Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El cambio climático como riesgo laboral: la ULL advierte que las empresas deben proteger a los trabajadores de sus efectos

La catedrática de Derecho del Trabajo de la Universidad de La Laguna, Gloria Rojas, explica como el calor extremo, la contaminación, los incendios, las inundaciones deben integrarse en la gestión ordinaria de la prevención de riesgos laborales

Persona trabaja en la agricultura bajo el sol.

Persona trabaja en la agricultura bajo el sol. / Rafael Arturo Jiménez Rivero

El Día

El Día

Santa Cruz de Tenerife

El cambio climático afecta a la organización del trabajo y a la salud de las personas trabajadoras, según una investigación de Gloria Rojas Rivera, catedrática de Derecho del Trabajo de la Universidad de La Laguna (ULL). Fenómenos como el calor extremo, la contaminación, los incendios o las inundaciones deben integrarse en la gestión ordinaria de la prevención de riesgos laborales. Así lo advierte este análisis publicado en la Revista del Ministerio de Trabajo y Economía Social.

Según el estudio Cambio climático y salud de las personas trabajadoras, el enfoque tradicional de la prevención de riesgos laborales ya no es suficiente. Para Gloria Rojas, la integración del riesgo climático requiere pasar de declaraciones genéricas a obligaciones operativas, medibles y exigibles, que aborden condiciones extremas como olas de calor, inundaciones, incendios forestales o contaminantes atmosféricos. Esta adaptación no solo implica cambios en la gestión de seguridad y salud en el trabajo, sino también en la organización del tiempo laboral, la planificación de turnos, pausas de hidratación y rotación de tareas.

Proteger a colectivos vulnerables

Asimismo, la autora apunta que los sindicatos han evolucionado hacia un sindicalismo climático, aplicando su rol tradicional de defensa de derechos laborales y seguridad en el trabajo a la protección ambiental y la justicia climática. Por otro lado, Rojas destaca la importancia de abordar la salud mental y los riesgos psicosociales asociados a emergencias climáticas, como la ansiedad o el estrés en situaciones extremas. Y destaca que la prevención climática debe proteger especialmente a colectivos vulnerables como migrantes, personal que trabaje de forma temporal, mayores, jóvenes, y quienes realicen labores al aire libre.

La investigación sostiene que la protección efectiva de la seguridad y la salud laboral frente al cambio climático sólo será posible mediante una estrategia integral que articule reformas normativas claras, una negociación colectiva operativa, un eco-sindicalismo comprometido y una sólida coordinación entre instituciones. Añade que la consolidación de este enfoque permitiría convertir la gestión de los riesgos climáticos en un sistema estable, evaluable y exigible, capaz de garantizar empleo de calidad, plena tutela de los derechos laborales y avances tangibles en materia de seguridad y salud en el trabajo.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents