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La falta de fondos deja a Canarias sin el instituto universitario de análisis económico

El Consejo Social de la ULPGC bloquea la creación del nuevo organismo por una «situación económica» delicada que comparte la Universidad de La Laguna

Un grupo de alumnos en el Campus de Tafira de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Un grupo de alumnos en el Campus de Tafira de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. / La Provincia

Las Palmas de Gran Canaria

La falta de financiación que denuncian tanto la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) como la Universidad de La Laguna (ULL) ya tiene consecuencias directas. El Consejo Social de la ULPGC frenó ayer la creación del Instituto Universitario de Análisis y Evaluación Económica y Social (Ecoval-ULPGC) al enfrentar una escasez de fondos que imposibilita asumir nuevas estructuras que generan un sobrecoste para el que la universidad no está preparada. La decisión evidencia cómo este déficit de recursos –al que se enfrentan ambas universidades canarias– no solo merma la capacidad investigadora y analítica de ambas instituciones, sino que también limita el margen de crecimiento y la capacidad para impulsar proyectos estratégicos.

Aunque el rechazo responde a diversos factores, el órgano señaló, tras la sesión plenaria celebrado ayer, que resulta «imprescindible» situar la propuesta en el contexto económico, financiero y organizativo actual de la universidad y actuar «con prudencia» ante el escenario institucional de la ULPGC. El escenario apunta a una limitación de recursos, a la que se suma la negociación que mantienen las universidades públicas canarias con el Gobierno de Canarias para un nuevo marco de financiación universitaria, del que dependerá «de forma determinante» la sostenibilidad futura de las instituciones académicas. Desde hace años, ambas universidades reclaman una mejora del plan financiero. En este sentido, los equipos de gerencia de las dos instituciones realizaron a finales del año pasado un estudio que concluyó que, de manera conjunta, existe una infrafinanciación de 26 millones de euros.

La situación dista de ser alentadora. Desde la Universidad de La Laguna aseguran que se trata de «un tema que preocupa», especialmente ante el salto de calidad que deben dar ambas universidades y para lo cual necesitan contar con más fondos. Una preocupación que también comparte la ULPGC, actualmente inmersa en un «proceso de análisis y revisión de sus estructuras organizativas», orientado a la racionalización y, en su caso, a la reducción de estructuras existentes. Así lo explicó la presidenta del Consejo Social, Ana Suárez, durante la sesión plenaria, quien añadió que «sin un modelo de financiación universitaria aún definido y con claras limitaciones de recursos económicos y de personal, se exige extremar la cautela ante la creación de nuevas estructuras permanentes».

La falta de fondos

Desde las universidades se confía ahora en que el marco financiero «estable a largo plazo» quede cerrado antes del verano. Un aspecto «imprescindible» para poder fijar el presupuesto del próximo curso. La Universidad de La Laguna afronta la situación con «optimismo», especialmente ante la «urgencia» de una solución. No obstante, la Comunidad Autónoma destina solo un 3,3% de su presupuesto a la enseñanza superior, frente a una media nacional situada en torno al 5%. La cifra se supera en comunidades autónomas como Madrid, donde el porcentaje alcanza el 5,3% o en Andalucía, que alcanza el 6%.

En este contexto, el presupuesto de la ULPGC para 2026 asciende a 194 millones de euros, frente a los 181 millones de la ULL. Ambas instituciones han registrado incrementos de entre el 4% y el 5% en los últomos años, pese a que denuncian una grave infrafinanciación de las universidades públicas canarias durante los últimos 15 años.

Más allá de la financiación y la falta de fondos económicos estables, el informe desfavorable del Consejo Social de la ULPG alude también a la insuficiente acreditación de recursos humanos y materiales; a la ausencia de informes preceptivos sobre la viabilidad de las titulaciones ofrecidas; y a la falta de una justificación sólida del valor añadido estructural que aportaría este nuevo instituto en su configuración actual a la vida universitaria. Sin embargo, el Consejo Social deja abierta la posibilidad de reconsiderar la iniciativa en el futuro «siempre que se subsanen las carencias detectadas y se den las condiciones de garantía de la sostenibilidad económica de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria». Una situación para la que se espera encontrar solución una vez se apruebe el nuevo plan de financiación.

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