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Yaiza Díaz 'renace' con una colección de turbantes oncológicos: "El cáncer de mama ataca a la feminidad"

La periodista está decidida a acompañar a mujeres que, como ella, han tenido que enfrentarse al cáncer y, en esta ocasión, lo hace a través de la moda, con una colección de pañuelos diseñados especialmente para pacientes que hayan perdido el pelo tras la quimioterapia

La periodista Yaiza Díaz luciendo uno de sus turbantes.

La periodista Yaiza Díaz luciendo uno de sus turbantes. / María Pisaca

Santa Cruz de Tenerife

La periodista tinerfeña Yaiza Díaz ha vuelto a nacer. No solo eso, ha ideado una fórmula para que otras mujeres también resurjan y, sobre todo, para que lo hagan con el mismo estilo, sin perder el glamour. En enero de 2024 notó un pequeño bulto en uno de sus pechos y, tres meses después, comenzó la quimioterapia porque le habían detectado un tipo de cáncer de mama muy poco frecuente, el triple negativo, bilateral, sincrónico y portadora del gen BRCA1.

En ese entonces emprendió dos batallas paralelas: la primera, para curarse y sobrevivir a la enfermedad y la segunda, para descubrir qué podía aportar a la sociedad, a las mujeres que podían verse reflejadas en su caso. Ahora, con el tratamiento terminado, se ha metido de lleno con este último cometido a través de un proyecto de divulgación en redes y de una colección de turbantes oncológicos.

El cáncer de mama y los tratamientos que siguen a ese primer diagnóstico atacan de manera directa a la feminidad. «La melena, las cejas, las pestañas y los pechos... todo aquello que, como mujer, dibuja tu cara y es parte de tu personalidad desaparece», explica. El pelo –o, más bien, su ausencia– es lo primero que delata a una paciente oncológica. La tinerfeña, además, atravesó todo este proceso siendo un personaje público. «Yo no sabía que mi pelo era como un buque insignia mío, mucha gente me decía que era mi seña de identidad, pero yo nunca le había dado importancia», confiesa Díaz.

El momento más temido

En su caso, fue cortándolo por partes hasta que llegó el momento en el que se tuvo que rapar. Decidió, entonces, hacerlo público en una gala que presentaba. «Esta noche luzco este turbante que es una seña de identidad de las mujeres que padecemos cáncer de mama, no es solo mi caso, es el de millones de personas en el mundo», de esta forma Díaz anunció que padecía esta enfermedad, que ataca a una de cada ocho mujeres.

Desde portar ese primer pañuelo, hasta presentar su propia colección junto al diseñador de alta costura Diazar han pasado poco menos de dos años. La idea, añade, surgió pensando en lo que ella misma echó en falta durante ese proceso. Algunas de las piezas tienen unas tiras que simulan el pelo, porque a veces «necesitas pensar que tienes tu melena». En el Archipiélago, según subraya, las pacientes tenían muy pocas opciones a su alcance.

La colección

La colección la completan cinco diseños en diferentes colores: Akaal, el turbante rosa palo cuyo nombre significa lo eterno, lo inmortal; Anastasia, el rojo que simboliza el renacer; Adamas, el azul grisáceo que es irrompible e indomable; Reva, el negro; y Eirene, el beige dorado que refleja la paz, la calma que llega tras la tormenta.

Cada pañuelo está compuesto de un 70% de bambú, un 26% de algodón y un 4% de elastano. Se trata de un tejido que combina la suavidad –ya que las mujeres con cáncer suelen tener la piel muy sensible– y la transpirabilidad –para regular la temperatura del cuero cabelludo–. «En esos momentos necesitas una tela que sea agradable, que se pueda llevar todo el tiempo, además, vivimos en Canarias, por lo que suele hacer mucho calor», detalla.

La periodista Yaiza Díaz posa con uno de los turbantes de la colección Renacer

La periodista Yaiza Díaz posa con uno de los turbantes de la colección Renacer / María Pisaca

Al abrir cada caja, las mujeres encuentran un mensaje escrito por la propia Yaiza: «Sé lo que supone mirarte al espejo y reconocer una nueva versión de ti misma; sé lo necesario que es abrazar tu energía femenina para sostenerte, para impulsarte, para renacer».

Una necesidad

El sufrimiento no está reñido con la belleza. La periodista defiende que «verse bonita» es una necesidad también para quienes atraviesan un proceso oncológico, que suele durar años. Para muchas pacientes, la peluca supone un estrés añadido: «Terminas lanzándola porque no aguantas el picor y, aunque hay algunas muy adecuadas, tienen un precio muy elevado».

Con la intención de combinar elegancia y comodidad, Diazar diseñó unas 200 unidades de estos pañuelos, que tienen un precio que ronda los 50 euros y que se pueden encontrar en varias peluquerías, centros de estética y en el centro de yoga Ling Natural, en Santa Cruz de Tenerife. Todos ellos son establecimientos que, de una forma u otra, se han especializado en combatir esta enfermedad y en tratar con clientes que la padecen.

La historia que esconde

El nombre de esta colección, Renacer, no solo refleja esa lucha por resurgir después de un cáncer, sino que también esconde una curiosa historia detrás. La noche antes de que la operaran, Díaz se topó con una canción que no paraba de sonar todo el rato mientras meditaba. Para relajarse mientras estaba en la mesa de operaciones optó por pensar en su padre que, aunque haya fallecido, siempre ha sido su referente y su compañero. «Desperté de la anestesia con una paz increíble, supercontenta y espabilada, hasta las enfermeras se sorprendieron», asegura.

Una vez en planta, tras siete horas y media de intervención, decidió subir una publicación a sus redes sociales para contar que se encontraba bien y recordó aquella canción que no paraba de sonar el día antes. «Justo se titulaba Akaal, que significa inmortal, y yo con la operación acababa de dar un paso muy importante en mi renacer», relata.

Su canal

La presentadora de Televisión Canaria confiesa que lo que más ilusión le hace es encontrarse por la calle a mujeres con alguno de estos turbantes. También le llegan muchas historias a través de redes, sobre todo, de su cuenta Fórmula Triple Rosa (@formulatriplerosa), un espacio en el que aborda el cáncer desde tres puntos: el amor –el propio y el de los demás–, el autocuidado y la ciencia. «Es un juego de palabras, triple porque en mi caso fue triple negativo y rosa por el cáncer de mama, pero además es una fórmula triple porque la combinación de estos tres elementos –amor, autocuidado y ciencia– es igual a cura», explica.

Yaiza Díaz, con el pañuelo rosa de su colección

Yaiza Díaz, con el pañuelo rosa de su colección / María Pisaca

Animada por su oncóloga, optó por crear este espacio porque vio que resolvió bien su situación y que podría inspirar y animar a otras canarias que pasen por un trance similar. «Yo siempre quise quitarme ese peso social», reconoce. En su momento resaltó que no quería compasión ni mensajes de pena; su intención era naturalizar la enfermedad e informar sobre ella, siempre desde la evidencia. Por ello, además de este proyecto, la tinerfeña también prepara un programa para la Televisión Canaria sobre ciencia, tecnología e innovación que se estrenará este año.

Muchas personas creen que del cáncer no se puede sacar nada positivo. Díaz, en cambio, considera que de todo lo malo siempre se puede extraer un aprendizaje. «Fue un salto de madurez, yo no necesitaba un cáncer para apender nada, pero sí que me ha ayudado a perder la verguenza en muchos aspectos, yo misma estoy sorprendida», declara. Eso sí, no quiso crear el canal hasta que no superó la operación, porque tenía claro que no podía dar esperanzas a las demás si su caso no salía bien. «No quería estropear su ilusión, tenían que ver cómo evoluciono». Y así ha sido, desde ese primer anuncio, rapada y con pañuelo, hasta su último vídeo, en el que ya luce una corta pero brillante melena.

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