Farzad Taheri, iraní residente en Las Palmas de Gran Canaria: "Dios no quiera que lleguen a utilizar armas de destrucción masiva"
El antiguo propietario de la reconocida tienda de alfombras orientales de la capital grancanaria, Palacio Persa, aporta su visión sobre la situación que atraviesa su país de origen tras el bombardeo de este sábado por parte de Israel y Estados Unidos

Farzad Taheri posando, sonriente, en su antiguo local de Las Palmas de Gran Canaria. / José Carlos Guerra
Daniel Valle
El contexto geopolítico mundial se encuentra en una situación límite. Las tensiones al alza en Oriente Próximo, acrecentadas tras el ataque de Israel a Palestina, han dejado de ser una cuestión meramente regional para escalar hasta un conflicto de dimensión internacional. Estados Unidos ha intervenido directamente, en un ataque conjunto con el Estado judío, bombardeando Irán este sábado, que se ha saldado con la muerte del líder supremo de la República Islámica -el ayatolá Alí Jamenei- según fuentes del propio país y el presidente Donald Trump.
Farzad Taheri, iraní de nacimiento afincado desde los nueve años en Gran Canaria, afirma que la situación actual que atraviesa su país de origen es "especialmente dura y difícil", a pesar de que lleva años en un proceso muy conflictivo. "Hay mucha gente que lo está pasando realmente mal. Hemos enviado medicinas a familiares, ya que, con la situación de embargo que atraviesa Irán, allí no pueden conseguirlas", explica.
Cambio de régimen
El varón es seguidor de la Fe Bahá'i, una religión monoteísta independiente, que ha sido perseguida durante muchos años en varios países de creencia islámica, especialmente en Irán, debido a que el tradicionalismo los considera 'apóstatas del Islam'. Sobre esta situación, Farzad no puede dar declaraciones, pero sí que considera que, a pesar de la catástrofe, "hay una mayoría de personas contentas porque creen que esto puede derivar en un cambio de régimen". "Ojalá que a raíz de esto se respeten las libertades y se acaben las sanciones internacionales contra Irán, porque el que los sufre es el ciudadano de a pie", añade.
En este respecto, es conveniente recordar que el régimen de los ayatolás -el sistema político-religioso en el que la autoridad del Estado se basa en la interpretación del islam chiita- controla el país desde el año 1979, con la llegada al poder de Ruhollah Jomeini tras la Revolución islámica. A diferencia de una teocracia clásica, el país combina instituciones electas con órganos no electivos que responden al liderazgo religioso y tienen poder de veto sobre el sistema político.
El difunto Ali Jamenei, que ejercía la máxima autoridad desde 1989, concentraba un amplio poder en el que tenía control sobre las Fuerzas Armadas, la Guardia Revolucionaria, el Poder Judicial y los principales organismos de seguridad e inteligencia.
Diálogo
A pesar de todo esto, Farzad considera que el conflicto armado nunca es la solución para ningún problema. "Se debe resolver a través del diálogo y la consulta, no a través de las armas, que nos pueden llevar a situaciones aún más complicadas", expone. "Dios no quiera que lleguen a utilizar armas de destrucción masiva, porque pueden eliminar a una gran parte de la población".
Por ello, el iraní defiende que se debe tender a una dinámica "más planetaria que nacionalista", aprovechando el factor de la globalización mundial: "Somos una familia humana. Debemos convertir esta tierra como si fuera un sólo país de la humanidad", concluye Farzad.
Suscríbete para seguir leyendo
- El último aliento de la borrasca Regina en Canarias agravará este miércoles el temporal marítimo
- Canarias cierra la estabilización: puestos fijos para 3.530 interinos
- Ranking' retributivo del Gobierno de Canarias: 39 altos cargos ganan más que el presidente
- La borrasca Regina pone a Canarias en alerta para este miércoles
- La Policía Canaria registra un centro de menores migrantes en Puerto de La Cruz
- Así es el volcán de Enmedio: el coloso submarino que separa Tenerife y Gran Canaria
- El Teide recupera fuerzas: las entrañas de Tenerife vibran con más de un centenar de pulsos sísmicos
- La ciencia canaria llora la pérdida de Emilio Cuevas: 'Era uno de esos seres humanos que aparece cada mucho tiempo