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Asociaciones europeas se alzan en defensa del pequeño propietario de viviendas vacacionales

Organizaciones de España, Alemania Portugal e Italia proponen diferenciar normativamente al pequeño del gran tenedor, para garantizar un modelo turístico "sostenible"

Encuentro entre asociaciones de pequeños propietarios.

Encuentro entre asociaciones de pequeños propietarios. / LP/DLP

La Provincia

Las Palmas de Gran Canaria

A las puertas de la inauguración de Fitur 2026, se pone en marcha un movimiento europeo sin precedentes en defensa de los derechos de los pequeños propietarios particulares de viviendas vacacionales. La iniciativa está impulsada conjuntamente por organizaciones de España —Federación de Asociaciones de Propietarios de Alquileres Vacacionales y Temporales (Fapavat)—, Alemania —Verband der Eigentümer von Ferienwohnungen und Ferienhäusern e.V.—, Portugal —Alojamento Local Porto e Norte (Alpn)— e Italia —Federazione Nazionale delle Associazioni della Ricettività Extralberghiera (F.A.R.E.)—.

El objetivo es claro y compartido: aunar esfuerzos para defender y preservar la figura del pequeño propietario en el sector de la vivienda turística. La iniciativa parte de la opinión de que quienes fueron el origen y motor del alquiler vacacional en Europa están siendo progresivamente desplazados por grandes inversores, fondos de inversión y grandes tenedores, favorecidos por normativas europeas, nacionales y locales cada vez más restrictivas para el propietario particular. Prueba de ello son las recientes regulaciones aprobadas en ciudades y regiones como Madrid, Barcelona, Roma o la Toscana, donde se ha legislado de facto para expulsar al pequeño propietario en beneficio de quienes controlan edificios completos.

Ante estas políticas, que se replican y extienden por toda Europa, los pequeños propietarios se han organizado para actuar de manera coordinada y exigir con urgencia medidas que garanticen su protección. Cansados de ser "criminalizados y de quedar excluidos de los beneficios del turismo en favor de grandes grupos de presión", alertan del impacto directo que estas normativas tienen sobre su complemento de renta o pensión. Reivindican, además, que son precisamente los pequeños propietarios quienes favorecen la redistribución de la riqueza turística en los distintos territorios, contribuyendo a un desarrollo económico más equilibrado.

La solución que plantean propone una diferenciación normativa clara entre el pequeño propietario y el gran tenedor de viviendas turísticas organizadas en edificios completos. Para ello los colectivos parten de la idea de que solo así puede garantizarse la supervivencia de un modelo turístico tradicional, integrador y sostenible, que respete los derechos de los propietarios particulares y que, además, dinamice y distribuya de forma más equitativa la economía generada por el turismo en los destinos.

La justificación recurrente de estas normativas restrictivas es siempre la misma, explican: la supuesta falta de vivienda residencial y la gentrificación. Sin embargo, "la realidad demuestra que, allí donde se prohíben las viviendas vacacionales de pequeños propietarios, se siguen concediendo licencias para nuevos hoteles o edificios completos destinados al alojamiento turístico", advierten.

Durante la reunión, las organizaciones de los cuatro países acordaron la puesta en marcha de una serie de acciones y medidas coordinadas que se desplegarán de forma progresiva con el objetivo de defender los derechos del pequeño propietario en toda Europa.

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