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Acuerdo nacional para la reparación

Más apoyo para las víctimas canarias de la pederastia en la Iglesia

La voz de las víctimas canarias de la pederastia en el seno de la Iglesia espera que el acuerdo alcanzado para la reparación saque a la luz más casos ocurridos en las Islas

Ciro Molina (con suéter rojo en la parte superior) este viernes en la reunión en la Moncloa con Pedro Sánchez.

Ciro Molina (con suéter rojo en la parte superior) este viernes en la reunión en la Moncloa con Pedro Sánchez. / EFE

Patricia Martín

Santa Cruz de Tenerife / Madrid

«Ha llegado la hora de que las víctimas de la pederastia en el seno de la Iglesia en Canarias, que son muchas más de las reconocidas, reciban más apoyo, encuentren el contexto para denunciar sus casos y se beneficien de la reparación que merecen». Ciro Molina, un joven de 37 años que sufrió abusos sexuales por parte de un cura en Tenerife cuando tenía entre 9 y 15 años, cree que el acuerdo anunciado el jueves entre el Gobierno nacional y la jerarquía católica para crear el sistema de reparación a los afectados es «una gran oportunidad» para que otros canarios que padecieron esta lacra den a conocer su sufrimiento y reciban el «reconocimieno que merecen».

El tinerfeño Ciro Molina, que llevó su caso a la justicia pero el procedimiento se archivó al prescribir los hechos, estuvo este viernes en la reunión del presidente del Ejecutivo nacional, Pedro Sánchez, con representantes de las asociaciones de víctimas celebrada en la Moncloa. «Hace unos años parecía impensable que la Iglesia católica española se comprometiera a compensar a los afectados por la pederastia en sus congregaciones, pero ahora se ha conseguido», subrayó nada más terminar el encuentro en Madrid.

Molina acudió como portavoz en Canarias de la asociación nacional Infancia Robada (Anir). Su testimonio, de hecho, está entre los recabados por el Defensor del Pueblo que han permitido una aproximación a la verdadera dimensión que tuvieron los abusos sexuales de sacerdotes durante tantos años. Tanto él como el resto de representantes invitados a la reunión se sorprendieron cuando poco antes de comenzar se enteraron de que además del ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, iba a estar presente Pedro Sánchez.

«De repente apareció el presidente, nos llevaron a las escaleras de acceso a la Moncloa para posar en una foto y pudimos conversar con el presidente», cuenta Ciro Molina, que añade: «Allí nos dijeron lo que ya sospechábamos los portavoces de los colectivos: los obispos habían cedido y aceptado el acuerdo por las fuertes presiones que ejerció el Vaticano». Este tejinero, que trabaja en la integración de menores en riesgo de desamparo en la Isla, mostró su «alegría» por el «gran paso» dado, si bien aclaró que «ahora hay que rubricar el acuerdo y desarrollar las fórmulas para garantizar las compensaciones económicas y morales».

El encuentro de Pedro Sánchez y Félix Bolaños con las víctimas de los abusos sexuales se extendió durante una hora y cuarto. El motivo fue explicar, por parte del Ejecutivo, los detalles del acuerdo de reparación rubricado con la Conferencia Episcopal. Un pacto que contempla que la Iglesia pagará las indemnizaciones económicas o de cualquier naturaleza que soliciten los afectados, cuyos casos hayan prescrito, bajo la tutela del Defensor del Pueblo, que será la institución encargada de elaborar las propuestas de reparación y dirimir en caso de conflicto entre las partes.

Ciro Molina, voz de los isleños que sufrieron abusos, espera que más casos salgan a la luz

Las asociaciones de víctimas hicieron una valoración «positiva» del acuerdo, pero llegaron a la reunión con una larga lista de peticiones. Entre ellas, víctimas como el tinerfeño Ciro Molina pidieron al Gobierno que «desbloquee» la ley de imprescriptibilidad penal de los delitos de pederastia. Esta norma lleva dos años paralizada porque, según Miguel Hurtado, primer denunciante del caso de abusos en la Abadía de Montserrat (Barcelona), «el Ministerio de Justicia ha prorrogado ‘sine die’ los plazos de enmiendas, tanto a la totalidad, como al articulado».

En la reunión, Bolaños «se ha comprometido, de forma contundente, a hacer lo que esté en su mano para que la norma salga adelante esta legislatura», según dijo Hurtado al término del encuentro. De entrada, el ministro aceptó que su equipo celebre varias reuniones con las víctimas y los ponentes de la norma, en las próximas semanas, con el objetivo de «desbloquear la ley», lo cual llena a los impulsores de la normativa «de esperanza».

El tejinero participó en la reunión de los afectados con el presidente, Pedro Sánchez

Sin embargo, en otras peticiones no hubo compromisos tan claros. Por ejemplo, las víctimas consideran que el plazo de un año, prorrogable a otro más, para que los afectados presenten su solicitud de reparación ante el Ministerio de Justicia es insuficiente. Otra de las peticiones de las víctimas es que haya un baremo y no una cantidad fija a la hora de indemnizar, porque la ausencia de este instrumento puede ser objeto de fricciones y el único baremo empleado hasta ahora en los tribunales, el de los accidentes de tráfico, no resulta aplicable. El Gobierno contestó, de nuevo, que estudiará la petición y que las indemnizaciones serán superiores a las pagadas por la Iglesia en su propio plan de reparación (el plan Priva), pero sin comprometerse a fijar, de momento, un baremo concreto en el convenio que firmará en el plazo de un mes con la Iglesia y el Defensor del Pueblo.

Es precisamente la falta de una ley de imprescriptibilidad penal la que impidió que el cura que abusó de Ciro Molina, ya retirado, recibiera un castigo judicial. El tinerfeño, que asegura seguir arrastrando secuelas psicológicas por lo que le ocurrió en su infancia y adolescencia, tanto en la parroquia de Tejina como en el Seminario de La Laguna, manifiesta tener constancia de que más menores fueron víctimas de este mismo párroco, que además de en Tejina también dirigió parroquias en Arona, Granadilla, Tacoronte (Tenerife) y Valle Hermoso (La Gomera).

Solo nueve casos de víctimas de la pederastia en el seno de la Iglesia han sido reconocidos en Canarias. Molina está convencido de que «hay muchísimos más». «Este paso que se ha dado ahora tiene que servir para que salgan a la luz y para que las administraciones isleñas nos presten más apoyo», concluyó un joven que incluso expuso públicamente su trauma en un pleno del Ayuntamiento de La Laguna.

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