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La gripe pasa factura al HUC: la falta de espacio satura las urgencias

Personal del HUC denuncia que, pese a los meses de mejora que ha brindado la nueva organización interna, la infraestructura aún supone un escollo para la atención a los pacientes

Un hombre en el Servicio de Atención al Usuario de  Urgencias del HUC.

Un hombre en el Servicio de Atención al Usuario de Urgencias del HUC. / Arturo Jiménez

Verónica Pavés

Verónica Pavés

Santa Cruz de Tenerife

El pico de gripe ha mostrado las costuras del Hospital Universitario de Canarias. El limitado espacio con el que cuenta el hospital ha provocado un desborde de su capacidad para albergar pacientes que, en los últimos días, han acabado de nuevo ocupando lugares que no corresponde a la atención sanitaria. Según los trabajadores, durante los últimos días se ha producido un aumento de demanda en las urgencias debido, especialmente a la descompensación de pacientes pluripatológicos, que, además, al ser más mayores, tienen más riesgo de quedarse encerrados pese a tener el alta.

Mejoras en Urgencias

Así lo han contado los sindicatos, que argumentan que, sin embargo, hay una mejora palpable de la situación de las urgencias con respecto a años previos. «Desde que entró la nueva jefa el año pasado, ha mejorado mucho», sentencia Levy Cabrera, secretario general del Sindicato de Médicos de Santa Cruz de Tenerife. Cabrera destaca que los cambios en la organización interna, entre las que se encuentra un límite al número de guardias que puede hacer un médico cada mes o las modificaciones de los circuitos asistenciales, «han ayudado a mejorar mucho» su situación de partida.

Cabe recordar que la histórica saturación del hospital había llevado al anterior gerente, Adasat Goya –ahora director del Servicio Canario de la Salud (SCS)– a tomar distintas medidas para mejorar unas urgencias que llegaron a ser caóticas.

Sus medidas se basaban en reorganizar el servicio para optimizar la infraestructura y los recursos humanos existentes. Unas medidas que, posteriormente, se han completado con contratación de personal. «Este febrero contratarán a otros cinco médicos y ya tendremos la plantilla de facultativos de urgencias hospitalaria completa», explica Cabrera.

Sobre las mejoras también se manifiesta Alejandro Gordillo, representante del sindicato de enfermería Satse en el Hospital Universitario de Canarias (HUC). Gordillo admite que «las urgencias llevaban un tiempo bastante bien, como hacía un tiempo que no veíamos». Sin embargo, ambos coinciden en que el espacio sigue siendo insuficiente. Por esta razón, en momentos de gran afluencia de pacientes –el sindicato médico los cifra en los 300 diarios–, las urgencias se desbordan.

Pacientes por doquier

De hecho, como insiste Gordillo, en ocasiones puntuales los profesionales sanitarios se han visto obligados a utilizar zonas que no están habilitadas para ello –como salidas de emergencia– para colocar a pacientes. «En su día esta zona fue cerrada por inspección de trabajo, pero por las noches se abre y se cierra a primera hora», explica el enfermero.

Gordillo narra incluso como en alguna ocasión las ambulancias se han quedado atascadas a su llegada al hospital. «Hemos visto cómo algunas ambulancias han quedado inoperativas por estar pendientes de camillas», recalca el portavoz de Satse, que indica que, incluso, una ambulancia medicalizada que portaba un paciente crítico tuvo que esperar porque reanimación estaba "colapsada".

Preguntado por el asunto, el Hospital Universitario de Canarias se ha ceñido a desmentir esto último. «No ha habido en ningún momento retenciones de ambulancias en Urgencias, puede que hayan coincidido, pero no han estado retenidas».

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