Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La batalla de Santiago para recuperar a su hija, declarada en desamparo: "No me imagino un futuro sin ella"

El grancanario, tras más de un año de trámites, está apunto de conseguir que la menor se reintegre en su hogar

Santiago García junto a su hija

Santiago García junto a su hija / Andrés Cruz

Santa Cruz de Tenerife

Santiago García abraza con fuerza a su hija porque hubo un momento que pensó que podía perderla. En octubre de 2024 los servicios sociales de la Aldea de San Nicolás, en Gran Canaria, se pusieron en contacto con él para informarle de que la menor había sido declarada en desamparo y que, por tanto, el Gobierno de Canarias había asumido su tutela. Por ese entonces, el progenitor trabajaba fuera de la Isla y, sin pensarlo dos veces, dejó su puesto para demostrar que merecía una segunda oportunidad; que tenía que recuperar a la pequeña para que esta crezca rodeada de amor y de su familia.

En este caso, la buena predisposición es un punto a favor, pero no lo es todo. Lo primordial es que el niño afectado nunca tenga que volver a vivir una situación similar. Para lograrlo, se realiza un control estricto que, como todo proceso relacionado con la Administración, requiere de un buen volumen de papeleo, visitas y mucha paciencia. El grancanario, por ejemplo, lo tenía mucho más complicado porque la menor ni siquiera tenía sus apellidos. «Desde el primer momento los técnicos me cuestionaron mucho por ello, pero era necesario», reconoce. Aunque siempre ha estado involucrado, sin ese reconocimiento oficial no tenía derechos como padre, por lo que la niña tuvo que quedarse con otro familiar, la primera vía por la que se suele optar en estos casos. La situación allí se complicó y la menor acabó en un hogar con otros chicos que atravesaban una situación similar.

En paralelo, el progenitor inició todos los trámites y, una vez modificó los apellidos, los técnicos entraron a evaluarlo. Desde el Gobierno señalan que la valoración fue positiva y que además ha puesto mucho de su parte, por lo que ese trabajo ha dado sus frutos. «No teníamos dudas de que la pequeña iba a estar bien con él», destacan fuentes de la Administración.

Un proceso largo

García comenzó a ver a la niña en visitas de una hora cada dos días y, a los tres meses, ya le habían dado días completos. En junio de 2025 se la entregan con un permiso de estancia, por lo que ahora solo queda un paso: concluir la documentación para por fin reintegrar a la menor con su padre. «Me ha costado mucho tenerla de vuelta, al principio no entendía por qué el proceso seguía alargándose, pero es necesario para que no caigan en malas manos», confiesa García. Aunque de manera oficial aún no tiene la custodia, ya conviven juntos. Según apunta, no solo ha sido un proceso tedioso, sino que además ha tenido que gastar mucho dinero. «Es un cúmulo de cosas, hay gente que no aguantaría esta situación, a mi me ha costado mucho, pero me las apaño para llevarla al cole, recogerla y que no le falte de nada para que esté bien», añade.

El proceso ha sido especialmente duro desde el aspecto psicológico. «La niña me preguntaba por qué no podía quedarse conmigo y a mí se me partía el alma, está en una edad que es una esponja y no quiero que se traumatice», relata. Ahora, no se imagina un futuro sin su hija y seguirá luchando todo lo que pueda para que así sea.

149 niños han vuelto a su hogar

Como ocurrirá con esta menor, un total de 149 niños canarios han sido reintegrados en su familias desde julio de 2023, mes en el que arrancó la legislatura. Cuando el proceso culmina en este punto, con el protagonista de vuelta en su hogar, se puede decir que ha sido un éxito para la familia y también para el propio sistema.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents