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Sector inmobiliario

Canarias levanta el mayor número de viviendas nuevas desde el año 2008

Los visados para la construcción de casas crecen más de un 50% después de la puesta en marcha de medidas para agilizar los trámites urbanísticos

Operarios trabajan en la construcción de un edificio de viviendas.

Operarios trabajan en la construcción de un edificio de viviendas. / Andrés Cruz

Santa Cruz de Tenerife

Poco a poco, el sector de la construcción comienza a reactivarse para reaccionar a la crisis habitacional que afecta a Canarias. Un avance lento pero que ya comienza a notarse en las estadísticas que recopilan el número de viviendas que ha comenzado a levantarse en el suelo del Archipiélago. A lo largo de 2025, se concedieron visados para construir 5.604 casas nuevas en las Islas. Más de cinco millares de hogares que iniciaron su edificación el año pasado para dar respuesta a la demanda de vivienda que existe en la región y que suponen la cifra más alta en un año desde 2008.

Los visados de obra constituyen un excelente termómetro para medir la temperatura al sector de la construcción, ya que se trata de permisos a través de los que se certifica que la nueva construcción cumple con todos los requisitos formales para arrancar los trabajos. Son, por tanto, condición sine qua non para comenzar a edificar y permiten mirar al futuro y proyectar el número de viviendas que se finalizará en un par de años. Y, aunque es cierto que esos 5.604 visados todavía son solo la mitad de los que hacen falta cada año para hacer frente al ritmo de creación de nuevos hogares, suponen un incremento notable respecto a los años anteriores. En concreto, un aumento de más de un 50% frente a las 3.605 viviendas que comenzaron a construirse tan solo un año antes, de acuerdo con los datos recopilados por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.

La Consejería de Vivienda trabaja para incrementar la oferta pública y privada en el mercado

Una dinámica constructora que parece comenzar a responder al empeño de las administraciones públicas para tratar de impulsar una actividad que resulta determinante para acabar con el déficit de vivienda que afecta a la población canaria. Y que en los últimos años estaba frenada, entre otras variables, por la engorrosa tramitación de las obras. Es decir, de todos los pasos previos que son necesarios para poder poner las hormigoneras a trabajar.

Esfuerzo público

La Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad, desde el inicio de la legislatura, ha redoblado esfuerzos para tratar de agilizar la burocracia y permitir así incrementar el número de viviendas que comienza a edificarse.

Entre las medidas que se han puesto en marcha está la simplificación de trámites de la burocracia urbanística, uno de los grandes cuellos de botella históricos de la actividad. A través de los dos decretos que ha aprobado en los dos últimos años se han reducido los plazos para otorgar las licencias, los informes y autorizaciones necesarias para comenzar a construir, agilizando sin eliminar los controles necesarios para una actividad tan sensible como esta. En cierto sentido, el objetivo es darle velocidad a una maquinaria que estaba algo anquilosada tras años y años de parálisis debido al estallido de la crisis inmobiliaria. Con medidas que han sido alabadas por las patronales sectoriales de la construcción en Canarias.

Esas 5.604 casas que comenzaron a construirse el año pasado serán viviendas finalizadas dentro de dos o tres años. Lo que, igualmente, supondrá un avance significativo si se tiene en cuenta que el año pasado se certificó la finalización de 2.196 viviendas en Canarias. Una cantidad que, de por sí, ya fue más alta que la de 2024, cuando se finalizaron 1.940 inmuebles en el Archipiélago.

Parque público

La construcción de vivienda nueva privada que dé cobertura a la demanda de la población residente es solo una de las patas en las que debe sustentarse el alivio de la crisis actual. El incremento del parque de vivienda pública, el rescate de inmuebles cerrados o abandonados, las ayudas directas para que los jóvenes puedan encontrar un hogar y las garantías a los propietarios para que pongan sus inmuebles en alquiler asequible son otras de las medidas que también se están llevando a cabo en esta legislatura para que el mercado gane músculo y se puedan llegar a controlar los incrementos de precio, que alcanzan los dos dígitos anuales.

Respecto a la vivienda pública disponible, en la actual legislatura se han reactivado proyectos que estaban frenados y se ha retomado la construcción de distintas promociones en diferentes islas Ahora mismo, más de 3.900 viviendas se han movilizado y se encuentran en diferentes estados -construcción, planificación o adquisición- para incrementar el parque público.

Se debe continuar pisando el acelerador porque la obra nueva iniciada solo cubre la mitad de la demanda

Pero todavía queda mucho por hacer. Esas 5.604 viviendas que se iniciaron el año pasado son solo la mitad de las que se necesitan para cubrir la demanda de los nuevos hogares. Por lo que se debe continuar pisando el acelerador en los próximos años, tanto en el sector público como en el privado, para poder dar respuesta a una situación cuya resolución debe mirarse no a corto, sino a medio y largo plazo.

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