La ciencia canaria llora la pérdida de Emilio Cuevas: "Era uno de esos seres humanos que aparece cada mucho tiempo"
Científicos de toda Canarias recuerdan la memoria del físico atmosférico y exdirector del Centro Atmosférico de Izaña, que falleció este jueves

Emilio Cuevas acompañado de su mujer, Maria José Blanco, durante el homenaje que el Gobierno de Canarias le hizo al científico en 2023. / Europa Press

"Era uno de esos seres humanos que aparece cada mucho tiempo, un científico excepcional y una magnífica persona". Aunque el autor de estas palabras es el geógrafo de la Universidad de La Laguna (ULL), Pedro Dorta, cualquiera que hubiera tenido la fortuna de conocer al exdirector del Centro de Investigaciones Atmosféricas de Izaña, de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), estaría de acuerdo. Y es que la pérdida del físico atmosférico Emilio Cuevas, con tan solo 64 años de edad y debido a las complicaciones asociadas a una enfermedad neurodegenerativa, ha provocado un tsunami de tristeza y dolor entre quienes lo conocían, que admiten que la ciencia se queda huérfana tras la pérdida del que, para muchos, es el "padre canario de la meteorología".
Humilde, generoso, honesto, una mente brillante y un hombre con compromiso desmedido por la naturaleza y las generaciones futuras. Cualidades que, quienes le conocían, resaltan del científico tinerfeño que dedicó su vida a la ciencia, a ampliar el conocimiento sobre el funcionamiento de la atmósfera, a posicionar a Canarias en el mapa internacional y a transmitir –muchas veces con una cierta vehemencia que le era característica– la urgencia de actuar frente al avance del cambio climático.
"Mirases por donde mirases, era una persona ejemplar"
"Mirases por donde mirases, era una persona ejemplar", sentencia Ezequiel Navío, naturalista y portavoz de la Asociación para el desarrollo de acciones climáticas integrales (Adacis). "La única ONG de la que Emilio formaba parte y para la que trabajó hasta el final", reseña Navío.

Emilio Cuevas junto a Ezequiel Navío / Cedida
Ezequiel Navío fue uno de sus grandes amigos, tanto dentro como fuera la profesión. La pasión desmedida de Cuevas por la ciencia y su reivindicativa lucha contra el cambio climático fue lo que más inspiró a Navío a acercarse a él por primera vez hace más de 15 años en un congreso celebrado en la Universidad de La Laguna. "Yo ya lo conocía, porque por aquel entonces ya era un referente mundial, pero cuando lo escuché...fue un flechazo", recuerda.
Navío fue, como Cuevas, uno de los primeros investigadores en alertar del impacto que el calentamiento global estaba teniendo en el mundo y en Canarias cuando el tema apenas captaba la atención de unos pocos. "Teníamos unos discursos muy próximos y empezamos a colaborar", recalca.
De hecho, Cuevas fue uno de los primeros científicos en Canarias en hablar sobre el cambio climático. "Era un líder en la ciencia. Publicó el primer artículo estructurante sobre el cambio climático en 2012 junto a José Luis Martín Esquivel y Jorge Betencourt, fue de los pioneros en abonar este campo", explica Dorta. "Fue un pionero en vida, reconocido incluso por la Organización Meteorológica Mundial (OMC)", asegura Navío.
"Era un líder en el campo de la ciencia"
Emilio Cuevas no solo fue un impulsor de la ciencia atmosférica de Canarias y un referente mundial, también dedicó parte de su vida en diseminar sus conocimientos entre las personas que conoció. De ahí que no tuviera reparos en entrenar y enseñar a decenas de científicos en todos lados del mundo. Cuevas deja así no solo un exhaustivo e importante legado científico, sino también una generación entera de discípulos que hoy despiden con tristeza a su mentor.
Un vacío en la ciencia
"Ha dejado un vacío muy grande en la ciencia", resume Sergio Rodríguez, investigador en calidad del aire del Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA-CSIC), quien además trabajó codo con codo estos años con Cuevas en el Centro de Investigaciones Atmosféricas de Izaña. "Remamos juntos muchos años", sentenció. De hecho, Rodríguez, que es experto en el estudio de los episodios de calima, ha basado gran parte de sus estudios en el conocimiento previo que había generado Cuevas entorno a este fenómeno de origen sahariano. Por eso, insiste, "deja un estela muy grande, un gran legado".
"Deja una estela muy grande, un gran legado"
Cuevas fue precisamente quien motivó a David Suárez, actual delegado de la Aemet, a acabar el doctorado. "Siempre ha estado muy cerca de mí y me ha apoyado mucho, aconsejándome qué pasos seguir", explica Suárez, que insiste: "Emilio fue un investigador de talla mundial que, con trabajo y tesón, fue capaz de poner a Izaña, Canarias y a España en el mapa mundial de la investigación de ciencias atmosféricas", recalca.
"Emilio fue un investigador de talla mundial que, con trabajo y tesón, fue capaz de poner a Izaña en el mapa mundial"
Recuerda además, su sentido del humor "entrañable" y su gran amor por la ciencia. "En mi primera visita al Observatorio de Izaña, me lo enseñó todo y casi pierdo el barco de vuelta", concluye Suárez, que entre sus recuerdos de Cuevas atesora aquellas apasionantes charlas que compartían sobre ciencia: "Seguiamos hablando de ciencia hasta cuando comíamos, y con él las horas siempre volaban".

Emilio Cuevas junto a un compañero en la terraza del Centro Atmosférico de Izaña / MARIA PISACA
Abanderado del trabajo en equipo
Cuando se tuvo que jubilar de manera anticipada por su enfermedad, el físico Carlos Torres le relevó al frente del Centro de Investigaciones Atmosféricas de Izaña. Conocedor de la historia de ese pequeño rincón de la isla, Torres destaca el gran esfuerzo que hizo Cuevas por la ciencia canaria. "Cuando aterrizó en Canarias, por aquella época más allá de existir algún interés internacional en aprovechar las condiciones de la atmósfera de Canarias, no había ni interés ni unas infraestructuras adecuadas para poder estudiar y observar la atmósfera", rememora. En esas condiciones, "Emilio empezó a contagiar su pasión a la gente que tenía a su alrededor", asevera.
"Emilio contagiaba su pasión a la gente que tenía alrededor"
Quienes lo conocieron lo recuerdan como una persona apasionada y generosa. "Siempre decía que Izaña eran las personas que lo formaban, siempre compartía sus logros", revela Torres. Pedro Dorta también tuvo la fortuna de trabajar con él, especialmente en su última etapa al mando del Centro de Izaña. "Es uno de los mejores científicos que ha trabajado en Canarias, un maestro y un impulso decisivo para Izaña", recalca Dorta.
Despedida desde el Gobierno
El Gobierno de Canarias se ha sumado a las condolencias por la pérdida prematura de Emilio Cuevas. "Es uno de esos hombres que impulsó y creyó en el conocimiento, en el talento de nuestras Islas y en el papel de Canarias en la ciencia", ha destacado el presidente del Gobierno en su cuenta de X.
"Gracias a su trabajo, Canarias habla al mundo cuando se trata de ciencia y de cambio climático. Un abrazo a su familia, amigos y a quienes compartieron con él su vocación. Su legado permanece", concluye la misiva.
Su pasión por la ciencia solo es comparable al amor que tenía por su familia a la que se entregó de manera incondicional hasta su último aliento.
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