La Laguna permanece casi la mitad del año bajo la lluvia: la ciudad pasa 165 días sin ver el Sol en 2025
Canarias vive un 2025 muy cálido pese a las lluvias persistentes

Efectos de la borrasca ‘Emilia’ en La Laguna durante el mes de diciembre. / María Pisaca

La Laguna ha permanecido casi la mitad del año (un 44% del año) sumida bajo la lluvia. En un año húmedo, la estación ubicada en el aeropuerto de Los Rodeos computó un total de 165 días sin ver la luz del sol, seis días más de lo que estuvo en 2018, cuando estableció el que hasta ahora había sido su último récord lluvioso.
Canarias ha vivido un 2025 lluvioso que ha logrado acabar con la larga sequía que arrastraba el Archipiélago. Sin embargo, los termómetros no han acompañado a las precipitaciones. Como ya viene siendo costumbre, el 2025 no ha sido frío ni normal. De hecho, los termómetros en el Archipiélago han marcado 0,4 grados más de lo normal, manteniendo así una calurosa tendencia que se está convirtiendo en un signo evidente del cambio climático en Canarias.
Así lo pone de manifiesto el Resumen Anual Climatológico del año 2025, publicado por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) como balance del año. En dicho estudio, se pone de manifiesto que la temperatura media anual de Canarias fue de 18,8 grados, lo que le otorgó la consideración de año «muy cálido». Sin embargo, la anomalía térmica es menor que la registrada en el resto de la Península, que alcanza el grado de más; y se mantiene por debajo de la registrada en los años 2024, 2023 y 2022.
Un año cálido
El año comenzó con unas características cálidas que hacían pensar que podría continuar la misma tendencia que había registrado en los años previos. Según el resumen climatológico de ese mes, también publicado por la Aemet, la temperatura media en todo el Archipiélago fue de 15,7 grados, 0,9 grados por encima de lo habitual. En este comienzo del año, apenas llovió la mitad de lo esperado: 20,7 litros por metro cuadrado. La anomalía térmica fue algo menor que en el resto de la península, pero se convirtió en el quinto enero más cálido del siglo, ostentando el récord el de 2024.
En febrero el calor descendió, en términos relativos, pero el mes mantuvo su carácter cálido. Las temperaturas oscilaron los 15,4 grados y se situaron 0,5 grados por encima de lo habitual. En cuanto a las lluvias, fue un mes seco, en el que las precipitaciones apenas llegaron al tercio de lo esperable.
Primavera lluviosa
La primavera dio un vuelco a la tendencia. La temperatura media se situó en 15,2 grados y después de casi dos años consecutivos de calor, lo que lo convirtió en un mes frío en el que además llovió algo más de lo esperado. Abril, al contrario que en el resto de España, en Canarias fue normal, con una temperatura media de 16,5 grados. Sin embargo, fue extraordinariamente lluvioso. Las lluvias triplicaron los valores normales y se convirtió así en el tercer abril más húmedo de la historia y el primero del siglo XXI.
La tendencia lluviosa continuó hasta el final de la primavera. Ya en mayo, las lluvias continuarán protagonizando el tiempo en Canarias, con un mes "muy húmedo" donde llovió un 78% más del valor esperado. En cuanto a temperaturas, mayo fue de lo más normal, pues los termómetros se situaron en 17,9 grados.
El verano rompió, de nuevo, esta tendencia. Entre los meses de junio y agosto, se sucedieron tres meses donde las temperaturas medias oscilaron entre los 20 y los 24 grados, con anomalías térmicas de entre 0,7 y 1,4 grados de más. Se convirtió así en el sexto verano más cálido desde que hay registros, pero nada comparado con el verano vivido en la España peninsular que, con 2,1 grados de más, se convirtió en el más cálido desde que existen registros.
Dos olas de calor
Fue precisamente durante el verano que Canarias registró una de sus dos olas de calor. La primera, que vivió entre el 16 y el 18 de julio, fue una réplica de un episodio de temperaturas extremas vivido en la Península. Durante esa ola de calor se llegaron a registrar temperaturas máximas de hasta 40,7 grados en La Aldea de San Nicolás, en Gran Canaria.
La tendencia cálida se mantuvo en septiembre que recibió el otoño astronómico con una ola de calor. Con 22,7 grados, Canarias experimentó una anomalía térmica de casi un grado (0,9 grados) durante este mes. En lo que respecta a la ola de calor, afectó a las dos provincias canarias entre los días 17 y 20. La Aemet destaca la superación de los valores de temperatura máxima diaria en la estación de Gando, en Gran Canaria, en 0,9 grados respecto a su efeméride anterior. La temperatura máxima registrada en Canarias fue durante el día 18 en San Bartolomé de Tirajana, también en la isla Gran Canaria, que alcanzó los 41,1 grados durante este caluroso episodio.
Octubre mantuvo la tendencia de los meses que le precedieron: pocas lluvias (apenas llovió un 19% de lo esperado) y temperaturas algo por encima de lo normal (0,4 grados más). La tendencia seca se revirtió en noviembre, cuando llovió tímidamente un 20% más de lo normal, convirtiéndolo en un mes húmedo, aun siendo bastante cálido. Como broche al año, diciembre no solo fue un mes húmedo (llovió un 33% más de lo normal), sino que también fue «muy frío», pues las temperaturas, que llegaron a 15,7 grados, se situaron 0,7 grados por debajo de lo normal.
El año 2025 ha sido en todo el conjunto español húmedo en cuanto a precipitaciones, con un valor de precipitación media sobre España peninsular de 696,1 litros por metro cuadrado, valor que representa el 109% del valor normal en el periodo de referencia 1991-2020; y de 282,1 litros por metro cuadrado en Canarias, un 106% del valor normal. Se ha tratado del vigésimo quinto año más húmedo desde el comienzo de la serie en 1961, y el octavo del siglo XXI.
Borrascas y frentes
Durante el año, la lluvia en Canarias estuvo asociada al impacto en las Islas de frentes asociados a borrascas de nombres como Olivier, Núria, Emilia o Francis y a la formación de Danas en el entorno del Archipiélago. Los días más lluviosos de Canarias se registraron en diciembre. Durante el cierre del año, Canarias registró una media de 75,3 litros por metro cuadrado en el conjunto de las Islas, de las que 78,3 litros se registraron en la provincia de Santa Cruz de Tenerife y 72,8 en Las Palmas de Gran Canaria.
En el top de meses lluviosos se encuentra abril. El que se convirtió en el tercer abril más húmedo de la historia reciente de Canarias, registró 50,3 litros por metro cuadrado en todo el Archipiélago. De estos, 76 litros se registraron en Santa Cruz de Tenerife y 28,8 en Las Palmas de Gran Canaria.
El caso de La Laguna
En este sentido, destaca el caso de La Laguna y, en concreto, de la estación ubicada en el aeropuerto de Los Rodeos. Como pone de manifiesto el estudio, este enclave de Canarias ha permanecido casi la mitad del año (un 44% del año) sumida bajo la lluvia. En un año húmedo, la estación ubicada en el aeropuerto de Los Rodeos computó un total de 165 días de lluvia, seis días más de lo que estuvo en 2018, cuando estableció el que hasta ahora había sido su último récord lluvioso. Se trata del registro de lluvias más alto desde 1943, momento en el que comienza esta serie histórica.
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