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El catedrático de la ULPGC José Poveda sobre el virus de Nipah: «Es improbable que desate una pandemia»

El catedrático José Poveda asegura que es poco probable que el virus de Nipah desate una pandemia, ya que la transmisión de persona a persona es muy limitada, pese a las medidas de seguridad en aeropuertos

Alerta en la India por el brote del virus Nipah, que la OMS vigila porque puede provocar una pandemia

Alerta en la India por el brote del virus Nipah, que la OMS vigila porque puede provocar una pandemia / PI STUDIO

Las Palmas de Gran Canaria

Las autoridades sanitarias de la India activaron hace unas semanas una alerta tras detectar un brote del virus de Nipah que, por ahora, ha afectado a dos personas en el estado de Bengala Occidental. Las aquejadas son dos enfermeras que trabajan en una clínica privada de Kolkata, a unos 24 kilómetros al norte de Calcuta. Ambas presentaron cuadros clínicos graves, si bien una de ellas ha evolucionado de forma favorable. La otra profesional, en cambio, permanece en coma. Además, un médico y otra enfermera que trataron a una de las pacientes desarrollaron fiebre y tos, y aunque las pruebas han reflejado un diagnóstico negativo en la infección, continúan en observación, junto con otro trabajador sanitario que se encuentra ingresado por manifestar síntomas sospechosos.

El Ministerio de Sanidad de la India comunicó los dos casos positivos el 14 de enero. Desde entonces, la cifra de contactos de bajo riesgo que han sido puestos en cuarentena domiciliaria se ha incrementado y ya roza los 200. Ahora bien, ¿hay riesgo de que este patógeno desate una pandemia? Según afirma José Poveda, catedrático de Sanidad Animal de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) e investigador del Instituto Universitario de Sanidad Animal y Seguridad Alimentaria (IUSA), es poco probable. «La alarma es mayor que las posibilidades reales, ya que la transmisión de persona a persona es muy limitada», valora el experto.

Medidas de seguridad

No obstante, en países como Tailandia o Indonesia, ya se han tomado medidas de seguridad en los aeropuertos para blindarse frente a este foco. De hecho, se han intensificado los chequeos de temperatura y las inspecciones visuales, lo que refleja un escenario similar al vivido durante la pandemia de Covid-19.

Tal y como explica el profesor Poveda, el virus de Nipah es un patógeno zoonótico –se transmite de los animales a los humanos– que emergió por primera vez en 1998 en Malasia. Tres años después, aparecieron los primeros casos en Bangladesh y en la India. Este microorganismo se encuentra clasificado dentro del género Henipavirus, que pertenece a la familia Paramyxoviridae, un grupo de virus que afectan a los sistemas respiratorio y nervioso. «Está relacionado con el virus de Hendra y utiliza como reservorio natural a los murciélagos frugívoros, conocidos como zorros voladores, especialmente los del género Pteropus. En estos animales, el patógeno no provoca enfermedad alguna», detalla el catedrático.

La OMS considera "bajo" el riesgo de expansión del letal virus Nipah tras la alerta en la India

La OMS considera "bajo" el riesgo de expansión del letal virus Nipah tras la alerta en la India / La Provincia / Dlp

Salto a la especie humana

El salto a la especie humana se produce cuando el virus se transmite directamente desde los murciélagos o a través de hospedadores intermediarios, como ocurrió en Malasia con los cerdos, que actuaron como amplificadores. «Cuando infecta a otras especies, incluida la humana, el impacto es muy grave», advierte el investigador.

Tanto es así, que uno de los aspectos más preocupantes es su alta letalidad, pues oscila entre el 40% y el 75%. «Existen dos grandes variantes: la cepa originaria de Malasia y la de Bangladesh. La primera presenta una letalidad cercana al 40%, y la segunda alcanza el 75%», anota José Poveda.

También existen diferencias clínicas en función del linaje. Tal y como describe el profesor, el de Malasia produce, sobre todo, cuadros encefálicos. Por el contrario, el de Bangladesh y la India suele provocar síntomas respiratorios, lo que explica que en estos casos se haya observado una mayor transmisión de persona a persona.

El microorganismo provoca efectos en los sistemas respiratorio y nervioso

«El contagio se produce a través de las gotas que se desprenden al toser, hablar o estornudar. Aun así, esta transmisión es poco eficiente y siempre requiere que haya un contacto muy estrecho», insiste.

Por lo que respecta a la incubación, hay que decir que la primera cepa contempla un tiempo medio que ronda los 14 días, mientras que en la segunda este período es más corto y se sitúa en nueve días.

Sin vacuna ni tratamiento

En la actualidad, no existe una vacuna para proteger frente al contagio o reducir la gravedad de la afección. No obstante, el catedrático informa de que hay unas cuatro profilaxis en fases 1 y 2 de ensayo. «Tampoco hay un tratamiento, aunque hay antivirales que se han utilizado de forma excepcional. Algunos ejemplos son la ribavirina, el favipiravir o el remdesivir», agrega.

Para Poveda, el virus de Nipah es una muestra más de la importancia del enfoque One Health, que vincula la salud humana con la animal y la ambiental. «Nunca hay que perder de vista esta perspectiva y tampoco podemos bajar la guardia frente a las enfermedades zoonóticas», concluye.

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