granadilla se quedó estos días sin comedor por la falta de personal que arrastra el servicio. En este centro, hasta la directora tiene que hacer las veces de auxiliar de cocina para que los almuerzos de centenares de niños salgan adelante. No es el único colegio de las Islas con estos problemas. El CEIP Teófilo Pérez (Tegueste) se encuentra en una situación similar desde el año 2023. Desde entonces, han estado acumulando incidencias con la plantilla e, incluso, en alguna ocasión también se han visto obligados a suspender el servicio.

Desde la Consejería de Educación reconocen que no se trata de casos aislados y que son muchas las escuelas de zonas periféricas que tienen este problema. Sin embargo, advierten que no se debe a una mala gestión, sino que es «muy complicado» encontrar personas para cubrir estas bajas. El secretario general técnico de Educación, Manuel Peinado, explica que esta situación se da con bastante frecuencia, sobre todo cuando se trata de este tipo de perfiles –para comedores, limpieza o tareas administrativas, por ejemplo–. «Con el personal docente no se ve tanto porque son puestos más demandados y mejor remunerados», añade.

Cuando se produce una baja médica o una vacante en un centro, la Consejería intenta contratar a un sustituto o, al menos, mover a un refuerzo, es decir, a un trabajador que preste servicio en otro centro y pueda desplazarse para cubrir una necesidad puntual. Recursos Humanos tira de la lista de empleo para suplir ausencias, pero muchas veces es prácticamente una tarea imposible por las condiciones del puesto y la ubicación del colegio. «Hay personas que están cobrando el Ingreso Mínimo Vital (IMV) y tendrían que renunciar a esta ayuda para trabajar cuatro horas en el sur de Tenerife por casi el mismo dinero, así es complicado que acepten», apunta.

Para casos como el del personal de cocina, Educación puede acudir al Servicio Canario de Empleo para lanzar una oferta a sus demandantes. Sin embargo, pese a tener esa herramienta, muchas veces no se consigue cubrir la baja con la rapidez que se necesita. La mayoría de ocasiones, la incorporación debe ser inmediata por lo que, subraya, el equipo tiene que hacer malabares.

Zonas peor paradas

En las áreas metropolitanas es relativamente sencillo solventar estas ausencias, pero todo se complica en zonas más alejadas como el sur o el norte de Tenerife y Gran Canaria, así como en las islas no capitalinas. «En la categoría de auxiliares de comedor se ha hecho un esfuerzo en los últimos años para contratar a unos cien trabajadores de refuerzo, pero no es suficiente; la Administración no puede gastar a libre voluntad, el presupuesto es el que es», detalla el secretario general técnico.

El Centro de Educación Especial (CEE) Hermano Pedro y el CEIP Princesa Tejina son otros dos centros afectados por las bajas. En esta línea, el colegio de Granadilla y el Teófilo Pérez también se quejan de que no tienen una figura fija en el área administrativa, una situación que les genera cierto caos, sobre todo, en época de matrículas.

CEIP Granadilla de Abona

En el CEIP Granadilla, el servicio de comedor se suspendió durante dos días para el alumnado de sexto de Primaria y para quienes usan el transporte escolar porque faltaban auxiliares de comedor y de cocina. El pasado jueves pudieron por fin retomar su actividad normal. Su directora, Patricia Corujo, destaca la predisposición de la Consejería para solventar el problema. «Es complicado, sé que Educación está desbordada, pero también sé que le estamos quitando el servicio a familias que lo necesitan, pero lo hacemos por la seguridad de los más peques», afirma.

Desde la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) del colegio subrayan que muchas familias viven en una «constante incertidumbre» porque desconocen qué pasará si surge otra baja. La presidenta de esta asociación, Cristina Leal, asegura que en varias ocasiones han optado por repartir utensilios de usar y tirar y que también han tenido que repartir pícnics porque era inviable preparar un menú sin gente en cocina: «Cada día es una incógnita».

Princesa Tejina

El AMPA del colegio Princesa Tejina elaboró un escrito que remitirá a distintas áreas de Educación para denunciar que, desde hace varios cursos, se ven afectados por problemas con la plantilla. «Las sustituciones se hacen tarde o no se hacen, colocando al servicio en una situación precaria que se ha visto agravada recientemente y que incluso ha dado lugar a suspensiones», recogen en el comunicado. Asimismo, manifiestan que se están incumpliendo las ratios establecidas en un auxiliar por cada 25 alumnos de Infantil y por cada 35 de Primaria. «Todo esto provoca conflictos entre el propio personal, con las familias y con los chicos, pues les es imposible ofrecer una atención correcta», puntualizan. Como posibles soluciones plantean que se implementen medidas para que el proceso de sustitución se agilice y que se incluya en el comedor a personal formado que pueda atender las necesidades especiales del alumnado.

CEIP Teófilo pérez

Por su parte, la presidenta del AMPA del CEIP Teófilo Pérez, Cleopatra Santos, señala que en este centro han tenido incidentes puntuales con el comedor desde 2023, pero que en los últimos tres meses han sido prácticamente constantes. «Una cocinera con dos auxiliares no puede sacar un menú para casi 300 personas», critica. A su juicio, las dificultades para cubrir ausencias se han convertido en un problema estructural. «El procedimiento administrativo es lento y podemos estar varios días sin auxiliar, los trabajadores no tienen por qué aguantar esta sobrecarga», defiende. Por este motivo, las familias piden «soluciones de garantías», en lugar de lo que consideran que son parches puntuales. «Para muchos niños, el almuerzo en el comedor es la única comida completa que hacen en un día», denuncia.

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