Desde el caso Arbistar hasta el Tradex: el engaño piramidal se asienta en Canarias
Empresarios canarios han urdido farsas de inversiones con la misma estructura, basada en invertir el dinero de los nuevos clientes para pagar a los anteriores

Santiago Fuentes Jover, el empresario catalán afincado en Tenerife que fundó Arbistar / MIGUEL ÁNGEL AUTERO
Benyara Machinea
El mundo de las criptomonedas se ha convertido en una trampa de la que se aprovechan algunos estafadores para engañar a personas que no están familiarizadas con el negocio y lograr grandes beneficios personales mediante mentiras piramidales. Desde el caso Arbistar hasta el Tradex, Canarias ha sido testigo de macrofraudes que comparten una misma estructura. Un esquema tipo Ponzi que se ha consolidado como el principal timo y que se basa en dar una apariencia de credibilidad con beneficios inmediatos procedentes del dinero de otros inversores.
Quien sentó un precedente en este sentido, en el que después se basaron otros criminales, fue el empresario catalán asentado en el sur de Tenerife Santiago Fuentes Jover, que, junto a su socio Diego Felipe Fernández Nojarova, logró estafar cerca de 200 millones de euros a unas 32.000 personas. Prometía que el dinero iba a ir destinado a un programa informático que, aparentemente, usaba nuevos algoritmos para generar las ganancias.
Se trata de la plataforma Arbistar 2.0, cuyo producto estrella, el denominado Community Bot, gestionaba los fondos de miles de usuarios. Como es habitual en estas estafas, el dinero de los nuevos clientes se empleaba para pagar a los anteriores, bajo la apariencia de que se trataba de beneficios, con paneles digitales que mostraban falsas rentabilidades. Las retiradas de dinero fueron posibles durante un tiempo, lo que daba credibilidad a la red. Sin embargo, la plataforma colapsó en septiembre de 2020 y se interrumpieron de un momento a otro los pagos, lo que destapó el fraude.
Este tipo de timos cae cuando no es posible continuar con los pagos y se destapa el engaño
La Audiencia Nacional sentenció el caso en septiembre del año pasado y acordó una pena de ocho años de prisión para Fuentes Jover y de seis años para su socio. El fallo les instó, además, a indemnizar a los 9.494 perjudicados identificados en base al valor en euros de los bitcoins transferidos a Arbistar, que se calculó según la cotización media del bitcoin a la fecha de la sentencia tras descontar las cantidades ya recuperadas por cada inversor.
Otro de los más sonados es el caso Tradex, que recibe el nombre por la sociedad mercantil liderada por Mukesh Daswani y Francisco Imobach Pomares que presuntamente defraudó más de dos millones y medio de euros a un centenar y medio de personas. El caso, cuyo juicio concluyó el miércoles en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife, se basa en el mismo modelo, en el que cayeron tanto ingenieros como policías, arquitectos, abogados, autónomos y familias de ahorradores.
Falsas promesas
Muchos de los afectados no conocían cómo era el proceso para invertir en bolsa y decidieron confiar en los empresarios tras escuchar sus promesas de que obtendrían el capital transferido con un beneficio del 50% a los dos meses de la firma del contrato. Una vez más, el boca a boca de quienes lograban las ganancias iniciales logró extender la fama de la red fraudulenta y captar a nuevos clientes.
El 22 de julio de 2022, Mukesh Daswani reconocía a su equipo que no quedaba dinero para seguir pagando los beneficios desorbitados que le había prometido a sus inversores. Y, horas después, abandonaba el timón del barco cogiendo un vuelo a Emiratos Árabes Unidos y dejando tirados a sus colaboradores y a todos los clientes que le habían confiado sus ahorros.
El juicio contra los presuntos responsables del engaño quedó visto para sentencia y está pendiente de que el tribunal determine las posibles responsabilidades penales. La Fiscalía pide para el cabecilla de la trama una condena de 12 años de prisión, además del pago de indemnizaciones que ascienden a casi dos millones y medio de euros.
Caso FX Winning
Por otra parte, vinculado a los comienzos de Arbistar 2.0, se encuentra el empresario David Merino Quintana, presunto cabecilla de una de las mayores estafas internacionales con criptomonedas que se fraguó desde un local de coworking de Las Palmas de Gran Canaria. Se trata de FX Winning, una plataforma que empezó a funcionar en abril de 2020 y que auguraba beneficios constantes a sus clientes. Junto a su socio Rafael Brito Cutie, fraguó un supuesto entramado que defraudó millones de euros, dólares y criptodivisas a miles de ahorradores de todo el mundo.
El empresario atrajo en solo tres años a más de 15.000 inversores de una treintena de países, que habrían perdido alrededor de 460 millones de euros. Entre las víctimas se encuentra medio millar de españoles que no han logrado recuperar 39 millones del dinero que invirtieron.
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