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El escritor David Uclés reivindica la memoria democrática y el amor Lgtbiq+ en la ULL

El ganador del Premio Nadal inaugura el proyecto 'Por amor al arte' con una sesión donde habla de su obra mientras el alumnado interpreta fragmentos de 'La península de la casas vacías', que tardó más de 15 años en escribir

Patricia Ginovés

Patricia Ginovés

Santa Cruz de Tenerife

Memoria democrática, derechos del colectivo Lgtbiq+ y una sociedad adormilada por las redes sociales. Esos fueron algunos de los temas de los que habló el escritor ganador del Premio Nadal 2026 David Uclés, quien protagonizó el primer acto del proyecto Por amor al arte de la Universidad de La Laguna (ULL). Durante el encuentro con alumnos universitarios, el autor desveló algunos de los secretos de su obra literaria y disfrutó con el talento de la Agrupación Teatral de Filología, que se encargó de representar fragmentos de La península de las casas vacías. Uclés reivindicó la memoria democrática y defendió la literatura como un espacio de "belleza y evasión". Tuvo tiempo, además, para lanzar una crítica precisa y con voz clara a la alienación que, a su juicio, provocan las redes sociales, lo que conduce a la polarización.

La península de las casas vacías ha sido el proyecto central de la vida de David Uclés durante más de 15 años y, a lo largo de ese tiempo, la abandonó en varias ocasiones, por la frustración que le causaban las diferentes negativas editoriales que recibió. Sin embargo, precisó que, para aquel largo proceso, su herramienta de escritura "no fue la tinta, sino el tiempo". No solo por los años que tardó en darle forma a esas páginas, sino también por el tiempo que transcurre en la propia historia. Sin lugar a dudas, fue una dedicación prolongada que, según explicó, le permitió dotar a la historia de mayor profundidad.

Lgtbiq+

Pero antes de ahondar en su forma de escritura, el ganador del Nadal comenzó la conversación con las dos alumnas de la ULL que lo entrevistaron hablando sobre la presencia del colectivo Lgtbiq+ en su exitosa novela. La vivencia de todas esas personas aparece en esas páginas de forma natural y no como una decisión tomada de manera consistente por el propio autor. "Como hombre homosexual, creo que el amor más puro es el que existe entre dos hombres", y por eso quiso incorporar una relación que, indicó, ha sido poco tratada en la literatura y en el cine, especialmente en contextos de guerra.

El salón de actos de la Facultad de Ciencias de la Información, lleno para la charla de Davil Uclés.

El salón de actos de la Facultad de Ciencias de la Información, lleno para la charla de Davil Uclés. / Emeterio Suárez

La obra literaria de Uclés ha sido catalogada como realismo mágico aunque es cierto que cuenta con influencias de otros géneros y autores variados. No obstante, el escritor jienense defendió el peso de lo mágico en su narrativa, aunque añadió: "Serán los críticos quienes terminen de encuadrar mi estilo". Habló de influencias de autores como Unamuno -que curiosamente tiene una pequeña aparición en La península de las casas vacías- y Saramago, y sostuvo que todos los elementos mágicos tienen una función estética, orientada a crear imágenes bellas y líricas que permitan al lector evadirse. Esos mismos elementos le sirvieron, además, para suavizar el horror de la guerra.

Guerra Civil

Precisamente, reflexionó sobre la dificultad de narrar la Guerra Civil, ya que durante el proceso de documentación y de recogida de testimonios "me resultaba muy difícil emocionarme con lo que me contaban aquellos que lo vivieron, porque me era imposible imaginar los horrores que pudieron llegar a experimentar". "Lo más terrible de un conflicto es la incertidumbre y la imposibilidad de comprender plenamente el miedo de quienes lo vivieron", concluyó.

David Uclés durante la charla con dos alumnas de la ULL.

David Uclés durante la charla con dos alumnas de la ULL. / Emeterio Suárez

David Uclés en la ULL.

David Uclés en la ULL. / Emeterio Suárez

Más allá de la literatura, el autor se mostró especialmente crítico con el presente social y aprovechó su intervención para denunciar que las redes sociales están debilitando la capacidad de encuentro y favorecen una sociedad más "individualizada, alienada y temerosa de expresarse por miedo a la cancelación". Así, llegó a reclamar "un gran apagón" que ayude a recuperar la realidad, la comunión con los demás y el pensamiento crítico.

Segundas partes

El escritor no quiso finalizar su intervención sin hacer una llamada al público: "No sintáis nunca complejos por estar en los márgenes porque son precisamente esos territorios los que mantienen las culturas y las tradiciones". En ese sentido, aunó el sentir de un pueblo como el canario con el suyo propio, ya que procede de Quesada, en Jaén. "Debe ser un orgullo enorme proceder de donde lo hacemos", concluyó el escritor antes de comprometerse a incluir la isla de San Borondón en una posible segunda parte de La península de las casas vacías: "Igual que a Napoleón lo desterraron en la isla de Santa Elena, yo podría hacer lo mismo con Franco en San Borondón".

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