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Salud Pública eleva a nivel “Alto” el riesgo por radiación ultravioleta en Canarias

La situación es inusual para esta época del año y Sanidad recuerda que la protección solar debe mantenerse también en invierno

Playa de Sotavento

Playa de Sotavento / La Provincia

EFE

La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) ha elevado el nivel de riesgo por radiación ultravioleta (UV) a categoría “Alto”, una circunstancia poco habitual para esta época del año en el Archipiélago.

La Consejería de Sanidad ha informado de que este organismo coordina el Plan de Actuaciones Preventivas de los Efectos de la Exposición a la Radiación Ultravioleta en la Salud, desde el que se insiste en la importancia de adoptar medidas de protección más allá de los meses estivales.

Protección todo el año, también con nubes

Salud Pública recuerda que la exposición solar no debe descuidarse en invierno ni en días nublados. El uso diario de protector solar con un factor de protección (SPF) 30 o superior, permanecer en zonas de sombra, llevar sombreros de ala ancha, ropa que cubra brazos y piernas y utilizar gafas de sol adecuadas son medidas básicas que deben incorporarse a la rutina habitual.

El organismo subraya que el daño solar es acumulativo y que las quemaduras sufridas en la infancia incrementan el riesgo de desarrollar determinados tipos de cáncer de piel años o incluso décadas después. Además, advierte de que, aunque la sensación térmica sea menor en jornadas cubiertas, la radiación ultravioleta atraviesa las nubes y continúa afectando a la piel.

Canarias, la región con mayor radiación UV

Según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Canarias es la comunidad autónoma con mayor nivel de radiación UV durante todo el año. La radiación ultravioleta forma parte del espectro no visible de la luz solar y también puede proceder de fuentes artificiales como las cabinas de bronceado.

Riesgos para la salud

Entre los efectos agudos de la radiación UV se encuentran los daños en el ADN, las quemaduras solares, las reacciones fototóxicas y fotoalérgicas y la inmunodepresión, que puede favorecer la aparición de cáncer o la reactivación de virus como el herpes labial.

La sobreexposición puede provocar enfermedades graves, incluido el cáncer de piel, entre ellos el melanoma y los carcinomas basocelular y espinocelular. Asimismo, aumenta el riesgo de patologías oculares si no se emplea protección adecuada.

Recomendaciones específicas

La Dirección General de Salud Pública aconseja evitar la exposición directa al sol en las horas centrales del día, especialmente entre las 11.00 y las 17.00 horas, así como vestir prendas que cubran la mayor parte del cuerpo.

En el caso de la población infantil, se recomienda extremar las precauciones según la intensidad de la radiación. Los menores de seis meses no deben exponerse directamente al sol, ya que su piel es especialmente vulnerable y no pueden utilizar cremas fotoprotectoras. También se aconseja el uso de sombreros de ala ancha y gafas homologadas que bloqueen tanto rayos UVA como UVB.

Por último, Sanidad recuerda que los protectores solares tienen fecha de caducidad y deben aplicarse correctamente para garantizar su eficacia.

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