Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La verdad de Sargento Camaro

Grupo de veteranos con sonido diferente y una mirada distinta

Sargento Camaro son Oliver Brun (guitarra y armónica), Sergio Martínez (guitarra), Arki Díaz (guitarra y voz) y Cesar González (bajo); falta el batería Óscar Martel.

Sargento Camaro son Oliver Brun (guitarra y armónica), Sergio Martínez (guitarra), Arki Díaz (guitarra y voz) y Cesar González (bajo); falta el batería Óscar Martel.

Job Ledesma

Nuevas bandas de viejos músicos. Es un fenómeno particular de la escena canaria que tiene nueva eclosión con Sargento Camaro. Se trata de un proyecto tan propio de Las Palmas de Gran Canaria que le dedican una canción al mítico NYC Taxi y confiesan que el recordado proyecto Playa Viva es esencial en la historia del grupo.

Sargento Camaro surge de a poco. Arranca Arki Díaz, voz, guitarra y compositor: «Yo estaba tocando guitarras con otras bandas, que me lo pasaba muy bien pero estaba cansado de interpretar más que de crear. Yo iba haciendo canciones que guardaba, hasta que mis amigos me dijeron: ‘Oye, esto tiene buena pinta, tienes que sacarlo para adelante’. Entonces probé y ya me quedé ahí; empecé a componer más canciones y a demandar una banda».

Para completar la formación, la tarea de César González, bajista, es esencial. «Es con el que primero empiezo porque a él le gustaba muchísimo el proyecto. César trae a Sergio (Martínes, guitarra) y luego por último nos juntamos con Óliver (Brun, guitarra y armónica), que somos amigos desde que teníamos 15 o 16 años. En medio de esto han pasado hasta 10 personas por la banda y cuatro añitos para entendernos».

En el límite de 2025 sacaron #1, un EP largo (están con los tiempos raudos y no creen en el exceso del elepé) que muestra sus valores: rock clásico bien ejecutado, banda ensamblada, facilidad para las canciones pegadizas y un contenido en las letras que aporta otra mirada. «Me denomino como cantautor de canciones de desamor agradecido. Fíjate que son canciones de amor pero son de despedida, de gracias por haber estado, de ‘siento no haber estado a la altura’. Es una limpieza de mi propia alma, de generar con mis canciones no solo el te quiero y te quise mucho, sino que no soy perfecto», confiesa Arki. Esa visión autocrítica y madura es un punto a favor de #1, aunque hay más. Es un disco de evolución: «Todo surge porque estábamos haciendo temas como locos. Y un día me paro y veo que teníamos una evolución de la que no nos habíamos dado cuenta. Tocando y tocando, sí percibí que estábamos empezando a separarnos un poco del argumento inicial de las canciones. Entonces me di cuenta de que eso había que comunicarlo». Las canciones de la evolución están #1, pero Arki confiesa ya tener temas para el #2 y el #3. «En el #2 quiero hacerlo a la inversa que en el anterior. En este caso vamos desde la evolución hasta los temas más clásicos de Sargento Camaro que no están grabados, los que realmente la gente conoce y que quiere escucharlos grabados», remata.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents