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El último aliento de la borrasca Regina en Canarias agravará este miércoles el temporal marítimo

La borrasca ha cubierto de nieve y hielo las cumbres de las Islas y dejado rachas de viento de más de 100 kilómetros por hora en Izaña

Borrasca Regina: Izaña, Tenerife

Virgilio Carreño, Aemet Izaña

Verónica Pavés

Verónica Pavés

Santa Cruz de Tenerife

La borrasca Regina abandonará Canarias mañana por la tarde, pero no sin antes descargar sobre las Islas más lluvia y ocasionar una complicada mañana de navegación marítima. Mientras las precipitaciones y el viento serán generalizados en todo el Archipiélago, las islas más afectadas por los embates de mar serán Lanzarote, Fuerteventura y el norte de Gran Canaria, para las que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha activado en aviso naranja por fenómenos costeros.

Sin embargo, la lluviosa y ventosa borrasca –la decimoséptima de la temporada– será más recordada por teñir con un manto blanco helado las cumbres de las Islas, incluida Tenerife, Gran Canaria y La Palma al inicio de una primavera que no acaba de llegar. Regina hizo que las zonas de alta montaña vivieran ayer un día complicado, no solo debido a las bajas temperaturas y el hielo que cubrió las carreteras, sino también por el intenso viento que no dejaba de soplar.

Nieve y frío gélido en las cumbres

Y es que aunque en estaciones como la de Izaña se llegaron a marcar temperaturas de -5,6 grados durante la mañana de hoy (con un máximo de -1,8 a mediodía), cuando el viento arreciaba, el frío era incluso mayor. «La sensación térmica es de -30 grados cuando sopla», explicó Virgilio Carreño, uno de los técnicos del Centro de Investigaciones Atmosféricas de la Aemet en Izaña.

No es de extrañar, pues los vientos en las cumbres de Tenerife han sido los más intensos de todo el Archipiélago. Según los datos recopilados por las estaciones meteorológicas de la Aemet, en Izaña se registró una racha máxima de 114 kilómetros por hora a las 05:40 de la madrugada del martes, pero durante todo el día se registraron rachas máximas de más de 100 kilómetros por hora.

Desprendimiento en la carreta hacia Las Gaviotas, en Santa Cruz de Tenerife

Desprendimiento en la carreta hacia Las Gaviotas, en Santa Cruz de Tenerife / Cedida

Cierre de los accesos al Teide

Por seguridad, el Cabildo de Tenerife ha procedido al cierre de los accesos al Parque Nacional debido a la presencia de hielo en carretera. Así lo manifestó la presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, quien también afirmó los efectos de la borrasca habían obligado a cerrar el acceso a las pistas forestales a pie. «Pedimos muchísima precaución en la carretera y evitar desplazamientos innecesarios», insistió.

Como narró Carreño, las condiciones atmosféricas complicaban incluso las salidas hacia el exterior del centro de investigación. «Salimos lo mínimo y nos quedaremos esta noche, esperamos que mañana vaya mejorando», insistió Carreño. Y así debería ser. Según David Suárez, delegado de la Aemet en Canarias, «a partir de la tarde del miércoles Regina empezará a abandonar el Archipiélago» y con su despedida, el alisio tomará el relevo del escenario atmosférico.

Los termómetros bajan

En el resto de las Islas, la situación fue similar. Las temperaturas mínimas se situaron en la mayor parte del Archipiélago en unos 14 grados, aunque hubo enclaves, como La Oliva (Fuerteventura), La Laguna (Tenerife) o Puntagorda, que llegaron a registrar temperaturas mínimas de entre 7 y 9 grados. Con respecto a las máximas, en ninguna zona de Canarias se superaron los 23 grados. De hecho, el único rincón en el que los termómetros alcanzaron dichos valores fue Maspalomas (Gran Canaria). La mayoría del Archipiélago registró temperaturas máximas de 17 grados.

Olas de siete metros

Los últimos coletazos de la borrasca Regina este miércoles afectarán esencialmente al mar. Ya en el día de ayer, el Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Emergencias, activó la alerta por fenómenos costeros por olas de entre 5 y 6 metros en la mayor parte del Archipiélago.

No obstante, ya se advertía que estos embates de mar podrían llegar a ser aún más grandes en Lanzarote o Fuerteventura. En estas islas se espera que las olas puedan alcanzar incluso los siete metros. En este sentido, Dávila recordó que el estado de la mar es especialmente malo en la costa norte. «Las olas son importantes, es fundamental no acceder ni a paseos marítimos ni a espigones o a zonas donde el mar pudiera saltar», insistió la presidenta del Cabildo tinerfeño.

Cambio de tercio el jueves

La entrada del alisio este jueves no supondrá, sin embargo, el fin de las lluvias en todo el Archipiélago. Durante los próximos días aún se podrán encontrar con algunas precipitaciones débiles localmente moderadas en el norte de las islas montañosas, y que incluso caigan en forma del conocido chipi-chipi en las islas orientales y en el sur del resto de las Islas, especialmente en aquellas orientadas al norte.

Durante el jueves llegará incluso a entrar de nuevo el polvo en suspensión en las Islas. Según la Aemet, se espera calima ligera en las islas más orientales durante la primera mitad del día. Y aunque los termómetros tenderán a subir a lo largo del día, aún es probable que se produzcan heladas débiles en las cumbres centrales de Tenerife.

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