Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El invierno regala a Canarias un diciembre lluvioso tras 12 años de sequía

Los frentes de las borrascas ‘Bram’, ‘Emilia’ y ‘Francis’ proporcionan a lasIslas el cierre del año más húmedo y frío de la última década

Un hombre se refugia bajo su paraguas mientras espera a que escampe.

Un hombre se refugia bajo su paraguas mientras espera a que escampe. / María Pisaca

Verónica Pavés

Verónica Pavés

Santa Cruz de Tenerife

El inicio del invierno ha regalado a Canarias el diciembre más lluvioso en 12 años y el más frío desde 2008, es decir, de los últimos 17. No es de extrañar, pues en el cierre del año 2025 los termómetros se han situado en unos 15,6 grados, lo que supone 0,7 grados menos de lo normal para esta época. Una caída de las temperaturas tiene relación directa con la llegada de los frentes de diversas borrascas a las Islas, que no solo han obsequiado a los canarios con abundantes lluvias, sino que también han propiciado una estampa de blanca navidad.

Son algunos de los datos que se sustraen del avance climatológico de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) que asocia este cambio en el patrón atmosférico de los últimos años al paso de los frentes asociados a tres borrascas de alto impacto: Bram, Emilia y Francis. La consecución de cada una de ellas dejó en el Archipiélago una media de 75,3 litros por metro cuadrado de precipitaciones acumuladas, el doble (133%) del valor esperado.

Sin embargo, en el análisis realizado por la Aemet también queda patente que las lluvias en diciembre ya no son lo que históricamente eran. Y es que estos 75,3 litros por metro cuadrado quedan lejos aún de los 100 litros por metro cuadrado que, a finales del siglo XX, se alcanzaba de manera habitual en el Archipiélago.

La sequía más larga

Son varias las evidencias que lo constatan. Por un lado, antes de estos 12 años de predominio de sequía en diciembre, el periodo más seco que había vivido Canarias hasta el momento se prolongó durante tan solo seis años, entre 1978 y 1983. Es decir, se prolongó la mitad que el periodo de sequía actual –el más largo de la serie histórica–. Por contra, tras esos seis años, Canarias vivió otros siete años húmedos en una década (1984, 1987, 1989, 1990, 1991, 1992, 1995). Un número que se asemeja a la cantidad de años que han tenido diciembres húmedos este siglo (2001, 2002, 2004, 2005, 2008, 2009, 2013 y 2025), con la diferencia de que se han distribuido no en diez, sino en 25 años.

La lluvia fue equitativa en ambas provincias, pero su llegada fue más inusual en la provincia de Las Palmas de Gran Canaria. Así, si bien en esta provincia se registraron 72,8 litros por metro cuadrado y en Santa Cruz de Tenerife 78,3 litros por metro cuadrado, en el caso de las islas orientales, estas precipitaciones constantes han logrado la novena posición en el ranking de diciembres más húmedos de la provincia, con casi el triple de precipitaciones de lo esperado (189%). En Santa Cruz de Tenerife, pese a llover más, el mes no ha destacado entre otros años, pues es el vigésimo séptimo más húmedo de la serie. Esta diferencia es consecuencia de la deriva más seca de la provincia oriental.

Tres periodos de lluvia

Las lluvias se dividieron en tres periodos consecutivos. El primero, desde el 1 al 11 de diciembre, las precipitaciones fueron, en general, débiles y se concentraron entre los días 1 al 5 y 10 y 11, afectando sobre todo a zonas norte de Tenerife, norte y este de Gran Canaria, Lanzarote, zonas altas de la Gomera, el Hierro, La Palma, y, de forma poco significativa a Fuerteventura. Los días más lluviosos en este periodo fueron las asociadas a un frente, ya en frontólisis, asociado a la borrasca Bram que llegaron a Canarias el día 10.

El siguiente periodo lluvioso estuvo asociado a la borrasca Emilia que protagonizó la meteorología de Canarias entre el 12 y el 14 de diciembre. El frente dejó lluvias muy persistentes y generalizadas en todo el Archipiélago, que llegaron a ocasionar granizo y que, además, dejaron una abundante nevada en las cumbres de Tenerife y de La Palma. Estos días registraron las precipitaciones más intensas en todas las Islas. Destacó, en este sentido, la Vega de San Mateo, en Gran Canaria, donde se acumularon 150,4 litros por metro cuadrado en un día. Por su pate, donde llovió con más intensidad en menos tiempo fue en Candelaria, en Tenerife, donde llegaron a caer 51,6 litros por metro cuadrado en una hora.

Enclaves más lluviosos

Los enclaves más lluviosos del mes fueron Valleseco (Gran Canaria) con casi 300 litros por metro cuadrado acumulados; Las Mercedes y El Sauzal (en Tenerife) con más de 265 y 255 litros por metro cuadrado, respectivamente y Tejeda, también en Canaria, con 210 litros por metro cuadrado acumulados en todo diciembre.

Las precipitaciones han conseguido dar un vuelco al año hidrológico que comenzó en octubre con una tendencia hacia la sequía. Con una precipitación acumulada de 130,6 litros por metro cuadrado, el Archipiélago ha alcanzado la situación de normalidad. Sin embargo, existe una notable diferencia entre provincias, pues si bien en Las Palmas de Gran Canaria, gracias a las precipitaciones de este mes, el carácter del año hidrológico ha cambiado a «húmedo», en Santa Cruz de Tenerife estas lluvias no han sido suficiente como para cambiar la tendencia de sequía. En esta provincia apenas ha llovido el 89% de lo normal.

Un diciembre frío

Diciembre no solo ha sido lluvioso, también bastante más frío. Según la Aemet, los termómetros se han situado en 15,7 grados de media, lo que lo ha situado entre los diciembres más fríos vividos en Canarias.

Por altitudes, las mínimas más bajas de las zonas cercanas a la costa se registraron en el Aeropuerto de Lanzarote con 11,2 grados; en medianías bajas (201 y 1.000 metros), fue en Ravelo (El Sauzal, Tenerife) la que registró la mínima más baja: 1,3 grados a 922 metros. En lo que se refiere a los enclaves de medianías altas o alta montaña se registraron 0,7 grados de mínima en El Corral de los Juntos, en la Vega de San Mateo a 1.702 metros. Por último, en las estaciones de cumbre, fue en la montaña de Izaña a 2.369 metros, cerca a las Cañadas del Teide, la que registró la temperatura más baja: -2,9 grados.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents