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El ‘boom’ económico pospandemia lleva el empleo a su récord pero crea pocos negocios

El efecto del trabajo parcial y discontinuo y el impulso de los planes públicos dispara la ocupación un 19% mientras el número de empresas se estabiliza

Varios camareros atienden las mesas de una terraza.

Varios camareros atienden las mesas de una terraza. / Carsten W. Lauritsen

Santa Cruz de Tenerife

Canarias cerró 2025 con un nuevo récord de empleo, 1.043.600 personas ocupadas. Una cifra que se ha disparado por el auge económico que ha experimentado la región en los últimos años al calor del boom turístico postpandemia. El incremento del número de personas que están trabajando se explica por el auge del empleo en todos los ámbitos: la administración pública, la aparición de nuevos autónomos y la contratación por parte de las empresas. Pero en este último segmento, el Archipiélago experimenta lo que parece ser una paradoja: mientras la cantidad de personas en plantilla se ha disparado casi un 19%, el número de nuevos negocios se ha estabilizado e, incluso, si se tienen en cuenta estrictamente las cifras del cierre del año, han descendido desde el año anterior a la pandemia. ¿Cómo es posible que menos empresas estén dando trabajo a más de 100.000 nuevos trabajadores? La explicación debe buscarse analizando no solo la cantidad de ese empleo que se ha creado, sino sus características. De manera que las cifras han engordado tanto por el efecto del auge del trabajo parcial, los contratos fijos discontinuos y también por los planes públicos que fomentan la contratación.

De acuerdo con las empresas inscritas en la Seguridad Social, –y que, por lo tanto, son aquellas que tienen trabajadores a su cargo– en Canarias había el pasado mes de diciembre un total de 61.191 sociedades. ¿Muchas o pocas? Lo cierto es que son algunas menos de las que había en el Archipiélago cuando finalizó el último ejercicio de normalidad antes de la emergencia sanitaria, 61.947. El número parece haberse estabilizado en los últimos tiempos en torno a las 61.000 empresas y, de hecho, la creación de negocios no ha experimentado el despegue que sí han registrado los datos de empleo.

Esas 61.191 sociedades que hay en Canarias dan trabajo a un total de 756.001 personas. Son 118.718 más que las 637.283 que formaban parte de las plantillas en 2019. Por lo que, mientras los empleos han aumentado un 18,6%, el número de empresas ha descendido un 1,2%.

En una región en la que el tejido empresarial está conformado mayoritariamente por pequeñas empresas de menos de diez trabajadores, ¿habrá cambiado entonces la estructura empresarial en Canarias y sus empresas habrán ganado tamaño? No lo parece, al menos, no en la proporción necesaria para dar cabida a tantos nuevos trabajadores. Hace seis años apenas un 2,4% de las sociedades isleñas tenía más de 50 trabajadores. En la actualidad, este segmento empresarial representa más o menos lo mismo, un 2,8% del total. Las que sí se han elevado son las que cuentan con entre 10 y 49 trabajadores, que han pasado del 12,4% al 14% en estos años. Entorno al 11% se mantienen las de entre seis y nueve trabajadores. Eso sí, las de menos de cinco empleados eran el 85% hace seis años y hoy en día son el 82,2% de toda la estructura empresarial en Canarias.

Ligeros cambios, por tanto, que no explican por si mismos, el extraordinario desarrollo del empleo. «La dimensión de la empresa en relación al número de empleados sí que ha crecido», expone José Miguel González, el director de consultoría en la empresa Corporación 5, y ha habido un incremento notable de la contratación indefinida «por una razón económica pura y dura, el crecimiento es la variable principal». Pero para explicar por qué el empleo ha crecido tanto y de forma tan independiente a la creación de empresas hay que fijarse en su composición. De esta manera, aunque los cotizantes a la Seguridad Social han alcanzado números récord, «no ha ocurrido lo mismo con el número de horas trabajadas», explica González. Algo que podría explicarse a través de la expansión del trabajo parcial. Por ejemplo, cuando un mismo puesto de trabajo para una jornada completa está cubierto por más de una persona. Las horas trabajadas son las mismas, pero se contabilizan dos ocupados.

Algo similar ocurre con el incremento de los contratos fijos discontinuos, la modalidad que vino a sustituir a los contratos temporales tras la reforma laboral de 2021. Un tipo de relación laboral, que a pesar de que se considera indefinida, regula un trabajo que se realiza de manera intermitente. Pero un trabajador fijo discontinuo aparecerá en las estadísticas de empleo como ocupado aunque solo haya trabajado un día durante ese mes. Una circunstancia que puede generar una distorsión las cifras. «No es un error estadístico, es falta de información en relación a contratos y números de horas contratas, que es valiosa y necesaria para conocer la realidad», detalla González,

La tercera variable que explicaría este incremento laboral sin que se haya producido un aumento del número de negocios son los planes de empleo fomentados por el sector público. «Tienen un efecto acordeón, generando de forma puntual un incremento de trabajadores», detalla.

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