"Una Venezuela con hambre, miedo y descalza no puede pelear", el sentimiento de dos migrantes en Canarias
El abogado venezolano José Antonio Carrero y su esposa, la también letrada Raquel Pestana, se muestran emocionados y esperanzados tras el ataque de EEUU

José Antonio Carrero y Raquel Pestana. / El Día
El abogado José Antonio Carrero es de origen venezolano y ejerce desde Tenerife desde hace años. En la mañana de este sábado aseguró que "ya tenemos el cava preparado" para descorcharlo "cuando Donald Trump ofrezca la rueda de prensa esta tarde".
Carrero se muestra emocionado y esperanzado ante la invasión militar realizada por militares de Estados Unidos en varios puntos estratégicos de Venezuela.
Carrero llegó a Tenerife en el año 2010. Afirma que salió de su país por la asfixia económica a la que lo sometió el régimen Bolivariano.
Mientras ejerció como letrado en Venezuela, José Antonio estaba especializado en Derecho Aduanero y Comercio Exterior. Asegura que en su país "la gente está tranquila, esperando y contenta".
Un largo trecho por delante
Su esposa, la también abogada Raquel Pestana, aseguró que "estamos sin dormir y recibiendo mensajes, esperanzados".
Dicha mujer es consciente de que queda un "largo trecho" para recuperar la democracia, pero, sobre todo, para que la mentalidad de los ciudadanos venezolanos cambie.
Asegura la letrada que, "aunque muchos callaban, deseaban la intervención de Estados Unidos". Y en ese conjunto de venezolanos incluye a los "militares rasos", con sueldos bajos y muchas necesidades.
Un pueblo con hambre
Pestana señala que "un pueblo con hambre, miedo y descalzo no puede pelear". Insiste en que en dicho país falta comida y dinero.
Recuerda que "la cuarta parte de los ciudadanos venezolanos estamos en el extranjero". Y Pestana y Carrero forman parte de los 73.000 que están censados en Canarias.
Sin embargo, todo indica que las personas que tienen en la actualidad una residencia irregular en el Archipiélago es mucho mayor.
La riqueza entregada al "eje del mal"
En opinión de la letrada, la gran riqueza de Venezuela, su petróleo, se ha entregado en las últimas décadas a países que califica como "el eje del mal", en referencia a China, Cuba, Irán o Nicaragua, entre otros.
Y después menciona el poder que ostentan los ciudadanos cubanos en ámbitos de la Inteligencia y la Información, con acceso a datos de todos los venezolanos.
Mientras tanto, en el país se puede acabar en la cárcel por enviar un mensaje de felicitación a la líder opositora María Corina Machado por obtener el premio Nobel de la Paz, apunta Pestana, quien recuerda que todavía hay menores de edad presos por protestar contra el Gobierno de Maduro.
"Pisar mi país"
Más allá de lo que ocurra ahora en Venezuela, la abogada manifiesta que, a partir de ahora, espera que "ahora pueda pisar mi país y hablar con libertad".
Raquel lleva diez años sin ver a su hermano. Y, a veces, hay informaciones que no se las envía por miedo a lo que le pueda ocurrir. En otras ocasiones, lo más aconsejable es borrar dichos contenidos nada más leerlos, comenta.
En medio de la pobreza, si antes había cuatro o cinco puestos de control (alcabalas) desde Paraguaná a Caracas, en una distancia de 520 kilómetros, "ahora existen no menos de 30 y en cada uno hay que dejar a los agentes o soldados dos, tres o cuatro dólares", refiere Pestana.
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