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Casi 10.000 adolescentes de Canarias están ‘enganchados’ a los juegos de azar

El 8,4% de los jóvenes de entre 14 y 18 años presenta adicción a las apuestas y a otras actividades que dependen de la suerte, un dato que supone un incremento del 2,4% con respecto a 2023

Joven realiza apuestas desde el móvil.

Joven realiza apuestas desde el móvil. / Adsis

Santa Cruz de Tenerife

Uno de cada diez jóvenes de entre 14 y 18 años presenta adicción a los juegos de azar. Así lo recoge el informe sobre adicciones comportamentales y otros trastornos, publicado ayer por el Ministerio de Sanidad. En concreto, el 8,4% de los 35.000 alumnos encuestados tenía este problema en 2025, frente al 6% registrado en 2023. En Canarias, estos datos se traducen en que casi 10.000 adolescentes isleños están enganchados al mundo de las apuestas. Entre estos estudiantes de Secundaria no solo se ha detectado un ligero incremento del juego problemático; los datos también evidencian que dedican más tiempo y más dinero a ello, dos factores que disparan el riesgo de padecer ludopatía.

En España, uno de cada cuatro (24,4%) chicos de entre 14 y 18 años ha participado en juegos de azar en el último año, ya sean presenciales (20,9%) o en línea (13%). En la encuesta, se ha considerado que se practica juego de azar cuando se cumplen estas tres condiciones: la persona que participa apuesta dinero (participación con dinero); hay un resultado incierto sobre los hechos (azar) y hay premios evaluables económicamente (premios).

La principal conclusión es que ellos juegan mucho más que ellas en ambas modalidades y también gastan una mayor cantidad de dinero. Del porcentaje total de jóvenes que juega a través de internet, un 11,4% lo hace a diario; un 19%, entre 2 y 5 días a la semana; un 25,7%, unos pocos días al mes; y un 43,3% un par de veces al año. De manera presencial, en cambio, solo el 2,1% juega a diario, el 11,2% lo hace cada semana y el 86% restante lo hace mensual o anualmente.

La situación en las Islas

La técnica de la Dirección General de Salud Mental y Adicciones del Servicio Canario de Salud (SCS) Mar Velasco señala que los datos del Archipiélago son muy similares a la media nacional. En líneas generales, los estudiantes canarios siguen las tendencias observadas en el resto del territorio, salvo en los juegos de azar en línea. «En ese aspecto solemos estar dos puntos por encima», resalta.

En las Islas, esta práctica virtual es mucho más habitual entre la juventud (11%) que entre las personas de edades más avanzadas (4,9%), unas proporciones que se revierten en el caso del juego presencial. Asimismo, el perfil mayoritario en el territorio insular también suele ser el de un varón.

El tipo de actividad que escogen para iniciarse difiere por sexo: en el caso del juego de azar online las chicas que han jugado lo han hecho al bingo y a la ruleta virtual, mientras que los chicos lo han hecho principalmente a la ruleta y a las apuestas deportivas. En la modalidad presencial las chicas participan más en bingo y loterías, mientras que los chicos lo han hecho con mayor frecuencia en ruleta y máquinas de azar.

¿Cuánto dinero gastan?

Aunque lo más habitual es que gasten menos de seis euros al día, un pequeño porcentaje de estos jóvenes –el 9,5% de quienes juegan online y el 3,9 de quienes lo hacen de manera presencial en casas de apuesta– ha gastado más de 300 euros en una única jornada.

Al respecto, Velasco destaca que lo que más preocupa es el dinero. Cuando el gasto comienza a ser excesivo, sobre todo entre la población más joven, es cuando deben saltar todas las alarmas. «Es necesario que sus padres o tutores legales controlen el dinero que pueden manejar estos menores», apunta.

Precisamente, la estrategia que Canarias ha desarrollado para combatir adicciones de este tipo sitúa como protagonista al dinero. Según argumenta, para evitar las apuestas compulsivas lo fundamental es controlar su economía. «Solo puede tener la cantidad justa para los quehaceres del día a día», explica.

Redes sociales

Entre las adicciones comportamentales estudiadas también se incluyó a las redes sociales. El 15,3% de los estudiantes presenta un uso problemático de estas plataformas, con una prevalencia ligeramente mayor en las chicas (15,7%). El uso de videojuegos se mantiene muy extendido entre este colectivo (84,4%), siendo significativamente más habitual en ellos (96,8% frente a 71,8%). De hecho, se estima que un 8,6% de los estudiantes varones podría presentar una posible adicción, frente a un 1,8% en el caso de las mujeres.

El objetivo de este informe, que el Ministerio publica cada dos años, es conocer la situación actual y la evolución de las adicciones comportamentales en España, en concreto, del juego de azar, el uso problemático de internet y redes sociales, la posible adicción a videojuegos y el uso de pornografía, para conocer su impacto en los hábitos y la salud mental de la población joven.

El dibujo general, según detalló el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, apunta a una cierta estabilidad y disminución en el uso de redes; un descenso más notable en el consumo de pornografía y un «incremento» en los juegos de azar. Con este panorama, la técnica del SCS advierte que hay que mirar los datos en perspectiva: «Tenemos que tener en cuenta que venimos de la época de la pandemia, estuvimos mucho tiempo encerrados en casa con pocas actividades de ocio, una situación que ayudó a desarrollar adicciones comportamentales a los juegos de azar en línea o a la pornografía, por ejemplo».

Prevención

La prevención, añade, requiere ver las cosas a medio o, incluso, a largo plazo. Se trata de una labor que lleva mucho tiempo y que no es nada sencilla. «Las administraciones públicas no lo tenemos fácil, son intervenciones complejas en las que además hay que luchar con industrias muy potentes», asegura.

Pone como ejemplo las apuestas deportivas, un tipo de juego que está cada vez más de moda entre la juventud y que son un arma de doble filo: «Combinan una actividad saludable, como puede ser el fútbol, con otra que para nada lo es». Por ello, defiende, es necesario que la legislación prohíba vincular estas cuestiones.

A su juicio, otro aspecto importante es controlar la ubicación de estos locales, que muchas veces se sitúan en zonas de tránsito para los adolescentes, así como reforzar la vigilancia, para que los menores de edad no accedan a las casas de apuesta. «Aquí deben implicarse tanto la industria como las administraciones públicas, hay que hacerles saber que están cometiendo una ilegalidad y también hay que perseguir este tipo de actuaciones», resalta.

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