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42 Festival de Música de Canarias

El Cuarteto Quiroga exhibe «el nivel top» de los grandes genios

La formación de cuerda, que actúa este miércoles en el Teatro Leal de Tenerife y el jueves en el Teatro Pérez Galdós a las 19.30 horas, ofrece un repertorio español de máxima calidad y virtuosismo.

Los cuatro componente del Cuarteto Quiroga en una imagen reciente.

Los cuatro componente del Cuarteto Quiroga en una imagen reciente. / E. D.

Las Palmas de Gran Canaria

El paso del Cuarteto Quiroga por el 42 Festival de Música de Canarias es, sin duda, uno de los momentos más importantes del programa. El conjunto residente del Museo Cerralbo de Madrid ofrecerá tres piezas de los siglos XVIII, XIX y XX en dos conciertos hoy en el Teatro Leal de Tenerife y mañana en el Teatro Pérez Galdós, a las 19.30 horas.

Pero lo que hace a esta convocatoria en única es por el repertorio que exhibe. «Para la mayoría de los compositores es un reto escribir cuartetos de cuerda», señala el viola Josep Puchades, uno de los componentes de la formación que durante una década formó parte de la prestigiosa Mahler Chamber Orchestra. «Este formato es la piedra de toque que determina muchas veces si un compositor es de calidad o no, si realmente está en el nivel top de los genios, y por ese motivo los músicos se esfuerzan mucho en sus cuartetos de cuerda porque determina su talento real, y por eso esta música es absolutamente maravillosa, sin parangón comparado con otros conjuntos».

La radiografía del autor

Algo que refuerza la violonchelista Helena Poggio, otro de los integrantes, catedrática de música de cámara en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. «En el cuarteto es donde el compositor vuelca realmente toda su personalidad más íntima, su esencia musical», añade. «En una gran sinfonía tienes tantas voces, tantos timbres y tantos efectos, que al final se tapan entre el viento, la percusión y la cuerda, pero cuando tienes cuatro instrumentos que en teoría suenan iguales, pero con diferentes tamaños y registros, no te puedes esconder a través de efectos ni grandes volúmenes. Por eso es la mejor radiografía del compositor. Cuando hay un cuarteto de cuerdas ahí se ve toda la verdad sobre un músico: la calidad y la factura de su música auténtica».

Referente

El concierto comienza con el Cuarteto para cuerdas en Re menor op. 6 nº2, de João Pedro de Almeida Mota, que llegó a ser músico de la Corte y es todo un referente del tránsito de influencias musicales entre Portugal y España durante los siglos XVIII y XIX. Luego da un salto hacia la modernidad de la mano de Rodolfo Halffter y sus Ocho Tientos, op. 35 que compuso durante su etapa de exilio en México -tras la Guerra Civil española-y se caracteriza por su diálogo entre tradición y vanguardia, un compendio de ecos que resuenan entre el Siglo de Oro español y la abstracción contemporánea. Finalmente, el Cuarteto regresa al Romanticismo temprano con el Cuarteto de cuerda nº 1 en re menor, de Juan Crisóstomo de Arriaga, conocido universalmente como “el Mozart español” dada su prematura genialidad. Sobre estas obras, el viola subraya que «el repertorio clásico siempre es muy diáfano, tienes que entender muy bien la estructura, pero la obra de Halffter está llena de virtuosismos, es la más compleja técnicamente, y luego está el reto de entender el lenguaje de cada compositor».

Defensores de la música española

Puchades subraya que «el Cuarteto Quiroga somos firmes defensores de la música española. Y presentamos un programa íntegramente español de muy alta calidad porque aunque Almeida fuera portugués pasó toda su vida profesional en España, en la corte de Carlos IV». Por su parte, Helena Poggio añade que «intentamos siempre juntar el repertorio clásico con una revisión crítica muy al detalle de la escritura con cierta visión historicista, mirando cómo se tocaba en aquella época, y tratar de reproducirlo de la forma más acorde posible aunque tengamos un espíritu del siglo XXI».

Y por ese motivo, el programa es realmente interesante «porque abarca tres siglos. Por un lado, con Almeida que es de la quinta de Bocherini, un poco anterior a Mozart. Luego con el Romanticismo del siglo XIX a través de Arriaga, el Mozart español que, lamentablemente, murió tan joven, no había cumplido los veinte años, con lo que podía haber escrito. Y por último a través de Rodolfo Halffter, pleno siglo XX, de un compositor de una saga muy importante de músicos en España. De hecho en su momento estrenamos dos de los cuartetos de Cristóbal».

Aparte de estos dos integrantes, la formación se completa con el violinista Aitor Hevia, que ha ejercido como solista junto a orquestas nacionales como la Sinfónica del Principado de Asturias o la Sinfónica de Tenerife y la violinista Carole Petitdemange, reconocida internacionalmente por su etapa al frente del Cuarteto Ardeo. Dos violines, un chelo y una viola, instrumento un poco más grande y grave que está a medio camino entre los dos anteriores. «El repertorio de cuarteto de cuerda es tan vasto y amplio, y al mismo tiempo tan excelente y maravilloso, que no daría tiempo en una vida a tocarlo todo entero», puntualiza Poggio. «Hay repertorio de sobra, desde Clasicismo hasta nuestros días. Y aunque tenemos un compromiso con la música española, nos encantan conocer músicas de todas partes, compositores vivos actuales que nos motiven mucha por el poder trabajar». Al final «tocamos un repertorio tan fantástico que no nos va a dar tiempo de hacer todo lo que realmente queremos».

Beethoven

Un ejemplo de la dimensión que tenía los cuartetos de cuerda para los grandes compositores de la historia es el del mismísimo Beetoven que Puchades explica de forma elocuente. «Compuso nada menos que 15 cuartetos de cuerda que son de un nivel tan alto que tardó muchísimo tiempo en completarlos». Pero su influencia fue tan importante que a partir de entonces «muchos músicos empezaban a componer este tipo de música y lo dejaba porque tenían miedo de no lograr el nivel que deseaban» si los comparaban con el genio alemán. «Los cuartetos de Beethoven son parte de su obra fundamental, tanto como sus sinfonías o las sonatas para piano», añade. Desde que se formaron en 2003 hasta ahora, el Cuarteto Quiroga ha publicado un total de ocho álbumes hasta el momento. Su último trabajo, Atomos: the art of musical concentration, incluye muchas piezas del siglo XXI. «Actualmente, se componen incluso más obras para cuarteto que antes», afirma Puchades. «Todos los compositores lo asumen como un reto y hay un repertorio de una gran calidad». Finalmente, ambos intérpretes recuerdan su anterior visita a Canarias hace siete años. «Visitamos todas las islas y tocamos con Marta Argerich con un programa muy rompedor y especial»

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