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Debate sobre el estado de la nacionalidad canaria 2026

Franquis: "Canarias no es una comunidad pobre, es una comunidad mal gobernada"

El portavoz del PSOE acusa al Gobierno de ineficacia en la gestión, aunque muestra disposición al diálogo en asuntos como la financiación autonómica o el 'decreto Canarias'

El portavoz del PSOE en el Parlamento canario, Sebastián Franquis.

El portavoz del PSOE en el Parlamento canario, Sebastián Franquis. / Andrés Gutiérrez

Andrea Saavedra

Andrea Saavedra

Las Palmas de Gran Canaria

Crítica y mano tendida. El portavoz del grupo socialista en el Parlamento de Canarias, Sebastián Franquis, aprovechó su turno en el Debate sobre el estado de la nacionalidad canaria para cargar contra la gestión del Gobierno autonómico presidido por Fernando Clavijo, pero también se mostró dispuesto a dialogar para hacer frente a los grandes retos del futuro. Una de cal y otra de arena. "Canarias no es una comunidad pobre, es una comunidad mal gobernada", defendió el socialista en la primera parte de su intervención, que estuvo marcada por las fuertes críticas a la visión "irreal" que, según el portavoz socialista, el Ejecutivo tiene del Archipiélago.

Franquis sostuvo que el crecimiento económico que experimentan las Islas no se está traduciendo en mejoras sociales para la población. A su juicio, el problema no radica en la capacidad económica de la comunidad, sino en cómo se gestionan los recursos. "Ese crecimiento económico no llega a los hogares canarios", afirmó, al tiempo que insistió en que la economía canaria avanza en términos macroeconómicos mientras persisten problemas estructurales como la productividad, la desigualdad o la pobreza, y ello a pesar de tener "los presupuesto más altos de la historia". Según señaló, la imagen de prosperidad dibujada por el Ejecutivo --durante el discurso de Fernando Clavijo de esta mañana-- no se corresponde con la situación real que viven muchas familias. "Esa Canarias solo existe en sus discursos y en el de sus palmeros", apuntó.

Contundencia

El socialista se subió a la tribuna con una lista de datos económicos que le sirvieron para fortalecer su argumento principal: la ineficacia del Ejecutivo en la gestión del presupuesto. Afirmó que en los tres años de legislatura se han dejado sin ejecutar 3.349 millones de euros, lo que, a su juicio, ha provocado la paralización de proyectos y ha impedido responder con mayor contundencia a los problemas estructurales del Archipiélago. También criticó la política fiscal del Gobierno regional, al considerar que prioriza las rebajas impositivas para las rentas más altas mientras se reducen recursos en ámbitos clave.

El portavoz socialista recordó la eliminación del impuesto de sucesiones y donaciones al inicio de la legislatura y aseguró que esa medida ha supuesto 149 millones de euros que la comunidad ha dejado de recaudar. En paralelo, denunció recortes presupuestarios en áreas como educación, investigación, empleo o cultura.

Reconoció que hay datos que demuestran que la economía canaria "va bien", pero quitó mérito al Ejecutivo canario y defendió que la mejora de indicadores como el empleo o los salarios está vinculada a medidas impulsadas por el Gobierno central presidido por Pedro Sánchez. "Esas medidas han beneficiado a 850.000 personas en Canarias", aseguró.

El área de dependencia y la vivienda fueron dos de los temas que vertebraron el discurso de Franquis. El socialista acusó al Ejecutivo de "maquillar las cifras" de las listas y aseguró que más de 17.000 personas con derecho reconocido en Canarias aún no reciben prestación. El exconsejero de Vivienda --durante la legislatura del pacto de las Flores-- culpó al Gobierno actual de haber agravado la crisis habitacional y aseguró que más de 33.000 viviendas han pasado del mercado residencial al turístico en los últimos años. "Si tanto le preocupa la vivienda, ¿por qué no aplica la ley de vivienda nacional y aplica las zonas tensionadas en ayuntamientos que lo han pedido, como el de Las Palmas de Gran Canaria?", le preguntó Franquis a Clavijo, dejando caer que al Ejecutivo le interesa defender "otros intereses". El resumen que hizo Franquis fue el de un modelo político basado en la "ineficacia en la gestión, la regresividad fiscal y el deterioro de los servicios públicos".

Alcanzar acuerdos

Pese al tono crítico de su intervención, el portavoz socialista insistió en que su grupo mantiene la disposición a alcanzar acuerdos en cuestiones estratégicas para el futuro del Archipiélago. Lo hizo de manera más contundente cuando Clavijo utilizó su primera réplica para preguntarle directamente si el PSOE canario se sentaría a negociar los cuatro asuntos "claves" que planteó durante su discurso de la mañana: sistema de financiación autonómica, la condonación de deuda, el marco presupuestario europeo y el 'decreto Canarias'.

Franquis reconoció que estarían "dispuestos a hablar" de todas las cuestiones, pero le pidió a Clavijo que concretara la propuesta del Gobierno canario sobre financiación autonómica. "Si ustedes me proporcionan la propuesta del Gobierno, que todavía desconozco, le garantizo que en 15 días tiene la del Gobierno canario", aseguró el presidente canario, que insistió en que el momento político exige acuerdos amplios y evitó prolongar el intercambio de reproches. "El momento requiere altura de miras y capacidad de diálogo", señaló, subrayando su voluntad de mantener abiertas las vías de negociación con el grupo socialista y agradeciendo a Franquis su "tono" y su disposición a "negociar".

Choque con Sánchez

Sebastián Franquis reprochó a Fernando Clavijo su posicionamiento de los últimos días sobre el conflicto internacional, después de que el presidente criticara públicamente la postura del Gobierno de España sin aclarar su propia posición. El portavoz socialista le recordó que un presidente autonómico no puede «refugiarse en una opinión personal» cuando habla públicamente y le pidió que explicara con claridad en qué discrepa del Ejecutivo central.

En su réplica, Clavijo defendió que su postura es contraria a la guerra, pero explicó que su discrepancia con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tiene que ver con la forma en que se adoptan las decisiones. Según argumentó, el Ejecutivo central debería haber informado y buscado respaldo en el Congreso y entre las fuerzas políticas antes de fijar una posición sobre un asunto de esa magnitud.

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