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Canarias fortalece su red para blindar las emergencias en caso de apagón

El Gobierno regional trabaja para ampliar el número de operadores que pueden inyectar llamadas en el 112 para asegurar el acceso a los ciudadanos

Foro Telefónica El Día

Andrés Gutiérrez

Santa Cruz de Tenerife

El 28 de abril del año pasado, la Península sufrió un cero energético que dejó a gran parte del territorio nacional sin luz durante varias horas. Ese blackout acabó provocando en Canarias un apagón en la red de telecomunicaciones que impidió conectarse a internet y realizar llamadas desde teléfonos fijos y móviles. Una desconexión que ocasionó que durante tres horas los ciudadanos no pudieran comunicarse de forma directa con los servicios de emergencia en las Islas. Tres horas en las que el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes) 112 Canarias calcula que se dejaron de recibir 650 potenciales llamadas y de atender, al menos, 150 incidentes de diversa calificación. Un momento crítico, que se generó por los problemas en la red que manifestó el operador que da servicio al 112, y que puso sobre alerta al Archipiélago acerca de la vulnerabilidad de toda la estructura en caso de situaciones de este tipo. Por eso, la región ya está trabajando para reforzar sus conexiones y poder garantizar, al menos, el acceso telefónico a los servicios de emergencia. Así quedó de manifiesto en el foro Telecomunicaciones y redes de emergencia , organizado ayer por Editorial Prensa Ibérica –empresa editora de los periódicos ELDÍA y La Provincia– y que contó con el patrocinio de Telefónica.

Una jornada en la que los representantes de diferentes administraciones públicas y de la propia empresa pusieron sobre la mesa el trabajo que se está realizando para intentar que esto no vuelva a ocurrir. Por un lado, amplificando las conexiones para que estos servicios estén conectados no solo por vía telefónica, sino también a través de satélite y, en algunos casos, con conexiones físicas para garantizar que puedan seguir funcionando. Además, se piensa amplificar el número de operadores que sirven llamadas al 112 –ya que hasta ahora solo había uno que estaba autorizado a remitirlas– y estableciendo prioridades para determinar qué tipo de conexiones deben prevalecer en caso de una caída del servicio y qué actividades deben tener preferencia.

«No hablamos solo de reforzar el 112, sino de poder garantizar el servicio incluso en escenarios extremos, para que el 112 pueda seguir siendo fiable incluso cuando todo lo demás falle», aseguró el consejero de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas de Canarias, Manuel Miranda, durante su intervención que se encargó de inaugurar en el foro. Para ello, consideró fundamental que estos servicios tengan planes de contingencia en los que la resiliencia esté garantizada. Un mandato incluido en una directiva de la Unión Europea (UE), que obliga las administraciones públicas a tener identificadas aquellas entidades y servicios críticos y garantizar su funcionamiento incluso en situaciones vulnerables. De esta manera, estos organismos tienen la obligación de contar con sus propios planes de contingencia para poder actuar en caso de emergencia y continuar prestando un servicio que, debido a sus particularidades, no puede ser suplido de ninguna forma.

«Hemos aprendido de cada crisis y analizado para extraer lecciones y mejorar», detalló el consejero, quien apuntó que Canarias avanza en la tramitación de la nueva ley de Protección Civil para actualizar el marco normativo, reforzar la coordinación entre administraciones y adaptarse a los nuevos riesgos que amenazan el territorio.

Además de estas también se están tomando otras medidas. Una de las principales es tratar de impedir que pueda volver a ocurrir una desconexión de las llamadas a emergencias como sucedió el pasado 28 de abril. Par ello, se va a diversificar la cantidad de operadores que prestan el servicio de llamadas al 112 en Canarias. Así lo explicó durante su ponencia el director del Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes) 112 Canarias, Moisés Sánchez, quien expuso que lo que impidió que llegasen las llamadas de los ciudadanos fue la caída de la red de su principal y único operador, Telefónica, como consecuencia del apagón en la Península.

Hasta ahora, el Cecoes solo permitía que una empresa –que obtenía la concesión a través de una licitación pública– se encargase de hacer llegar las llamadas hasta los centros operativos. Lo que ocurrió fue que aquellos ciudadanos que llamaban aquel día a través de cualquier otra operadora que sí tenía servicio tampoco podían contactar con emergencias porque estas empresas no están autorizadas para introducir llamadas en él, una autorización que tan solo tenía la operadora principal. «Ahora sabemos que esto es una vulnerabilidad», apuntó y aunque reconoció que Telefónica trabaja muy duro para minimizar los riesgos, el servicio está preparando un modelo alternativo a través de la licitación de un nuevo concurso de telecomunicaciones. «Tendremos hasta tres proveedores para garantizar que si uno cae los otros puedan seguir inyectando llamadas en el 112», expuso Suárez.

La situación que se vivió el 28 de abril no fue baladí y los ponentes coincidieron en que la suerte jugó un papel fundamental en que no se produjesen mayores incidencias. «Lo que pasó en la Península con el cero energético es para escribir un libro», valoró el director de Telefónica en Canarias, Juan José Flores, quien apuntó que la electricidad es como la salud «no se valora, hasta que se pierde». De la red eléctrica depende que haya agua, que se pueda pagar con tarjeta de crédito en un mundo en el que cada vez menos gente lleva dinero en la cartera o que funcionen las redes de telefonía. «Ese día tuvimos suerte y no pasó nada, pero vamos a cuidarnos, porque la próxima no se sabe», señaló.

Sin embargo, además de la suerte, la profesionalidad y preparación de todos los equipos de trabajo que se coordinan en la red de emergencias –tanto regionales, como insulares y locales–fue también un factor clave para que se pudiera seguir prestando asistencia. No solo se desplegaron todas las unidades de agentes de seguridad y vehículos sanitarios para facilitar la asistencia a los ciudadanos, sino que se informó a los ciudadanos a través de los medios de comunicación para que se hiciera un uso racional del teléfono móvil. Y los canarios cumplieron. «Tenemos que decir que la sociedad del Archipiélago se comportó de manera responsable y tenemos que creernoslo cuando hacemos las cosas bien», valoró Moisés Suárez, quien comentó que todos los 112 de España han mirado hacia las Islas como modelo.

Prioridades

En una situación de emergencia por apagón de las telecomunicaciones se torna determinante decidir las prioridades. Qué conexiones deben prevalecer y cuáles relegarse si existen problemas que impiden abarcar todos los servicios. El director de Telefónica en Canarias insistió ayer en que el suceso de abril del año pasado ha servido para que empecemos a definir «lo urgente de lo importante». Y por ello, la conclusión es que en Canarias en caso de un fallo en las conexiones «lo que se tendría que garantizar siempre es una llamada de voz, no subir un TikTok, acceder a una web o subir un vídeo de lo que está ocurriendo, lo que debe primar es que cualquier persona pueda llamar a emergencias».

Durante el debate que se produjo en el foro Telecomunicaciones y redes de Emergencia –en el que además de Flores participaron la consejera del Área de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias del Cabildo de Tenerife, Blanca Pérez, y el viceconsejero de Emergencias y Aguas del Gobierno de Canarias, Marcos José Lorenzo–, se resaltó también la necesidad de que el organismo no dependa de un operador único para canalizar las llamadas. «Da la sensación de lo que no funcionó aquel día fue el Cecoes 112, pero no fue así, el servicio siguió funcionando, pero no se podían trasladar las emergencias», explicó Lorenzo.

Pero junto a esto, también es importante tomar otras medidas, como la interconexión satelital de estos servicios y la unión física de la red en algunos casos, a través de cables submarinos, para tener una tribanda que pueda minimizar los riesgos de que el servicio caiga por completo.

Además, Lorenzo también resaltó que es importante «establecer el orden de decisiones que hay que tomar para priorizar servicios básicos en caso de apagón», para garantizar, por ejemplo, el combustible para los grupos electrógenos de los hospitales, o tener localizados a las personas especialmente vulnerables por ser electro dependientes y que se les pueda atender de manera rápida y eficiente, en el caso de que ellos mismos no pudiesen ponerse en contacto con el servicio de emergencias.

Saturación

Otro de los aspectos que también deben mejorarse son la cobertura y las situaciones de saturación de la línea que ya existen en ciertas áreas del Archipiélago en algunas circunstancias y que pueden agravarse en caso de emergencia. Algo que ha quedado ya constatado en algún simulacro que se ha llevado a cabo. Así lo hizo saber la consejera del Cabildo de Tenerife Blanca Pérez, quien advirtió que una de las conclusiones que se había obtenido del simulacro de erupción volcánica que se desarrolló en Garachico el pasado mes de septiembre fue el colapso que sufrió la señal telefónica. «Hay que trabajar en ello para resolverlo», recalcó. Para ello, insistió en que se debe legislar «para priorizar el acceso a los sistemas de emergencia a través de los operadores» en este tipo de situaciones. Y puso de manifiesto la importancia que tienen este tipo de ensayos para aprender a actuar en las situaciones reales.

Por ello, el Cabildo de Tenerife prepara para el mes de mayo un simulacro de emergencia de incendio de interfaz urbano-forestal en Guía de Isora. Se trata de una de las amenazas que más podrían afectar a las Islas en el futuro, ya que este tipo de fuegos, que se desarrollan en entornos donde existe vegetación pero también población, son cada vez más probables por el cambio climático y el cambio en el modo de vida de los isleños. «Los ciudadanos deben estar concienciados y saber cómo deben protegerse y cómo deben proteger sus bienes», resaltó Pérez.

Los simulacros para que no solo la ciudadanía sino también los profesionales puedan interiorizar cómo deben actuar son una de las herramientas más importantes de cara al futuro. Como así resaltaron también Juan José Flores y Marcos Lorenzo durante sus intervenciones en la mesa de debate.

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